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La Compañía Negra: El Dios del Dolor.

La Compañía Negra: Cementerio de Personajes.

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13/01/2012, 08:49
[RIP] Sacorroto.

FALLECIDO LA NOCHE DEL 2 AL 3 DEL MES DEL PIE, PRIMAVERA DEL AÑO 201.

- Intentó desertar de forma pública, en tiempo de guerra y en mitad de una misión de vital importancia para la Compañía Negra.

- Tras ser detenido por sus compañeros, desenfundó su arma contra ellos, lo que agravó aún más su delito, pasando del de deserción al de traición. Después depuso su arma, pero intentó sobornar a sus compañeros para que le dejasen marchar. Eso añadió insulto a la traición.

- Lengua Negra, líder del Pelotón de Hostigadores, tomó la decisión de castigarlo mediante el procedimiento de fustarium: maniatarlo y que cada miembro del Pelotón le golpease una vez con un palo. Es un método de ejecución que despoja deliberadamente de toda dignidad u honor al ejecutado, pues muere apaleado como un perro o como se sacrifica a un cerdo en el matadero. Además, es un método que hace partícipes a todos de la pena.

- Poco se sabía de este Recluta. Excepto que era extranjero, probablemente norteño y ajeno a las costumbres de la Gran Sabana y al idioma. Por su vestimenta y equipo es posible que en su país hubiese pertenecido a la nobleza. Posiblemente era buen espadachín, aunque no tuvo ocasión de demostrarlo.

La primera muerte de los Hostigadores fue trágica, pues no se produjo en el campo de batalla ni en un duelo honorable, sino en una ejecución llevada a cabo por sus propios compañeros.

Es probable que el golpe que acabó con su vida fuera el propinado por Loor, de los Lágrimas de la Diosa, aunque se condenó a sí mismo desde el momento en el que desenvainó su arma contra sus compañeros.

Azogue peleó hasta el final mientras el resto de la compañia lo maniataba. Aquel atajo de cobardes no le habían permitido marcharse y ahora intentaban atarlo como a un animal. Pataleó, gruñó y se defendió como pudo. Aun así le lograron atrapar las manos. De haberlo sabido habría muerto con la espada en las manos y llevándose a unos cuantos por delante. Todos se reunieron alrededor suyo. Al parecer estaban hablando sobre aplicarles un castigo. Por lo que pudo ver, el castigo iba a ser tremendo. Seguramente unos cuantos latigazos...pese a ser dolorosos estaba dispuesto a afrontarlos con honor. De hecho, más de una vez él los había dado en su pueblo y cuantos más suplicaban más saña empleaba. Abrió los ojos de par en par cuando vio a uno de ellos acercarse con un gran palo. ¿No pensaría pegarle con aquello?. El tipo levantó el palo lentamente con las dos manos y Sacorroto dijo:

- No, no, no. Yo bueno. Sacorroto amigo.

El palo bajó con mucha fuerza y le golpeó en la frente. Su pensamiento se fue a su aldea, cuando era joven y jugaba debajo de los naranjos al juego del anillo con las mozas. Se acordo de Dagora y sus migos...sus juegos de manos, su primer beso junto al lago Tiris. Bajo un pensamiento nublado se desplazó después a la alameda de la Rosa Única, donde hacían las meriendas con su madre y sus hermanos. Como practicaba la caza con sus primos y como atravesó el pequeño cuerpo de su primer conejo blanco. Recordó como se mantuvo firme el día que murió su abuelo sin derramar ni una lágrima en el entierro...como decían que tenían que hacer los hombres. Y como escuchó a su padre llorar en la soledad de los aposentos. Y Azogue lloró con él sin estar junto a él. Y Sacorroto visitó su casa en el Reino Pastel, olió el aroma de los pastelitos recién hechos y se sintió de nuevo feliz, como hacia mucho que no se sentía. Después todo se tornó todo en oscuridad y Sacorroto, que antes fue llamado Cuache y que mucho antes fue llamado Gorrito, volvió a ser Azogue Chezai y supo que había llegado la hora de descansar en paz.

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05/06/2012, 20:24
[RIP] Escarabajo.

ESCARABAJO:

FALLECIDO LA MAÑANA DEL 18 DEL LEON DE 201, EN UNA EMBOSCADA DE LA TRIBU DE LOS CHACALES, CAMINO DE CHO'N DELOR.

Escarabajo sabía bien que nadie lo comprendería. Pero ahora daba igual. Sabía, igualmente, que las terribles heridas sufridas lo dejaban en una situación débil. Y precisamente por eso no podía quedarse en la retaguardia. No podía quedarse a morir desde lejos, sin poder defenderse. La otra opción que le quedaba... no, eso nadie podía saberlo jamás. Nunca. Se movió hacia sus enemigos, y con la sangre saliendole a espumarajos por la boca y por la terrible lanza que le había golpeado en el costado, y que aun prendía de él, levantó sus garras.

No llegó a bajarlas. El enemigo frente al que se encontraba aprovechó la furia del guerrero contra él, y le causó una viciosa herida en la pierna que empezó, igualmente a sangrar. Pero Escarabajo no cayó.

Un segundo enemigo, al que ni siquiera vio, llegó hasta su posición, y le causó una nueva herida, terrible y profunda, que le hizo gritar de dolor.

Pero tampoco cayó

Un tercer enemigo le atacó, sin darle. Su lanza rota a sus pies, como una especie de cruz en mitad de la nada.

Y entonces el cuarto enemigo le atravesó de parte a parte con su lanza. Los ojos de Escarabajo se cerraron... pero su furia le permitió actuar incluso entonces. Como si estuviera en un sueño, el guerrero golpeó al guerrero que acababa de empalarle. Sus garras acertaron en el cuello del chacal, y este se desplomó a los pies de Escarabajo, manando sangre como un gorrino en el día de la matanza. Casi cayendo por la inercia, Escarabajo acertó a girarse frente al primero que le había herido, y lanzó dos terribles ataques con sus garras, que acertaron ambas, la primera en el brazó del arma, y la segunda atravesándole el pecho.

El segundo chacal se desplomó en el suelo. Escarabajo aun se quedo un instante en pie, aturdido.

Curiosamente, no tenía miedo. Entonces recordó lo que le esperaba ahí abajo. Sus ojos se desenfocaron un último instante pero nadie vería tampoco entonces el sentimiento que predominaba en ellos.

Como un animal que acaba de descubrir que estaba muerto, el guerrero cae, desfallecido, sangrando por sus múltiples heridas, sin pulso, ni respiración.

 

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18/12/2012, 19:52
[RIP] Vieja Gloria.

VIEJA GLORIA:

FALLECIDO LA MAÑANA DEL 8 DEL CASTOR DE 201, EN TIERRAS DE CHO'N DELOR (GRUPO I).

A medida que se acercaba a la polvareda comenzaron a aparecer los contornos difusos de los responsables de esta. Treta o no, no era algo que le importase en ese momento. Las órdenes dadas por Falce y repetidas a voz en grito por Matagatos eran meridianas: atacar. Vieja Gloria obedeció preparando su arco mientras seguía corriendo y tan pronto tuvo un objetivo claro disparó…

- “¿Dónde está ese orgullo, anciano?”- se dijo cuando vio cómo su primera flecha se perdía en el caos-“¿Es que vas a dejarte avasallar por unos jovenzuelos? Ya verás lo que tardan en decirte que has perdido vista.”

Vieja Gloria sonrió y se extrañó de hacerlo en tan extrañas circunstancias. Estaba en pleno combate, donde la vida no era más que un frágil hilo y a los enemigos le sobraban utensilios cortantes. Pero allí a lo lejos veía a Avestruz, su pupilo, vertiendo su primera sangre por la Compañía. Había probado su valía, se convertiría en Hermano juramentado. Claro que antes tenía que sobrevivir, pero como no hacerlo si gozaba de la lozanía que acompaña a la juventud.

Esa supuesta lozanía no había ayudado en el pasado a su prole, aunque en pleno fragor del combate el anciano no se puso a pensar en ello. Pensamientos tan oscuros no conseguirían más que arrojarlo a un pozo de desesperación del que posiblemente nunca podría salir.

- Calma… Apunta… ¡Dispara!- El arco vibró y la saeta cortó el aire con un silbido dando de lleno en el enemigo. Aun así no cayó. Era resistente como un facóquero para los que normalmente había necesitado más de una flecha para abatirlos.- “Otra más.”- Secó el sudor que se acumulaba en su arrugada frente, preparó otra flecha, avanzó un par de pasos más para tener mejor visión y volvió a disparar…

- ¿Otra vez? Fallo más que acierto.

El que había herido apenas podía mantener el paso de otro de sus compañeros y aun así cargó contra Vieja Gloria cuando este preparaba otra de sus flechas. El anciano consiguió esquivar su furibundo ataque sin demasiados problemas. Hacer uso de la rabia era un error de novato, o al menos esa era la opinión del cazador cuya filosofía siempre había sido la paciencia. Se lo demostró de forma práctica con su siguiente flecha que fue a clavarse en el pecho del guerrero, aunque sin llegar a matarlo.

- “Demonios. Más que un jabalí parece un rinoceronte.”

Pero aquel resistente guerrero no estaba solo y uno de sus compañeros cargó contra el anciano, uno que había aprendido la lección y que consiguió tajarlo. Vieja Gloria dio un paso atrás y disparó de nuevo, pero no sobre el que tenía al lado sino sobre el rinoceronte que se tambaleaba amenazante sobre el yaciente cuerpo de Reyezuelo, del que no sabía todavía si estaba vivo o muerto. Instantes antes el Campamentero que había acudido en su ayuda había caído por un golpe del resistente guerrero.

En esta ocasión consiguió poner fin al sufrimiento y abatido el animal que cayó muerto. Pero no hubo tiempo para celebración alguna. Se hallaba preparando una segunda flecha cuando el que tenía al lado se le echó encima y acabó con lo que había empezado.

Mientras la sangre manaba a borbotones de la herida que en su carne habían abierto, la última flecha que había preparado se disparó perdiéndose en el firmamento. Pero Vieja Gloria ni siquiera pudo ver aquello, sus ojos se habían cerrado tan pronto cayó al suelo…

- ¿Laimé?- preguntó al entreabrir los ojos y ver que una mujer se afanaba en evitar lo que él sentía que era inevitable.- No. Ella era más guapa que tú, muchacha. Mucho más guapa. Laimé era...- Algo que vio en el firmamento le hizo esbozar una sonrisa mellada.- Ella era tan bella, tan gentil y a la vez tan fuerte. Mucho más fuerte que yo, sin duda. Ocho partos, todos robustos varones, y ni un solo grito. Yo hubiera gritado como un chiquillo, pero ella no. Ella solo suspiraba y…- Los ojos se le empañaron de lágrimas y la congoja atenazó una garganta que cada vez sentía más seca.- He perdido a todos mis hijos y a mi esposa… Mi querida Laimé- suspiró.- Y aun así… Aun así he sido feliz. Muy feliz. Los espíritus han sido generosos conmigo, muchacha.- Hasta en el umbral de la muerte habían sido generosos llevándose el dolor antes que su vida.

Vieja Gloria parpadeó y vio a su esposa e hijos. Allí a donde fuera le esperaban y él no podía estar más feliz por reencontrarse con ellos. Demasiado tiempo había pasado sin verlos aun cuando ni un instante había dejado de recordarlos.

- Toma- dijo moviendo un brazo que apenas le respondía.- Dáselo a Rastrojo. Dile que yo no le pido plata, tan solo un discurso bonito para mi entierro.- El anciano rio, una risa que no tardó en tornarse en una tos ronca.- Fue hecho por un cazador por lo que deberá abatir con él a un animal para honrar a mis ancestros antes de usarlo contra nadie. Dile que no odie. Dile que ame mucho, a ser posible a alguna muchacha muy guapa. Alguien como tú. Un consejo que también sirve para Avestruz y para Pulga. Díselo. Porque están bien, ¿no?- Intentó alzar la cabeza para buscar a los sujetos de su preocupación, pero ya no le quedaban fuerzas.- Cómo no van a estar bien, son jóvenes y fuertes. Tienen toda una vida por delante. Una vida que yo ya he tenido.- Vieja Gloria sonrió con amargura.- Dile a Rastrojo que llegado el momento le dé el arco a otro. Un Rastrojillo a ser posible. Y ahora, por favor, ¿podrías traerme un poco de agua? No querrás que este viejo se muera de sed...

Para cuando Hermana puso el odre con el agua que le había pedido en sus labios, el anciano ya se había marchado con un adiós para los que dejaba y un hola para los que le habían dejado.

 

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18/12/2012, 20:03
[RIP] Pesadilla.

PESADILLA:

FALLECIDA EL 8 DEL CASTOR DE 201 EN TIERRAS DE CHO'N DELOR (GRUPO II).

Y así sin más habia llegado el momento del primer combate real de Pesadilla,sus planes de pasar unas relajadas horas vigilando el fuego y practicando se ven truncados cuando sus compañeros dan la voz de alarma.
Asustada y un poco desorientada es incapaz de advertir a los enemigos hasta que los tienen encimas. Chacales y fantasmas, en un número incontable para sus inexpertos y asustados ojos,salen de entre las hierbas atacando sin piedad a sus compañeros. Todo se vuelve confuso, los colores parduscos de la maleza salpicados por la sangre del combate inundan su perturbada mente, mira atónita ccómo, a pesar de las heridas recibidas algunos de sus compañeros aún tienen fuerzas suficientes para enfrentarse a ellos y matar a algunos.
Respira hondo en un último intento de empuje mientras se dirige resuelta hacia uno de sus enenmigos, si sus compañeros luchan hasta el final ella también lo hará. Lanza un ataque fallido contra su oponente, pero lamentablemente la respuesta de su adversario es superior a la resistencia de su cuerpo, l oque provoca que tras recibir el golpe caiga de forma agónica en el suelo para recibir las últimas visiones que tendrá de este mundo. Entre espasmos de dolor y agonía vislumbra la mancha de sangre sobre el suelo, extendiéndose acompañada de un frío que le cala hasta los huesos mientras poco a poco su mirada se nubla y muere.

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18/12/2012, 20:08
[RIP] Malamente.

MALAMENTE:

FALLECIDO LA MAÑANA DEL 8 DEL CASTOR DE 201 EN TIERRAS DE CHO'N DELOR (GRUPO III).

Siguiendo las órdenes de Guepardo me escondí entre la maleza junto a R'GaaEspero que esta histérica no se ponga a gritar revelando nuestra situación al enemigo. Es capaz de eso y mucho más.

Empecé a arrastrarme por la maleza siguiendo a mi mentora, pero pronto vi que así no llegaría nunca a la batalla. Tenía los músculos cansados de estar tantos días quietos y me cosquilleaban las lanzas en las manos, estaba deseando lanzarlas.

Cuando vi que los aliados pasaban del plan de emboscada de Guepardo me animé y me acerqué a la batalla más rápidamente abandonando a R'Gaa agazapada entre la maleza. Ahí te quedas, mujer, yo no te aguanto más. Voy a combatir, Viento, dame tu ligereza. Sol, cédeme tu fuerza para salir victorioso de esta batalla.

A mí alrededor mis compañeros comenzaban a enzarzarse en distintas escaramuzas contra los enemigos. Yo trataba de buscar un blanco al que tirarle una lanza cuando vi a uno de los bandidos en cuerpo a cuerpo con Pipo. Era un ángulo difícil, pero posible. Estaba demasiado ansioso, la lanza quería salir de mi mano y la tiré. En ese momento, Pipo se movió y la lanza se clavó en su espalda hiriéndole. ¡Mierda! Estoy desentrenado, tendré que tener más cuidado la próxima vez. Por suerte, Pipo siguió combatiendo y la lanza cayó de su espalda. Menos mal, no le he dañado demasiado...

Miré a mi alrededor y vi que los demás seguían enzarzados en cuerpo a cuerpo. Derviche lo estaba haciendo muy bien, parece que sus dioses la acompañaban más que a mí los míos en esta batalla. Busqué con la mirada a la histérica, pero no pude localizarla. Debe estar escondida tras los matojos llorando de terror. Respiré profundo y busqué un nuevo objetivo. Vi que internándome en la maleza podría atacar a un Chacal que trataba de pillar a Derviche desprevenida. Bien, ese es mi objetivo ahora. 

Me lancé a por el chacal con mi lanza con tan mala suerte que tropecé con ella y se rompió. Durante unos instantes me quedé mirando los restos de la lanza en mi mano. ¿Cómo puedo ser tan imbécil? ¿Qué estarán pensando los dioses de esta patética actuación? Merezco morir en esta batalla por mi ineptitud.

Como si me hubieran leído el pensamiento dos enemigos se lanzaron a por mí, el Chacal y otro al que no había visto venir. Los dos me atacan antes de que me dé tiempo de sacar otra de mis lanzas. Desarmado e indefenso no consigo absorber los golpes que me impactan. Empiezo a ver la sangre saliendo de mis heridas y noto cómo se me nubla la vista. No... No quiero morir... Ese es mi último pensamiento antes de caer inconsciente. 

---

Malamente se ha quedado quieto. Su respiración es un estertor casi inaudible. Sus brazos y sus piernas están fríos. Los ojos han perdido lustre: no le quedan fuerzas para seguir luchando.

Por fin te he encontrado, madre. Dejaremos de escuchar ese parloteo incesante, solamente nos llegará la música del viento, del sol, de la niebla por la mañana. Ya no deseo ser el mejor guerrero. He decidido que me marcharé contigo, madre, sin tribu, sin nada más.

Olvido (el verdadero nombre del llamado Malamente) hace que se cumpla su destino y, poco a poco, desciende a lo que siempre quiso del mundo de los hombres: que le dejaran en paz consigo mismo. Tras un leve estremecimiento, muere.

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14/01/2013, 11:59
[RIP] R'Gaa.

R'GAA:

SOLDADO NUEVA K'HLATA. ORIGINARIA DE LA TRIBU DE LAS NUBES DISPERSAS, EN LA GRAN SABANA.

FALLECIO LA MAÑANA DEL 9 DEL CASTOR DE 201, PARTICIPANDO EN UN COMANDO DE ATAQUE AVANZADO PERTENECIENTE AL GRUPO III DE PEREGRINO. TRAS VARIAS MUERTES INICIALES DE ENEMIGOS, FUERON DESCUBIERTOS Y SE ENFRENTARON A UN GRAN NUMERO DE ENEMIGOS, MIEMBROS DE UN GRUPO OPERATIVO DEL TRIPLETE, SIN PODER RECIBIR APOYO DE LA FUERZA PRINCIPAL.

La orden era de ataque inmediato. Ella, al igual que el resto, estaba tensa, nerviosa... Peregrino le acababa de mandar que R'Gaa y la pequeña Codorniz se adelantasen. Así lo hicieron, por la parte Este, junto al arroyo. A paso ligero se adentraron en la maleza. Sentía su respiración agitada, intentó calmarla puesto que lo último que necesitaban era que las descubriesen y las matasen a las dos, sin poder defenderse ni avisar a sus compañeros siquiera.

Se movía en total silencio, como un animal que está cazando: agazapada, aprovechaba cualquier escondite entre la maleza para poder ser totalmente invisible, y es así como se sentía.

Se acercaron poco a poco, sin ruido alguno. Desde su posición podía ver las fuerzas enemigas: un comandante noble del Triplete, diez exploradores de élite del Triplete, aquellos que había oído llamar Fantasmas Irredentos en alguna parte que no recordaba; contaba veinte bandoleros chondelorianos. Ninguno llevaba armadura ni escudo, por lo que podían tomarles por sorpresa. Aún nadie las había visto.

Sujetaba con fuerza la lanza de dos manos que siempre llevaba consigo, los nudillos estaban blancos de apretar el mango. Estaba nerviosa, siempre estaba nerviosa ante la batalla. ¿Saldrían victoriosos de esta? Aún no sabía si Sicofante seguía con vida, tenía que vivir para averiguarlo, para darle el beso que no había sido capaz de darle cuando tuvo ocasión. Rezó un segundo a los dioses y a los ancestros para que les protegiesen a todos, que no tuviese que curar a demasiados compañeros después de esta batalla. Eso significaría que pocos se hiciesen daño. Pero los enemigos eran muchos y con mucha más experiencia que ellos, que eran uno Reclutas recién ascendidos a Hermanos Juramentados. Además de los Reclutas que iban con ellos, que no eran más que aprendices que nunca habían luchado. Pero tenía que mantener la fe.

Relajó su cuerpo y comenzó a moverse, como una leona por la Sabana en la que vivieron poco antes y atacó a uno de los chacales. Con dos golpes consiguió matarlo sin que nadie se diese cuenta de absolutamente nada. Respiró entrecortadamente, con el corazón en un puño. Sentía la adrenalina correr por sus venas. 

Se volvió a meter entre la maleza y se acercó a uno de los enemigos que estaba cerca. Atacó con todas sus fuerzas, pero esta vez la intuición del hombre al que estaba atacando le había hecho reaccionar y había fallado. Entonces el hombre gritó:  ¡¡¡ALERTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA NOS ATACAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAANNN!!!

“No... no, mierda, me han descubierto”, pensó, y rápidamente se intentó apartar del hombre, pero antes de que hiciese nada, éste la había atacado y le había hecho una gran herida en el costado. Estaba sangrando, pero no pensaba morir, al menos no ahora. No era el momento del cambio. Tenía demasiadas cuentas pendientes...

Antes de poder defenderse, otro de los Chacales la atacó. Un tajo en la pierna, esta vez. Sentía entumecido el cuerpo, pero se negaba a dejarse vencer. Mordería, arañaría, haría lo que hiciese falta para salir de esa.

Se recompuso como pudo y atacó al Chacal que la había herido. Agarró con firmeza la lanza. La sangre corría por su costado, pero se sentía más fuerte que nunca. Le clavó la lanza en la tripa, la sacó de un tirón y se la volvió a clavar. El Chacal calló muerto al suelo. R'Gaa volvió a respirar, agitadamente.

En su mente todo había una disputa. Estaba matando hombres, pero esos hombres la estaban atacando sin piedad. Entonces ella tampoco tendría piedad. Aún así, no disfrutaba con aquello.

Escuchó como los compañeros de la Compañía estaban luchando por su lado. Se sentía agradecida porque los dioses los hiciesen llegar. Estaban tardando demasiado, y ella ya estaba herida, nada más empezar la batalla.

“Ojalá todo salga bien, no, todo saldrá bien. Lo sé. Lo siento...”

Pero no le dio tiempo a mirar hacia atrás siquiera, porque dos enemigos la atacaron. Uno de ellos impactó en su pequeño cuerpo provocándole graves heridas, mientras que el otro falló el ataque. Cada vez se sentía más ligera, como si la sangre que resbalaba por los cortes de su cuerpo pesase demasiado como para llevarla dentro, pero a la vez se sentía débil, febril, agotada...

Sentía la respiración de los dos atacantes rozando su piel. No dudó y atacó a uno de ellos y con un firme corte de lanza lo mató. Cada vez estaba más mareada. Atacó al otro que quedaba a su lado, que se había quedado inmóvil al ver su reacción aún estando malherida, pero éste la esquivó con una cruel sonrisa en la cara. Entonces, con un rápido movimiento de muñeca, le clavó la espada en el estómago.

Soltó un suspiro, y éste, creyendo haberla matado con ese único ataque, sacó la espada de su cuerpo dejándola caer. Tenía una sonrisa muy desagradable, dibujada en la cara. Nunca había visto nada así, parecía un demonio.

Cayó de bruces contra el suelo sintiendo como se desangraba. Pero ya no le dolía nada. Sólo deseaba cerrar los ojos e ir al sitio al que fue Malamente, a hacerle compañía, aunque ahora ya no le taladraría la cabeza con tonterías nunca más.

Ahora podía decirle que lo sentía ella misma, sin necesidad de ningún ancestro. Sólo sentía una cosa: no haber sido capaz de ser ella misma en los últimos tiempos. Los malos espíritus, supuso, penetraron en su mente y la hicieron actuar de extrañas maneras. Pero ahora lo que deseaba era paz, eso y darle un solo beso a su amado, al que tanto echaría de menos... Aunque quizás se llevase una sorpresa y se lo encontrase en el reino de los caídos.

R'Gaa tenía una única certeza. Murió con honor, sin huir de su destino, que era la muerte. Y lo aceptó. Cerró los ojos y se dejó llevar por la dulzura y tranquilidad de la inconsciencia.

Su corazón aún latía cuando uno de los Chacales se acercó al sangrante cuerpo de la muchacha y le clavó su arma por la espalda, arrebatando así el último aliento de vida que quedaba en él. Ésta no sentía nada puesto que su consciencia estaba descansando, lejos de ese plano, de ese mundo al que ya no pertenecía.

 

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14/01/2013, 15:48
[RIP] Cochinillo.

COCHINILLO:

FALLECIDO DURANTE EL ATAQUE DEL GRUPO I DE MATAGATOS CONTRA UN GRUPO OPERATIVO DEL TRIPLETE EN TIERRAS DE CHO'N DELOR LA NOCHE DEL 8 DEL CASTOR DE 201. LE MATO UN COMANDANTE DEL TRIPLETE.

Allí, a unos pocos metros, se recortaba la silueta de la pequeña empalizada que habían levantado los seguidores del Triplete. Más allá se podian oir ya los ruidos de la gente preparándose para el combate. No había tiempo que perder.

A un costado de la caballería, avanzo lo más rápido posible, aguantando el dolor de las heridas todavía sangrantes del combate anterior, apretando fuertemente los dientes, y siguiendo a nuestro lider.

La carga de la caballería es brutal, arrasando a todos los que encuentra tras su paso. Un reguero de cadáveres quedan tras ellos, en las puertas de la improvisada fortaleza, aunque el enemigo es numeroso y una segunda tanda les para, haciendo que el combate se vuelva encarnizado.

A nosotros nos ha tocado subir por la empalizada, así que sin demasiados esfuerzos, doy un salto y, elevando las piernas, las paso por encima para aterrizar sobre el barro. Un rápido vistazo me hace comprender que he avanzado más de los esperado, quedandome descolgado de la falange principal.

Con resignación, enarbolo la espada mientras cuatro de los guerreros del triplete se abalanzan sobre mí. El primer ataque lo paro sin problemas con el escudo, pero mi espada no logra interceptar la lanza de otro de ellos que penetra en mi pierna, haciendo brotar sangre. Con un giro rápido, esquivo un nuevo ataque pero otra vez dejo la guardia baja para que el cuerto vuelva a herirme.

Un grito de rabia inunda el campo de batalla, aunque sólo parece afectar a uno de ellos, que da un par de pasos hacia atrás, momento que aprovecho para ensartar con mi espada a uno de esos bandidos. A pesar de todo, el miserable sigue respirando.

En ese momento, veo que Pulga se sitúa detrás de mí, y un leve resquicio de esperanza invade mi corazón, aunque la pérdida de sangre es ya demasiada y las fuerzas comienzan a abandonarme.

A pesar de todo, sigo avanzando, pero mis manos no logran agarrar firmemente mi espada oscura y esta sale volando hacia atrás, perdiéndose entre las piernas de amigos y enemigos. Sin apenas tiempo para pensar, saco la daga y sigo azuzando a los enemigos, intentando aguantar la posición más que otra cosa.

De repente, los gritos de batalla de varios jinetes hacen que eche la mirada atrás para ver cómo, Matagatos junto con el Teniente y Lengua Negra, se hacían hueco dejando una pila de cadáveres a su paso.

Con renovado espíritu volví a lanzar torpes estocadas al frente. Un terrible golpe proveniente de uno de los costados me hace girarme para ver a uno de los líderes del Triplete sobre su caballo. La mirada sigue su mano, que porta una lanza proyectada hacia mí. Siguiendo con la cabeza, veo con horror cómo la lanza me ha atravesado y me sale por el otro costado, haciendo que parte de mis tripas comiencen a salirse.

Echando la cabeza hacia atrás, busco a Matagatos, mi líder, mi mentor, mi primo. Ya es tarde para mí, pero la última chispa de vida de mis ojos es de agradecimiento, junto con el dibujo de una sonrisa en mi boca ensangrentada. No he podido cumplir mi sueño de convertirme en miembro pleno de la Compañía, pero sonrio ante la muerte, la muerte de un guerrero.

Con un último estertor, lanzo un esputo sanguinolento antes de que mi cuerpo quede flácido e inerte.

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15/01/2013, 11:32
[RIP] Mentiroso.

MENTIROSO:

FALLECIDO DURANTE EL ATAQUE A UN GRUPO OPERATIVO DEL TRIPLETE POR PARTE DEL GRUPO III DE PEREGRINO, LA MAÑANA DEL 9 DEL CASTOR DE 201.

RECIBIO UNA CARGA DE CABALLERIA POR PARTE DEL COMANDANTE DEL TRIPLETE. EL DAÑO FUE ESPANTOSO Y SE DESANGRO CASI DE INMEDIATO.

POST FINAL DE MENTIROSO.

Sombras... Sólo sombras...

Mentiroso cerraba sus ojos a la luz del mundo, para abrirlos a un mundo nuevo, este de oscuridad.

Una luz irrumpió de pronto en sus retinas, golpeándolo con la fuerza de cien martillos de las fraguas de Herrero.

-Esa luz... – Dijo - ¿es el sol?

No lo era, una lámpara portada por una oscura figura encapuchada, de manos pálidas, se dibujó frente a él.

Mentiroso se levantó del mar de sangre y pedazos de carne putrefacta que lo rodeaba. El aire fresco, frío más bien, le helaba el pecho y lo impulsaba a avanzar hacia la fantasmagórica figura que aguardaba frente a él, cual estatua marmórea de una gran civilización, tiempo ha, extinguida.

La figura, cuya capucha tapaba completamente su rostro, le tendió una mano huesuda y flaca. Mentiroso no la tocó, pero sintió el frío de las pálidas manos en su mismo corazón.

La siguió, recorrió los interminables senderos oscuros, preso, incomprensiblemente, de un deseo extraño: No tenía hambre, no tenía sed, pero aun así quería pararse a comer y a beber. Cuando llegaron a un claro se detuvieron.

El claro estaba iluminado por el resplandor de una fogata. Dos figuras, dos ancianos, se sentaban en cuclillas, las lanzas afiladas brillando siniestramente a su lado.

Por fin se detuvo Mentiroso. Frente a él los ancianos y la fogata, en la fogata, asándose, estaba un generoso pedazo de carne. Un barril repleto de un líquido dulzón esperaba a un lado del más encorvado de los viejos.

Pasaron uno, dos minutos.

O tal vez días.

O tal vez siglos

Por fin los viejos dijeron, al unísono, sin mover apenas los labios:

- Siéntate aquí, Zaid. Este ha sido tu sitio desde antes que nacieras.  Portaste tu maldición allá donde pusiste el pie.  Y nunca fuiste amado. -

Le tendieron la carne, le alcanzaron una copa llena.

- Come, bebe. Sacia con ello tus ansias, por siempre jamás. -

La carne era jugosa, el liquido bueno. Mentiroso terminó pronto con los dos. Aún así el deseo no cesó.

El primer anciano, se levantó y Mentiroso vio, por última vez, los ojos de su padre, el rostro duro azotado por mil vientos.

- Esta carne fue, en un tiempo, tu propia carne, hijo. Tú hermana, ahora esclava, habitaba esta carne que devoraste. Tu ambición, tu miedo, te devoraron a ti primero y ahora devoras la carne de aquellos a los que una vez pudiste llamar familia. -

El segundo anciano, seguidamente, se reveló como su tío. Con la voz dura y cansada le dijo:

- Lo que acabas de beber, Zaid, es la sangre que corría por las venas de tu prometida. Lo que daba calor a su cuerpo y le encendía el rostro a tu lado. La savia vital, antes libre, se marchitará en una vida forzada. Lejos de aquellos que la querían a causa de tus propios pecados. -

Mentiroso abrió la boca para hablar, más ningún sonido salió de ella, sus palabras se perdieron en el vacío. Pero su padre y su tío, ahora con las voces como truenos, le dijeron:

- Por siempre jamás, vagarás solo en este páramo oscuro. Acompañado sólo de tus miedos y rencores, de tus errores y tus faltas. Abre el corazón a la oscuridad perpetua del olvido. Derrama lagrimas muertas por las muertes que diste, por las vidas que segaste, por tu propia soledad. Por siempre solo, ya jamás Zaid, ya jamás Mentiroso, solo sombra serás y Sombra te llamamos. -

Y desaparecieron, hombres, fogata y claro.

Mentiroso se miró las manos y las vio desaparecer. Su rostro, su cuerpo y sus piernas se desvanecieron.

Como simple polvo al viento, el viento se lo llevó.

En el mundo de la Luz, en un campo de batalla, aún vibrante de la contienda, Mentiroso sintió el dulzón sabor de la sangre en su boca.

Como golpeado por un rayo, abrió mucho los ojos.

Jamás llegó a cerrarlos.

Polvo al viento.

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16/01/2013, 17:31
[RIP] Pulga.

PULGA:

FALLECIDO LA NOCHE DEL 8 DEL CASTOR DE 201, DURANTE EL ATAQUE AL SEGUNDO GRUPO OPERATIVO DEL TRIPLETE POR PARTE DEL GRUPO I DE MATAGATOS Y SUS FUERZAS DE APOYO.

Miró a su alrededor y no vio nada, tan solo oscuridad, pero seguía oyendo aquellas voces.

-¿Se puede saber donde estais metidos? Dejad de de hacer el tonto y salir los dos, y que alguien encienda una luz que no veo nada.

Seguía sin verlos pero las voces de Lengua Negra y Cochinillo eran cada vez más claras. Desde un extremo escuchó a su mentor, parecía algo nervioso y alterado:

-Aguanta, Pulga, aguanta. Es tu destino jurar. Soy tu mentor. No puedes desobedecerme. Debes vivir.

¿Que narices le pasará ahora a Lengua Negra? ¿Y que se supone que tengo que aguantar? Yo aquí no veo nada.

-Claro que voy a jurar, pero si no me dices que es lo que tengo que aguantar no podré obedecerte.

Ese había sido su cometido durante los últimos días, obedecer a Lengua Negra. Pulga haz esto, Pulga haz lo otro, que si quítame la armadura, que si vuélvemela a poner... Y Pulga había sido muy obediente, estaba seguro que las ventajas de tener a Lengua Negra a su favor compensarían con creces todo aquello. Pero esta vez su orden no tenía sentido. Además ahora se había quedado callado y no contestaba. Sin embargo Cochinillo seguía llamándolo desde el otro lado.

-¡Pulga! Ven con nosotros. Te estamos esperando.

¿A quien se supone que debo obedecer? Estos dos quieren volverme loco, no puedo hacer dos cosas al mismo tiempo.

-¡Ya voy! Dijo dándole largas a Cochinillo. No tenía la más mínima intención de ir hasta que alguien encendiera una luz. ¡Oye Cochinillo! ¿Tu sabes que es lo que tengo que aguantar? Yo aquí no veo nada.

Lengua Negra seguía sin contestarle, lo cual le pareció raro porque se pasaba la mayor parte del tiempo hablando, al menos a su lado se hacían mas soportables las horas. La mayoría de los otros era como si no supieran hablar y cuando lo hacían era siempre para amenazarle por algo.

-¡Olvídate de eso y ven con nosotros! Esta vez la voz era la de Vieja Gloria.

-¿Vieja Gloria? ¿Que haces aquí? ¿Tu no estabas muerto? Matagatos dijo que estabas muerto, vi como cavaban tu tumba.

-¡Claro que estoy muerto y tu también!

-¿YO? Gritó sorprendido Pulga. Te equivocas yo no estoy muer... Miró a su alrededor y se quedó repentinamente callado. ¡¿Estoy muerto?! ¿Pero... como?

Recordó la batalla, su salto entre los cadáveres con la herida abierta y a dos enemigos abalanzándose sobre él.

¡Que cabrones! Tuvieron que venir dos para matarme.

Hizo un repaso de su vida. No había estado mal del todo, si no hubiera sido por aquella estupidez que le obligó a alistarse en la Compañía Negra. Al menos se había deleitado en todos los placeres que el mundo le había ofrecido, seguro que otros no podrían decir lo mismo. Pero la vida de mercenario no era para él, estaba claro. Al menos se había llevado dos por delante antes de morir, si hubiera apostado con sus compañeros sobre eso seguro que habría ganado mucho dinero, claro que siempre se las arreglaban para anular sus apuestas y no pagarle aprovechando que eran mas fuertes. Le daba igual, se lo había pasado bastante bien a su costa.

Bueno, parece que esto es todo.

-¿No puedo volver un momento a despedirme de las chicas? Que ilusos, en cuanto le dejaran volver no le volverían a ver, que mataran a otro si querían compañía. Además que iban a hacer ahora que él no estaba, nadie podría protegerlas.

-¡NOOO! Protestaron Cochinillo y Vieja Gloria al unísono. ¡Deja de perder el tiempo y ven con nosotros! Aquí hay chicas, grog y todo lo que puedas desear.

Eso era demasiado bueno para que Pulga se lo creyera, no era tan ingenuo como ellos.

-¿Gratis?

-¡Si Gratis! Contestaron desde el otro lado resignados.

-Está bien, pero encended alguna luz.

Una luz apareció a lo lejos, estaba en un túnel, solo tenía que caminar hacia el final, hacia la luz y por fin tendría todo lo que había deseado siempre. Dio unos primeros pasos titubeantes y se tropezó con algo. Se agachó a mirar que era.

-¡Anda! ¡Mi flauta! ¡Estaba aquí!

Se la llevó a la boca y comenzó a tocar mientras se acercaba cada vez mas a la luz.

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20/01/2013, 12:23
[RIP] Meera.

MEERA:

MUERTA EN TERRITORIO DE CHO'N DELOR LA MAÑANA DEL 9 DEL CASTOR DEL 201 EN UN ASALTO DEL GRUPO III DE PEREGRINO CONTRA EL CUARTO GRUPO OPERATIVO DEL TRIPLETE.

Caminamos durante lo que parecieron largas horas. Ya está amaneciendo y se oye el sonido típico de un campamento, al parecer, el campamento enemigo está a pocos metros ya. Doy las gracias a los dioses puesto que en mi estado, otra hora más de caminata y no llego viva a la batalla. Debido a los fuertes dolores que padezco, mi andar es lento, lo cual me deja rezagada del resto. 

Gotas de sudor frío corren por todo mi cuerpo, no sé a ciencia cierta si es debido a mi estado físico o a los nervios que se anudan en todo mi ser. Mi andar es ruidoso, con lo cual permanezco inmóvil mientras mi tutor, junto con Caracabra, siguiendo órdenes, se acercan lentamente por el arroyo para acabar con el mayor número de enemigos posible sin ser detectados.

Algo falla, pues la batalla comienza y mis ojos no dan crédito al numeroso grupo de atacantes contra nuestras ajustadas filas de novatos y heridos. Lanzas y sangre caen por doquier, mire hacia donde mire hay cadáveres. Lentamente me muevo sin saber realmente hacia dónde ir. 

Tras un momento andando, veo una pequeña oportunidad de acabar con uno de ellos. Sin vacilar saco mi cuchillo y cargo con dificultad contra él. Mi falta de práctica, sumada a mi dolorido cuerpo, provocan que caiga de bruces al suelo sin hacerle apenas un arañazo, pero dejándome a su merced. Escucho la orden de retirada, pero es demasiado tarde para mi. Giro mi rostro y desde el suelo veo cómo mis compañeros comienzan a caer, uno tras otro, incluido Jabalí.

Intento levantarme con todas mis fuerzas para no deshonrar más a mi tutor, pero mi agresor no me lo permite. En ese instante, un fuerte golpe nubla mi vista y hace que caiga a plomo contra el suelo. Mientras la oscuridad se cierne sobre mi, una simple palabra se forma en mi mente.

-Perdón-

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25/01/2013, 20:58
[RIP] Codorniz.

CODORNIZ:

MUERTA EN TERRITORIO DE CHO'N DELOR LA MAÑANA DEL 9 DEL CASTOR DE 201, DURANTE EL ASALTO DEL GRUPO III DE PEREGRINO CONTRA EL CUARTO GRUPO OPERATIVO DEL TRIPLETE.

La sangre manaba sin parar. No había nadie a quién pedir ayuda, ni siquiera los enemigos seguían allí. Aunque no creía que fuese capaz de producir ningún sonido.  El inconfundible sabor metálico de la sangre inundaba mi boca, y el olor… Olía a muerte. La muerte de enemigos, de compañeros… Y la mía. Sí.

Lo había intentado con todas mis fuerzas. Moverme, respirar, pedir ayuda… Pero no conseguía nada. Había resistido, sin duda. ¿Por cuánto tiempo? Los Dioses lo sabían. Sí, ellos, siempre crueles, observando y jugando con los mortales. Castigándoles por sus crímenes, pero también por diversión. Si no ¿cómo explicar que un bebé inocente no conozca a sus padres, que esté sólo y sea criado por criminales? ¿Qué clase de futuro puede tener?

Pero ya nada importaba. El olor de la muerte era cada vez más fuerte. Yo había sido fuerte durante mucho tiempo, lista… Había conseguido siempre de un modo u otro lo que quería… Y eso era sobrevivir. Ahora… Todo se había terminado. Era mi última carta a jugar, y no tenía ases en la manga esta vez.

Entonces llegaron las convulsiones. Noté cómo mi cuerpo se movía de manera extraña y violenta, y no podía hacer nada por evitarlo. Estaba ahí, era mi cuerpo, pero no podía controlarlo. Vi entonces campos verdes… Extraño ya que había crecido entre desierto y tierra. Pero eran campos verdes y fértiles. Los árboles estaban cargados de fruta jugosa y el río estaba limpio, su agua era cristalina… Allí nadie podía morir. Allí era fácil sobrevivir. ¿Debería ir a buscar mi sitio? Entonces noté que ya no temblaba. De hecho… no sentía dolor. Eso no era una buena señal… El dolor te demuestra que estás vivo.

Me vi reflejada en las aguas del río. No había sangre. No había heridas. No había siquiera polvo en mis mejillas. Mi piel blanca estaba reluciente y no había ropas que la cubriesen. Decidí entrar en el río. Sí, era mi última decisión… Dejaría que la corriente me arrastrase al lugar dónde debía estar, dónde pertenecía… Diría adiós a La Compañía. Ya no tenía que luchar por sobrevivir. Ahora era libre.

 

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25/02/2013, 20:34
[RIP] Jabalí.

JABALI:

FALLECIDO LA NOCHE DEL 9 DEL CASTOR DE 201 EN LA BATALLA-RESCATE DEL GRUPO III DE PEREGRINO POR PARTE DEL GRUPO DE PELAGATOS. AL RETIRARSE PARA INTERCEPTAR EL CAMINO DEL COMANDANTE DEL TRIPLETE HACIA SU CABALLO DE GUERRA, RECIBIÓ UN TAJO DE ESPADA LETAL POR LA ESPALDA POR PARTE DEL NOBLE ENEMIGO.

SE DESANGRO POCOS SEGUNDOS TRAS SER HERIDO DE MUERTE, SIN QUE NADIE PUDIERA LLEGAR A TIEMPO PARA SALVARLE.

...las luces se apagan...

De pronto, vuelvo a ver la luz, pero de antorcha. Me encuentro de pie dentro de una tienda de campaña que me resulta vagamente familiar. Delante de mí, una figura que reconozco como parte de mi sangre. Mi hermano, de semblante aspero, gesticulaba energicamente palabras que no escucho con claridad. Agitando las manos, me clavaba una mirada iracunda mientras recorría la tienda.

Empiezo a escuchar una segunda voz, ahora más fuerte y clara, es la mía. También en tono agraviante, mis palabras parecen responder al veneno de mi hermano. De pronto, la rabia escala en su intensidad. Mi sangre empieza a hervir, mis ojos se escapan al breve acero que pendía de mi cinturón. Mi hermano dibuja una postura ofensiva, retrasa un hombro, lo que sospecho que anticipa un puñetazo. La visión se vuelve carmesí.

En un momento, mi sangre estaba por todo el lugar, brotaba abundante de una herida en el pecho de mi hermano, que yacía en el suelo. La vida se le escapaba del cuerpo y con una expresión de confusión me dedicó una mirada extrañada. Lo siguiente fue una carrera a través de la maleza a toda velocidad, con mi familia a mis espaldas queriendo darme caza, queriendo darme muerte en venganza por mi espantoso crimen.

Acabo de asesinar al sucesor del Chamán de la tribu, y una doble pena caería sobre mí, si no lo hacia ya. Asesino de mi propio hermano, mis piernas se apresuraban por la selva, más así no lo hacía mi conciencia, que lloraba junto al cuerpo aún tibio, esperando el merecido castigo.

Vuelvo a la oscuridad. Mis ojos vuelven al ras del suelo del campo de batalla. Veo su cuerpo caído y sangrante. Los ojos se nublan, un ultimo suspiro llega.

 

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29/06/2013, 13:06
[RIP] Attar.

ATTAR:

FALLECIDO AL ALBA DEL 15 DEL CASTOR DE 201, EN LA BATALLA DE FUERTE CHUDA EN TIERRAS DE CHO'N DELOR. EL GUERRERO CHUGRAT, GUARDAESPALDAS DE LA NOBLE CHUDA, ACABO CON EL CON SU ALFANJON.

Attar ya se encontraba posicionado para empujar el carro del ariete, con su nuevo camisote de mallas y el mandoble de su padre a la espalda. Un solo vistazo al fuerte le dejó claro que aquello no iba a ser fácil. Pero la Compañía Negra siempre salía victoriosa, y aquello no iba a ser diferente.

Se dio la orden, y el ariete empezó a avanzar. Aunque lentamente, iban acercándose a su objetivo, aquellas puertas que debían derribar para facilitar el avance del resto de sus compañeros, especialmente de aquellos montados a caballo. Poco a poco, el fuego de la batalla fue avivándose. Algunas lanzas volaron en dirección a otros compañeros, que habían sido más rápidos que el ariete. Escuchó gritar a Campaña que se había quedado ciego, aunque no sabía exactamente como había sido. Pero aquello no importaba, sólo lo hacía la puerta.

Uno de los jinetes, le parecía que Matagatos, se adelantó a la carrera y lanzó un barrilete a la puerta. Segundos más tarde, unas flechas incendiarias prendieron el líquido que contenía, debilitando la puerta.

Cada vez estaban más cerca. Esta vez volaron algunas lanzas hacia ellos, y Attar gruñó cuando una atravesó la cota y se le clavó, pero no había tiempo para quejas, ya casi estaban allí. El ariete recorrió velozmente, al menos comparado con como habían avanzado, los últimos metros, estampándose con gran estrépito contra la puerta. Dos de aquellos que se encontraban empujando, Sino y Pipo, no aguantaron más el ansia de combate y entraron saltando a través del agujero. Por suerte, llegaron más refuerzos al ariete, y consiguieron embestir de nuevo antes de que los ocupantes del fuerte aseguraran la puerta.

Su siguiente cometido, apartar el ariete, se vio impedido por sus enemigos, que ya habían llegado y les atacaban. Attar sacó su mandoble, ante la imposibilidad de hacer nada más, decidido a abrir un sendero sangriento para que el carro pudiera ser apartado. De un solo golpe acabó con un enemigo, y estuvo cerca de alcanzar a otro. A través del fragor de la batalla pudo observar como Chugrat, aquel gigante que acompañaba a la bruja Chuda, se acercaba y le miraba desde detrás de unos Fantasmas Irredentos, con una siniestra sonrisa que prometía muerte.

Sin embargo, Attar no era un cobarde, y siguió atacando, aunque ésta vez de un modo más prudente. Otro enemigo probó su acero, aunque ésta vez no bastó para tumbarle. El mestizo se encontraba herido por las lanzas en respuesta a sus ataques, y finalmente, el gigantesco guerrero enemigo se plantó cerca de él, y descargó dos potentes golpes con su arma en dirección al mestizo. Ambos impactaron. Attar ni siquiera fue consciente de que aquellos golpes habían acabado con él. Su último pensamiento, de hecho, fue preguntarse por qué el suelo se acercaba así a sus ojos.

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29/06/2013, 15:44
[RIP] Sino.

SINO:

FALLECIDO EN LA BATALLA DE FUERTE CHUDA, AL ALBA DEL 15 DEL CASTOR DEL 201. TRAS CONSEGUIR EL ARIETE ABRIR LAS PUERTAS DEL FUERTE, SALTO POR ENCIMA DE SUS COMPAÑEROS Y ATACO POSEIDO POR LA FURIA. MATO E HIRIO A MUCHOS ENEMIGOS, PERO FINALMENTE RECIBIO DEMASIADAS HERIDAS Y ACABO MUERTO.

Mientras toda la Compañía avanzaba hacia el fuerte Chuda, Sino recordó a sus hermanos caídos en las anteriores batallas. Recordó cómo en la última batalla había acompañado a Matagatos como explorador pero había hecho el ruido suficiente para alertar a los enemigos… Debido a ello habían perdido el elemento sorpresa y varios hermanos habían muerto por su culpa. Desde entonces Sino se había propuesto compensar aquellas muertes, se había propuesto hacer pagar al enemigo sangre con sangre. Había descansado para recuperarse de sus heridas, se había puesto sus pinturas de guerra en la cara y había entrenado sin descanso y con ahínco para este momento.

Abrió los ojos y comprobó que había perdido la noción del tiempo. Junto a él un titubeante Niño Guerrero que parecía sobrepasado por la batalla. Mucho más adelante estaban el resto de exploradores que habían avanzado demasiado hacia la muralla del fuerte.

Giró la vista y azuzó a su compañero: - ¡Venga chaval! – palmeó el hombro de Niño Guerrero mientras le echaba una furiosa mirada, y éste parpadeó mientras reaccionaba y se daba cuenta de dónde se encontraba. Entonces Sino echó a correr. La batalla había comenzado y ya no hacía falta el factor sigilo, y menos con todos sus compañeros por delante suyo. El enemigo comenzó a arrojar lanzas contra los exploradores y a Sino le hirvió la sangre por dentro, lanzó un grito de guerra y siguió corriendo, cuanto antes alcanzara a sus compañeros exploradores antes entraría en batalla y podría echar una mano.

Los músculos de Sino se tensaban con el movimiento, su respiración se agitaba, pero él se afanaba en alcanzar a la columna de exploradores. Su único pensamiento se centraba en alcanzar al resto de exploradores y usar su cuerda para trepar la empalizada.

Para su gran decepción, apenas sus pies le situaron junto a la Sargento Falce, ésta le envió a ayudar al grupo del ariete… necesitaban músculo para mover el pesado aparato y conseguir que alcanzara las puertas. Era otra forma de ayudar, y Sino no puso pegas. Retrocedió parte del camino y se situó junto a sus numerosos compañeros en el ariete.

En cuanto sus hombros notaron el tacto de la madera se puso a empujar a medida que soltaba un grito de guerra… - ¡Aaaarrrrrrr!

Primero un pie, luego el otro, el cuerpo de Sino seguía empujando. Los enormes bíceps se marcaban, así como el resto de sus músculos, cada vez que el guerrero daba al ariete un nuevo empujón.

Vio venir la lluvia de lanzas pero sabía a ciencia cierta que no podía hacer nada para cubrirse. Al menos no sin dejar de empujar el ariete junto a sus hermanos. Y tenían que llegar con el ariete a las puertas fuera como fuera. Apretó los dientes, agachó ligeramente la cabeza y continuó su marcha, empujando sin cesar.

Escuchó los impactos de varios de los proyectiles a su alrededor. Escuchó el helador grito proferido por Sabandija y vio cómo caía al suelo. Notó cómo una de las lanzas se clavaba en su muslo. Miró sin dejar de empujar y observó cómo un filo hilillo de sangre brotaba de la herida. Por suerte no había impactado ningún punto vital, parecía una herida menor, sin importancia. Pero Sino sabía que tenían que darse prisa en llegar… o el enemigo les acribillaría a distancia. Tenían que alcanzar y derribar esa puerta para que la batalla diera paso a una batalla campal… para que se moviera en el terreno que le gustaba a la Compañía y dejara de ser un asedio y una masacre para los hermanos. Sin dejar de empujar, agarró con la mano izquierda el asa del proyectil que tenía incrustado en la pierna y lo arrancó con fuerza. Ahogó un pequeño grito, miró con desprecio la punta de la lanza manchada de sangre y continuó empujando… cuando llegara cerca usaría esa misma lanza para atravesar a algún enemigo.

Pronto, muy pronto, Sino se tomaría su venganza. Otra lanza más impactó esta vez en el hombro de Sino. El explorador de la cara pintada apretó los dientes, gruñó por el esfuerzo, y continuó empujando como si le fuera la vida en ello. Y en verdad le iba… cuánto más tiempo pasaran empujando el ariete, más lanzas podrían lanzarles los enemigos... y más tiempo seguirían ellos indefensos. Sino ni se molestó en mirar quién le había atacado… le daba igual quién fuera… todos morirían en esa batalla. Todos los enemigos caerían bajo las espadas de los hermanos.

- ¡VAMOS! ¡EMPUJAD! – gritó intentando animar a sus compañeros. Junto a él escuchó el ruido sordo que produjo el cuerpo de Avestruz al caer… otras dos lanzas habían impactado en su hermano y le habían derribado. Sino pudo ver sus ojos vidriosos y se dio cuenta de que Avestruz no vería el final de la batalla.

Con más rabia aún cargó de nuevo contra el ariete con el hombro… empujando, poniendo toda su fuerza en cada movimiento… Tenían que llegar cuanto antes… y estaba deseando clavar su cimitarra en las tripas de algún enemigo.

Estaban tan cerca... Ya tenían al enemigo a tiro. Sólo quedaba derribar esas malditas puertas. Sino escuchó los gritos de ánimo de Guepardo y empujó con todas sus fuerzas... Haría lo posible por derribar esa puerta, aunque fuera a puñetazos. - Ya casi estamos. - gritó para dar ánimo a sus compañeros que empujaban con él el ariete. Tenían que golpear rápido y duro. Esa puerta no podía resistirse.

Había escuchado más gritos y sospechó que estaban cayendo hermanos a manos de las lanzas enemigas, pero comprobó con placer cómo caían también enemigos desde las murallas, algunos alcanzados por lanzas de los exploradores, otros por flechas y otros devorados por magia profana... Seguro que Serpiente estaría detrás de aquello, pero mientras ayudara a la Compañía, Sino no se preocuparía por el chamán.

De pronto, el ariete logró abrir un hueco en la puerta, y el guerrero se vio alentado al ver a Guepardo y Pipo saltar por el hueco y lanzarse al ataque contra los Fantasmas del Triplete... e hizo lo propio. Soltó el ariete y, viendo cómo sus enemigos intentaban adelantarse para colocar cuñas para bloquear la puerta, tomó impulso y saltó como nunca había hecho en su vida. Sino aterrizó en medio de los enemigos, con la cara pintada y la cimitarra en la mano, creando el caos. Lanzó un grito de guerra inspirado en los gritos de Pipo - ¡¡AAAAAAARRRRRRRGGGGGHHH!! - y se lanzó a hacerles pagar la sangre con sangre. Su primer ataque contra el enemigo más cercano falló por los pelos. El fantasma logró apartarse en el último instante y la cimitarra pasó rozándole el pecho pero solamente acariciando la armadura de cuero. Una sonrisa asomó al rostro del fantasma al contemplar a Sino en medio de tantos enemigos... sólo era uno y ellos eran muchos.

Sin embargo, su sonrisa se truncó cuando Sino en un movimiento igual de veloz volvió a golpear con la cimitarra con tal fuerza que su arma casi partió al fantasma por la mitad atravesándole de lado a lado. La sangre salpicó en todas direcciones, Sino parecía fuera de sí, parecía no controlar sus actos y volvió a golpear a otro enemigo situado al lado del anterior... De nuevo la cimitarra de Sino golpeó carne e hizo sangrar a su enemigo... - Morid... - gruñó entre dientes.

Una furia asesina se apoderó de Sino, y éste se dejó llevar, sabía que era en esos momentos cuando era más efectivo en combate. Sus ojos dejaron de ver, sólo había sangre y muerte en todas direcciones pero increíblemente mantuvo el control suficiente para distinguir amigos de enemigos.

Su cuerpo apenas notó los siguientes lanzazos de sus enemigos, y siguió moviéndose a pesar de estar atravesado por numerosas armas enemigas. No cejó en su empeño, agachándose aquí, y fintando al siguiente enemigo para seguir desplazándose... Movió su cimitarra a la mayor velocidad que pudo y aunque sus enemigos eran soldados experimentados y esquivaron alguno de sus ataques, logró impactar de nuevo con la cimitarra manchándose aún más de sangre enemiga. Otro de los fantasmas cayó... y Sino envuelto en una furia de venganza y sangre que cegaba sus ojos, no se dio cuenta de si estaba consiguiendo su objetivo inicial... ganar tiempo para sus compañeros y para que el ariete acabara de derribar las puertas...

La furia colmaba todos los sentidos de Sino impidiéndole ser consciente de lo que sucedía a su alrededor. Sólo notaba movimientos, salpicaduras de sangre, muerte y destrucción por doquier.
En un momento mínimo de lucidez contempló los cuerpos de tres enemigos a sus pies. Le estaban estorbando y frente a él tenía a varios enemigos que trataban de rodear a Matagatos. Sino no lo pensó, volvió a dejarse llevar. La rabia, toda la ira que sentía, era demasiado poderosa para dejar que se acumulara en su interior. Un grito de furia brotó de su garganta mientras daba otro salto intentando alcanzar con una patada el pecho del fantasma que tenía frente a él e impactándole con una fuerza inusitada. Una fina capa roja cubría la visión de Sino. El explorador sospechaba que no era sólo sudor lo que empañaba su visión, sino también la sangre de sus muchas heridas, y sangre de sus enemigos. Pero no podía frenarse, no podía y no debía. Sabía que estaba siendo acosado por múltiples enemigos, por mucho que fintaba y esquivaba, se agachaba esquivando el filo de un arma o interponía su cimitarra para parar otros golpes… algunos lograban golpearlo. La superioridad numérica del adversario era incuestionable, al menos en aquella zona del campo de batalla.

El explorador era una tormenta de furia incapaz de sentir el dolor y actuando al parecer sin orden, una masa caótica que descuartizaba fantasmas, chacales y bandidos por igual. Uno de los rivales que habían comenzado a rodear a Matagatos cayó decapitado bajo uno de los poderosos golpes de Sino. Éste no paró e invirtió el curso del movimiento del arma para golpear a otro de sus rivales que se estaba acercando demasiado hiriéndolo de gravedad. Sino ya no gritaba, sólo emitía de vez en cuando sonidos guturales y se movía como un poseso, esquivando, parando, ignorando las heridas y atacando sin cesar al enemigo. Su cimitarra golpeó a otro fantasma acabando con su vida, el siguiente golpe de revés cercenó la garganta de uno de los bandidos.

Un par de movimientos de sus pies situaron a Sino junto a otro enemigo... éste atravesó con su lanza el abdomen de Sino… y abrió los ojos como platos cuando Sino, en lugar de caer, le golpeó con su cimitarra cortándole en diagonal desde la sien hasta la mandíbula.

Apenas habrían pasado unos minutos de batalla y el furioso guerrero se había quedado sólo, rodeado de cadáveres enemigos y con infinidad de heridas y algunas lanzas sobresaliendo todavía en su cuerpo. Sino parecía un puercoespín. Otro de los fantasmas se encontraba frente a él… parecía una batalla sin fin, Sino tomó impulso y saltó por encima de un cadáver para golpear de una patada el pecho de aquel enemigo haciéndolo retroceder. El mismo enemigo y otro volvieron a atravesar a Sino con sus lanzas, uno en la pierna y otro en el costado.

El sudor y la sangre se mezclaban y empapaban la piel de Sino… las pinturas de su cara comenzaban a desdibujarse pero él no dejaba de moverse. Ensartó a otro enemigo e hirió de muerte a un segundo. Parecía una danza macabra donde Sino cada vez paraba menos golpes, pero encajaba numerosos y respondía con contundencia. Por un momento los fantasmas del fuerte Chuda se pensaron que se enfrentaban a un inmortal. La cimitarra de Sino golpeó de nuevo a un enemigo que estaba flanqueando a Matagatos… pero el explorador había perdido mucha sangre y mucha fuerza… No logró matar a su rival e intentó golpearlo de nuevo. La velocidad había desaparecido, sus fuerzas menguaban, y el fantasma logró esquivar con facilidad su golpe.

Sino ni si quiera se percató de cuál de todos los golpes lo había matado. Su cuerpo llevaba un rato movido por la inercia, muerto hacía tiempo, pero seguía siendo una máquina de matar. Cuando la última lanza le atravesó el pecho, Sino no tuvo fuerzas de más. Toda la rabia desapareció en un instante, los ojos recuperaron la visión y finalmente se volvieron vidriosos. Y miró a su enemigo sin ver. El poderoso guerrero cayó de rodillas primero y luego se desplomó en el suelo como un fardo sin vida.

Así, sin más, la vida de Sino se había apagado. No había podido disfrutar de más, pero aún sin saberlo había cumplido su objetivo: ayudar a la Compañía a tomar el fuerte Chuda, acabando con muchos enemigos a su paso. Había hecho pagar al enemigo con sangre por todos sus compañeros caídos y aunque Sino no fuera consciente de lo que sucedía a su alrededor, sonrió.

Murió con una sonrisa, como siempre había querido y con su cimitarra manchada de sangre en la mano. Murió como un guerrero, como un hermano de la Compañía Negra y con todos los honores de caer en el campo de batalla. Su sino era servir en la Compañía y el día que el sargento Gulg le reclutó, así se lo hizo saber el explorador… Desde entonces ése había sido su único propósito y hasta el día de su muerte fue lo que hizo como mejor pudo.

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09/07/2013, 15:59
[RIP] Michou.

MICHOU:

FALLECIDO EN LA BATALLA DE FUERTE CHUDA, LA MAÑANA DEL 15 DEL CASTOR DE 201, AL SER ALCANZADO POR LANZAS ARROJADAS DESDE LO ALTO DE LA EMPALIZADA POR LOS FANTASMAS IRREDENTOS. SIGUIENDO ORDENES DE MANTA, PROCURO ATRAER HACIA SI LOS ATAQUES ENEMIGOS PARA SALVAGUARDAR A SUS COMPAÑEROS.

La batalla amenazaba con ser sangrienta, pero no por ello menos gloriosa, tenía claro que ya era un hermano de la compañía, ya era uno mas de ellos e iba a demostrarlo. Todo había empezado rápidamente, el ariete avanzaba los hermanos se movían y Michou junto a ellos, siguiendo las ordenes de Manta, tal y como se le había ordenado. El avancé fue junto a la compañía siempre junto a ellos, en su mente sabía que no podía hacer mas que luchar, lo suyo no era lanzar lanzas, nunca se le dio bien, así que continuo. 

Pronto todo era caos, su mente estaba dispersa, sus sentidos estabas alterados por demasiadas cosas, ruidos, ordenes y gritos, alaridos de dolor y mas ordenes, todo esta comenzando a nublar su vista y hacer que las ordenes de su superior le costaran mas, pero todo cambió cuando todos se movilizaron hacía el ariete y la negrura se apodero de su mente.

La boca le sabía a hierro, a sangre, sus piernas flaquearon mientras todos corrían y sus rodillas tocaron el suelo, todo era extrañamente oscuro, extrañamente lento y sobre todo, doloroso. había fallado como hermano, finalmente había fallado como guerrero. Sin fuerzas su rostro se estampo contra la tierra mientras su vista le fallaba, todo acababa ahí, sentía como no podía levantarse, como sus brazos se entumecían y su mente poco a poco iba abandonándole. Ya no existía dolor, ya no había nada de eso, solo es cosquilleo de aquella herida que no pudo evitar, solo la espera del inevitable fin.

"Nunca fui digno, los dioses lo sabían y ahora me castigan por ello" Los dioses, para Michou solo eran seres que jugaban con la vida de los mortales, no existía benevolencia en ellos y cuando algo se salía fuera de sus planes, lo destrozaban sin mas. Para él, ese era el motivo, nunca destaco, nunca llego a ser mas de lo que era y los dioses no querían ver a alguien así como un guerrero "Lo siento... Sino... no soy un hermano digno"

Aquella lagrima fue la ultima sensación que la mente del joven pudo recordar, cayendo cálida por su mejilla fría. Finalmente el cuerpo sin vida de Michou se quedo como muchos otros mas, tendido en el campo de batalla, muerte de guerrero dirían algunos, muerte por la compañía, al menos esa sería su esperanza, aunque para muchos otros siempre sería aquel traidor, aquel al que no se debía de confiar.