Tazar llega a la primera de las cabañas, y puede ver que Ayden está tumbado en la cama con Danna. Ambos están desnudos, y aunque no parece haberla hecho daño, sí tiene pinta de que hayan tenido sexo, a juzgar por el intenso olor a sudor y fornicio. El semidragón la está consolando un poco ya que está preocupada por los gritos de dolor de Terry y Enrick.
En la segunda cabaña, Helen y Varo están sentados a la mesa, con ropa ligera. La gaarti se lamenta por tener que oír (Y muy claramente, gracias a su oído cuádruple) los gritos, y Varo, que sólo lleva los pantalones, calla y trata de darle conversación. Ambos están despeinados y algo sudados.
En la tercera cabaña, Pyre está dando rienda suelta al máximo a su sadismo, y la cabaña entera está embadurnada de sangre del suelo al techo, con extremidades de Terry por todas partes, como si se las cortase una y otra vez con sus propias cuchillas... El sergal blanco está bañado en su propia sangre, y Pyre está sentada en una butaca igualmente encharcada de sangre mientras el sergal le lame la entrepierna y aguanta las aleatorias puñaladas que le propina a medida que la demonia se excita.
Enrick esperó a que Tazar se hubiera marchado y lloriqueó a sus compañeros.
Por favor... Ma...tadme... que reaparezca con piel... no lo soporto más... aunque luego me despelleje de nuevo... Gañó dolorosamente.
Kerry aún tenía su miembro dentro del trasero de Abigail, pero al irse Tazar, lo sacó despacio, permitiendo que la gran cantidad de semen se vertiese de su dolorido y ensangrentado ano, y le acarició los glúteos. Lo... siento... De veras. Aunque hablaba a Abigail, una mirada hacia Alek extendió la disculpa a su capitán, que no aprobaba esas acciones.
A lo lejos, Terry seguía aullando ocasionalmente de dolor.
En cuanto la maldita bestia se larga, mi manada detiene sus acciones. Yo aún con mi miembro en el interior de Abigail acaricio su rostro y me retiro con mucho cuidado.
Luego cojo mi lengua y la arrojo al fuego para no darle el gusto a ese bastardo de quedarse ningún recuerdo.
Las órdenes eran claras no podíamos atacar a nadie pero bien podíamos poner fin a nuestras propias vidas, así que, sin perder tiempo tome uno de los cuchillos de Tazar y se lo entregué a Enrick.
Acto seguido tomé un segundo cuchillo y lo clavé directo en mi corazón para poder resucitar con mi lengua de vuelta.
El acero era frío y el corte profundo, un par de segundos después todo se fue a negro, mi corazón se detuvo y tras unos segundos nueva vida llega a mi.
No importa cuántas veces pase, nunca me acostumbraré a esto. Ese bastardo no ganó el duelo, lo hizo la tormenta y se las da de vencedor.
¿Estás bien niña? - le pregunto a Abigail mientras la ayudo a ponerse en pie.
Tenemos poco tiempo antes de que el infeliz vuelva, esto no va a quedar así y lo saben, en la próxima prueba y las siguientes nuestro objetivo es él, pero esta noche, necesito que sean listos, retuerzan sus órdenes lo más que puedan.
Si les dice corránse, pues hagan eso, pero no como el espera, pueden masturbarse y correrse, de ese modo están cumpliendo sin caer en su juego. - les digo a mi manada en voz baja.
La puerta al cerrarse me dice que Tazar se ha ido así que me permito dejar mi ensoñamiento, sobre todo cuando el sexo en grupo se detiene y con delicadeza me permiten ponerme en pie.
Si algo me duele es el orgullo, además del trasero claro, pero es un mal menor ya que al menos el astado se ha ido y a puesto por el momento fin a sus torturas.
Giro la vista cuando ponen fin a sus vidas para "resucitar" enteros. Nunca me acostumbraré a ver ese tipo de magia de la muerte y la vida.
- Estoy bien, no te preocupes. ¿Y vosotros?. Niña suena bien, pero mi nombre es Abigail.- Lo de niña me hizo gracia por lo que sonreí. Debía tener cerca de los treinta cuando la maldición nos atrapó al conquistador ciervo y a mí y de eso ya hace muchos años. -
Alek daba instrucciones a su manada y mientras, yo pensaba, tratando de encontrar alguna solución, sabiendo que el tiempo jugaba en nuestra contra.
- Comparto una maldición con Tazar que nos obliga a ocupar la misma esencia en este plano físico. No sé como ha hecho para dividirnos... pero.. No hay tiempo para los detalles, creo que la única solución es que me matéis ahora que el no está. Resucitaré como vosotros y lo haré ocupando mi lugar en su cuerpo. Si soy rápida cuando eso ocurra puedo mirar de retomar el control.- No era una guerrera y tenía que reconocer, por mucho que supiera que supuestamente iba a renacer con vida que me daba miedo afrontar una muerte. El único consuelo era saber que ellos eran guerreros experimentados, no gente aficionada. Si se lo proponían me darían una muerte rápida.
Esperaba por Alek, pero si lo preferís hago resume de como termina la noche.
Yo esperaba por el master y he tenido dos semanas atroces con el curro.
Ya que estabais hablando y sin demasiada interacción en este momento con PNJ, yo esperaba por Alek. Me guardo esta escena para continuar con un PNJ pero si puedes postear no me esperes que no sé si voy a poder retomar el ritmo mañana, pasado... o varios días más