La sacerdotisa se acerca a curar a los demás, y suspira bastante triste viendo los cuerpos de los caídos.
Al oír que Olimpia sirve a Sitaara, se acerca a ella.
Hola entonces, Olimpia. Comprobó que ya se encontraba mejor, aún así la tocó con la mano envuelta en luz. Tendría unos diecisiete o dieciocho años, pero al ser bajita parecía incluso más joven.
Me llamo Emelyn. Me alegro que estés bien. Ha sido una suerte que llegárais.
El arquero suspiró cerrando los ojos de la guerrera y poniéndola al menos en una pose más digna. Respondió a Emelyn.
Os dije que nos seguía alguien. Miró a las recién llegadas. Me alegro de no haber cubierto lo suficiente nuestro rastro. Yo soy Wyman, pero me llaman simplemente 'Rubio'
El semielfo se acercó al compañero más barbudo y grandote, y tras una breve oración, le cogió un anillo grueso con solemnidad. Mientras lo colgaba de su collar, también habló.
Me llamo Roland. Gracias a quien fuera que acabase con esa demonia... Miró a Zed, levantando una ceja al ver que lo miraba arreglándose el paquete. Eh... Curiosas compañías para una sirvienta de Sitaara, creo. ¿No?
El elfo estaba con una rodilla en el suelo, murmurando unas oraciones, pero terminó y se levantó con porte digno.
Soy Isembar, señoritas. Un placer. Miró a Zed, como queriendo decir que no extendía las últimas palabras hacia ella. Una ayuda más que bienvenida. ¿Érais vosotras quienes nos seguíais? ¿Porqué?
El humano levantó las manos a sus compañeros. Todas unas preguntas muy válidas, pero no atosiguéis, compañeros. Nos han salvado la vida y parece que las estemos interrogando. Miró al grupo e hizo una reverencia. Ansell, paladín de Gotthold, para servirlas.
La maga seguía suspicaz. Era la única que no se había presentado, pero daba la sensación que no se terminaba de fiar. Demasiada casualidad. Hmmm... Me llamo Mathilde. Se paseó entre los estantes, buscando algún libro que hubieran dejado los cultistas. ¡Eh! Dijo, mirando a la puerta. ¿Ese gato es vuestro? Esto ya se pasa de raro.
Pues si eso te parece raro espera a enterarte que el gato habla. Dijo mientras caminaba tranquilo. Zed no pudo contener la carcajada, aunque el resto estaban entre sorprendidos y abatidos por las bajas como para unirse a ella.
Cada uno tiene su imagen por si quieres verles
Voy reconociendo a cada uno de los que se presentan con una inclinación de cabeza
-Una suerte si,llegamos hace poco a la puerta principal donde vimos vuestro intento de abrir las puertas y vuestro rastro. Al escuchar gritos y ruido de combate decidimos venir a ayudar. El resto de nuestro grupo se quedo fuera intentando abrir la puerta. Espero que no intenten seguirnos por ese maldito tunel inundable, aunque ahora es mas seguro-
Ignorando las veladas referencias a Zed'Ora, me giro con una sonrisa al escuchar a Kira
-Y este es Kira. Me alegro de verte, ¿has descubierto algo?-
Algo de lo que dijo Olimpia no terminó de cuadrarle al grupo de Ansell, y se miraron entre sí como asegurándose que todos se habían percatado.
Un señor con barba, zombi. Pisó alguna trampa, porque tiene media docena de dardos en el pecho. Miró a los desconocidos. Lo siento.
Magnífico... el intérprete también.
Tendríamos que haber ido a por él. Ese tipo no estaba hecho para ésto.
Habrá que recuperar sus libros, eran lo más valioso para él.
Ansell movió la cabeza de lado a lado con tristeza. ¿Cuántos componen su grupo? Quizá-
OH VENGA! Interrumpió Mathilde, extendiendo la mano hacia los recién llegados, y luego hacia sus compañeros, tocándose la frente como llamándolos locos. ¿Es que soy la única que lo ve? Estamos en el templo del Dios de la Locura, la Mentira, el Caos y media docena de cosas bonitas más, y aparece un grupo que parece salido de una ruleta!
Zed susurró a Olimpia con una sonrisilla. Y eso que no han visto al resto...
Ansell, eres un pedazo de pan, pero un pedazo de pan MUY iluso! Kermen se está divirtiendo con nosotros!
El caballero miró a Mathilde y levantó las manos pidiendo calma.
Estoy con Mathilde. Habló el elfo. No traen el polvo del camino, y su equipaje es demasiado ligero. Hay algo... raro en ellos. No se puso en guardia, pero no le iban a pillar desprevenido.
Ansell miró a la sacerdotisa y suspiró profundamente. Mi... equipo está muy nervioso, Olimpia. Trece entramos en estos túneles, y quedamos solo seis. Hemos combatido esqueletos y limos, evitado o esquivado trampas, y sin contar con la... tensión de fuera y el largo viaje. Quiero creerla, pero vamos a tener que sincerarnos mucho. Nosotros venimos d-
Nonono, ellos primero. No des información de más, Ansell. Roland y el Rubio parecían conformes con eso.
Si tanto miedo tienen, pueden seguir arrastrándose solos por aquí, a mi me la pela.
Miry miró a Olimpia. Contar la verdad era una opción como poco arriesgada, y la única persona que conocía el 'Mundo Real' como para inventarse algo que pudiera ser creíble era Zed'Ora.
Mathilde, olvidas que hemos perdido una compañera también. Estás siendo muy injusta. La maga seguía en sus trece, el elfo también, mientras Roland y el Rubio parecían dudar un poco.
El grupo desconfia, y no les culpo por ello, pero el reloj corre, en cualquier momento volveremos al plano del torneo y todo esto no habrá servido mas que salvar a este grupo. Lo que realmente ya es algo.
-No tenemos ni polvo del camino ni equipo de viaje porque nos hemos teleportado directamente a las puertas del templo, y en cualquier momento nos iremos de igual modo. Nuestro tiempo es muy limitado y tampoco creeríais nuestra historia. Solo os dire que Gothold me conoce y podéis comunicarle por sus sacerdotes que he estado aquí. Y también que compartimos prisión con Sitaara. Necesitamos reunir toda la información de Kermen que podamos en muy breve tiempo, y eso significa seguir adelante-
Tras la parrafada cubro el cuerpo de Melania con una capa
-ella era nuestra rastreadora y nuestra mejor esperanza de detectar las trampas. Sería mas seguro seguir todos juntos el tiempo que sigamos aquí, pero si dudais seguiremos nosotros. Tal vez deberíais retroceder y recuperar los libros de vuestro interprete-
Espera... ¿Sitaara en una prisión? Miró al paladín y al resto. Eso podría explicar lo que os he ido contando.
El paladín asintió, pensativo. Mathilde parecía valorar la nueva información.
Si vosotros habéis podido teleportaros, ¿Porqué no ha podido Sitaara?
Esa es una de esas cosas... difíciles de explicar.
Ya...
Yo les acompañaré. Recogemos los libros y seguimos.
No, tendremos que volver curados y con refuerzos. No podemos continuar si ellas van a... desaparecer en cualquier momento. Si es información sobre Kermen lo que queréis, nuestro compañero tiene mucha en sus libros. Me pondré en contacto con el clero de alguna ciudad importante, a ver si pueden... corroborar tu versión.
La muchacha negó. Lo siento Ansell. Yo las sigo.
Muchacha, cuando se desvanezcan te quedarás sola aquí dentro. La jovencita se encogió de hombros. El Rubio y Roland intentaron convencerla también, incluso Ansell, mientras Mathilde se ponía de los nervios ante la cabezonería de la chiquilla, que no daba su brazo a torcer. ¡Eres irritante! Dijo el elfo.
Pues seguramente, pero si esta mujer sabe más de lo que le sucede a Sitaara, merece la pena el riesgo.
Roland y Wyman miraron a Ansell, que se agarraba la frente. Sabes que no te puedo dejar ir sola, Emelyn. Me obligas a ir contigo.
Nadie te obliga, Ansell. Se sujetó el escudo al antebrazo y se puso al lado de Olimpia.
Está bien... Os acompañaré. Aunque sea para acompañarla de vuelta.
¿Quién regresa? Preguntó a los dos en duda, y ambos estuvieron de acuerdo. Mathilde por supuesto prefería volver. Bien entonces... os esperaremos afuera no más de un día, Ansell. El paladín asintió. Suerte a todos.
La discusion que sigue no es una que me guste, nunca es bueno ver discutir a compañeros
-Ellos tienen razón Emelyn, es muy peligroso venir con nosotros. No debe quedarnos mucho tiempo aqui, pero si venis intentaré contaros lo que se-
Los grupos se separan, pero no hay demasiado tiempo y pronto empezamos a desandar nuestros pasos a buen ritmo, si ya hemos pasado por aquí no habrán trampas
-Escuchad. Cuando supuestamente Izrador mato a Kermen y fue expulsado de los cielos Sitaara le acompaño al exilio. Al poco Izrador inicio un torneo para pasar el tiempo. Secuestraba campeones de varios mundos, o los creaba de la nada, y los hacia luchar para su diversion- Hablo rápidamente, al ritmo de mis pasos, sin dejar tiempo a preguntas
-Conforme pasaron los años y los torneos Izrador se fue haciendo mas cruel y retorcido. Nosotros somos algunos de esos campeones. Algunos creados de la nada, otros copias de gente de otros mundos, el vuestro incluido. Yo informe de nuestra situación a Gothold y me entrego un mensaje para Sitaara. Que el y otros dioses creen que en realidad el asesinado fue Izrador y Kermen se hizo pasar por el. Eso sento muy mal a Sitaara, engañada durante estos siglos-
Hago una pausa para que absorban todo, y eso que me estoy dejando los detalles mas escabrosos
-Ahora Kermen está descontrolado, enloquecido. Su disfraz ya apenas aguanta y Sitaara planea intentar acabar con el. Yo y la mayoría de los campeones la ayudaremos, pero para eso necesitamos información, es por lo que he venido aquí-
desandamos para ir por la otra puerta a buscar al interprete y sus libros
Emelyn y Ansell acompañaban a Olimpia, escuchándoles. Al llegar al salón central, Emelyn se acicaló el pelo.
Ufff.... Es durillo de digerir, eh...? Dijo. Pero es verdad que Sitaara está diferente. Puso las manos pidiendo tiempo. Me explico: Ella es una diosa muy cercana... En los rezos matutinos una puede sentir... alegría y energía, te anima a salir y comerte el mundo...
Pero desde poco después de lo de Ironburg está triste. No se siente esa alegría, al revés, es como si... no sintiera ganas de vivir. Hay pesar en ella.
Entonces... si Izrador es Kermen... ¿Lo de Ironburg y Broyvine no fue cosa del Dios Justo? No sé si me alivia o me apena, pero es un grave problema en cualquier caso.
Sigamos, no nos detengamos a hablar. Kira... Conoces el camino.
Kira asintió y fue encabezando el grupo.
Kermen es un hijo de la grandísima puta, y para que te lo diga una medio demonio, imagina. Aquí la giganta ya ha soltado prenda, ¿Qué hay de vosotros? ¿Qué se os ha perdido aquí?
Emelyn asintió, encontrando justo hablar ahora. Parece que la muchacha tenía más voz en el grupo de lo que parecía en un principio. El clero de Izrador empezó a poner 'bajo protección' al de Sitaara. A mi me pilló de peregrinaje al templo de la Juventud, pero escuché rumores de que las izradorinas habían luchado con las guardianas de Sitaara, así que como el clero de Gotthold se declaró abiertamente hostil contra Izrador desde que ardió Ironburg, busqué refugio en el templo de Ansell...
Los nuestros habían estado temiendo visiones que nos llamaban a mantenernos en guardia. Cuando Emelyn entró por la puerta, supimos que teníamos que acompañarla, pero no a dónde. Eso vino después. No sabíamos que Izrador es... Kermen, pero el alto sacerdote de Ironburg, quien sí sobrevivió, nos dijo por carta que teníamos que buscar a los seguidores y cultos del Caos, pues Kermen seguía vivo. Así que aquí estamos....
...en el trasero del mundo, con un grupo de mercenarios y sabios -Que muchos se han quedado fuera con los porteadores- y ése elfo y su séquito que tenían una misión similar de parte de sus Dioses. Son bastante distantes, pero parece que teníamos objetivo común. El tema es... que no sabemos qué buscar.
Esto parece llevar mucho tiempo abandonado. No hay fieles de Kermen aquí. Temo que haya sido una pérdida de tiempo y vidas.
Kira volvió zigzagueando, haciendo que el zombi del sabio trastabillase al intentar perseguirle y atraparle. No fue rival para el grupo y fue abatido en un santiamén.
-Es en Ironburg, creo, cuando me puse en contacto con Gothold- comento sin interrumpir su explicación, lo que cuentan desde luego cuadra
-espero que esos libros nos den la información que necesitamos, no se si podremos volver a escapar- explicar todo eso del cosmos me parece un ejercicio poco provechoso, lo de los dioses de los dioses sencillamente es demasiado.
Por suerte tampoco he de pensarlo mucho, el encuentro con el erudito es rápido pero nos distrae un poco
-Entonces, ¿Podemos llevarnos estos libros?. Vosotros tampoco habéis sacado mucho en limpio de esto. Pero sinceramente creo que les daremos mejor servicio en el plano del torneo-
Recojo los libros del suelo pero sin intentar guardarlos, son gente honesta y lo mejor es llegar a un acuerdo
Emelyn dejó esa decisión a Ansell, que lo meditó un poco.
Mmmmm... Éstos libros son antiguos, originales de Kermenitas de hace más de doscientos años. Puso la mano sobre uno de los libros. Dales buen uso.
Suspiró. Para vencer al enemigo hay que conocerlo, y sin nuestro intérprete, poco podremos hacer: Mathilde no parece estar por la labor y el resto de sabios no pondrán un pie aquí cuando sepan cómo ha ido la primera entrada.
Sí, por favor. Si de verdad sirves a Sitaara... Ayúdanos. La máscara que lleva Kermen le ha permitido hacerse con el poder en demasiados lugares, y ahora golpea duro a nuestros dioses: Detiene al de Sitaara, que no tiene órdenes de caballería, y destruye las ciudades que adoran a Gotthold. Y a saber qué agravios tienen los elfos... En realidad... Ha sido un plan maestro... tsk.
A poco de continuar el camino, el grupo desapareció... de repente. El tiempo del poscombate había terminado.