Estoy cansada de discusiones vacias y molesta ya que parece que se ha dudado de mi palabra y empiezo a bajar la montaña mientras aun digo
-Me dolio terriblemente la muerte de Mel, y también la de Guriki, cree lo que quieras.- al pasar junto a Aznabar le respondo -si, creo que la sangre de mediodemonio también vale, puedes preguntar a Reima o Agnes que son las que investigaron el mecanismo. Si vas al templo Miry te podrá guiar, pero espero que leves a alguien habil en buscar trampas ocultas el sitio está lleno. Y recuerda que allí en cuanto muere alguien se levanta como no muerto-
Hago una pausa dirigiendome a todos -y recordad, los que mueren fuera del plano del torneo se van para siempre, o hasta que Sitaara pueda recuperarlos si eso llega a ocurrir-
Y con esto ya me marcho
Miraría a la gnoma mirándola fijamente... empezándola a escuchar decir la forma de como la describía, era evidente que iba a empezar a soltar una ristra de traumas. Pero simplemente en ese momento callé y escuché cada palabra que decía, mirándola mientras se movía a mi alrededor con obvio pesar y tristeza...
Tanto Olimpia como Aznabar añadieron aquellas palabras... que eran realmente ciertas, pues aquí nadie estaba excelsa de haber tenido dificultades en su vida o en sus recuerdos implantados, el sentimiento de sentirse como la mierda sería muy real en su loca mente. Y es por eso que, siendo que esa locura es compartida... La pillaría desprevenida envolviendo en mis brazos a Tafy mientras caminaba rodeándome antes de que se marchase al taller -Te lo digo muy claro Tafy... Comprendo cada una de las cosas que has dicho...- le diría a la gnoma, de forma seria y a la vez sincera a más no poder.
Aquí muchos de nosotros veníamos con traumas así incluso de antes del torneo... y te comento que estar aquí no ha hecho más que empeorarlos o hacer aparecer otros nuevos. Pero lo se por experiencia ahora... Usar ese sentimiento como excusa para hacer lo que te salga de los cojones sin importar como le afecta a los demás no es la solución. Y créeme que lo se de sobra, porque las peores cosas que he hecho y de las que ahora me arrepiento han sido porque usaba la excusa de como me sentía para justificarlo todo... y no ayuda, lo empeora todo- soltaría a la gnoma y me levantaría, dejándola irse si quiere antes de mirarla -Seré la última persona a la que se lo pidas, y con razón. Pero si sientes que necesitas hacer una tontería suicida, peligrosa e inconsciente para sentirte mejor... Antes intenta hablar conmigo o con alguien, a ver si eso logra calmar la sensación... Y con suerte, después de acabar con esta pesadilla... quizás podamos solucionar algunas cosas que te carcomen tu brillante y loca cabeza...- dicho esto a la gnoma, miraría un momento a todos antes de irme... Aunque haría un gesto a Sanya para que me acompañase. Iríamos esta noche antes de descansar a hablar con el anciano.
Sanya no iba a entrar en discusiones que no iban con ella, por mucho que tuviera su propia opinión. Pero como siempre y siendo que llevaba poco en aquel lugar, se le escapaban tantos detalles y hechos que intervenir era absurdo.
De lo que si estuvo atenta fue del gesto de la pistolera, asintió esperando terminara aquella discusión y se acercó a esta última cuando parecía que se disolvía la reunión, justo antes de descender de la cima.
- Agradezco que me acompañes. Dijo escrutando su mirada, observando con curiosidad a la mujer. La había visto en acción de cerca y lejos de saber como se las gastaba en el campo de batalla, o ahora en medio de aquella reunión, apenas la conocía. No había coincidido manteniendo una conversación normal lejos de las pruebas del torneo.
Iríamos esta noche antes de descansar a hablar con el anciano.
Estoy de acuerdo