Partida Rol por web

Inmoral Kombat (+18)

Combate 9: Vidomina vs Garren

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25/04/2022, 23:39
Narrador

Garren no obtuvo más respuesta que seguir sintiendo aquella sensación inquietante, más su sexto sentido para el peligro que una amenaza sobrenatural.

¿Qué quería aquél bastardo? ¿Disfrutaba de verle sufrir con las dudas? ¿Esperaba que se matasen de esa manera, o era otra cosa? Quizá no saber las reglas hacía que alguno que otro se matase para su diversión cruel ¿Era eso? ¿Tal vez ni siquiera había reglas? ¿Tal vez les dejaba jugar con los límites para darse interés?

Al fin y al cabo si ese bastardo retorcido no hubiera querido que supieran que no eran reales, no mes habría dicho tal cosa... Si por algún motivo lo quería así, era por verles sufrir... ¿Porqué iba a ser esto diferente?

El anillo seguía en el suelo, casi como burlándose del Cazador...

(Garren) Riltree Fingiré que no sabía nada... No quiero que se enfaden conmigo por no haberte detenido.

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26/04/2022, 01:42
Gladio

Garren deja escapar un hondo suspiro, tomándose unos instantes para darse coraje, y finalmente respira hondo, respondiendo a Riltree:

Sabes que no colará. No les mientas. Quizás te sorprendan. -a fin de cuentas, ellas sabían que cabezón era un rato.

Finalmente, indica:

Deseo que Riltree conozca los deseos que he pedido y pida en adelante, por cualquier medio, en este post combate. Deseo que Akstereth vuelva a la pulsera de la que antes lo he liberado, sin terminar su castigo  -comienza diciendo- Deseo que durante los próximos dos minutos todo el poder que se me ha concedido en el post combate pase a Vestale, quedando yo solo con mis capacidades terrenales. -indica él.

Tras eso, se agacharía a coger el anillo, que se pondría, diciendo entonces:

Deseo que la pulsera demoníaca que he llevado durante los últimos días sea incapaz de mantenerse fijada a mí más de veinte segundos sin abrirse. -pide entonces, si todos los pasos han salido correctamente.

Notas de juego

Por supuesto, puedes parar el post en cualquier punto.

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26/04/2022, 16:28
Vidomina

De alguna manera Vidomina detuvo la marcha o la aligeró, estaba claro que quería conocer a la sombra y saber de que iba todo aquello. La estampida de personas le favoreció la tarea y rápido buscó algún escondite tras haberse soltado de aquella familia. La curiosidad mataba a los gatos, habrá que ver si a las vampiresas también porque ella estaba dispuesta a ir más allá con todo esto y descubrir la fuente de mayor miedo en ese momento. 

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26/04/2022, 22:49
Narrador

Vidomina se alejó de los elfos y pronto estuvo de nuevo oculta en la oscuridad, viendo cómo la gente huía despavorida en todas direcciones. El Caos se había adueñado de lo que antes era el campamento, y padres corrían con sus hijos en brazos, otros huían llamando a sus seres queridos, y algunos pedían ayuda antes de que sus voces se cortasen abruptamente tras un gruñido o un húmedo sonido de un arma hendiendo la carne.

Incluso los soldados huían como el que más, salvo unos pocos que hacían sonar algún cuerno o trataban de reunir soldados para presentar una inútil resistencia contra aquellas criaturas.

 No poseían una silueta uniforme. Unas parecían trolls hechos de pura sombra, otros, guerreros con un arma y escudo, o algunos con dos. Otros lanzaban hechizos a los civiles a los que alcanzaban a ver, y otro par, situados encima de una montaña de cadáveres, aprovechaban la altura para disparar flechas a todo el que se ponía a tiro. 

Los poderes para ocultarse en las sombras de la vampiresa le daban una cierta seguridad, pero nada aseguraba que fuera invisible también para esas inmisericordes criaturas de pura oscuridad.

Los soldados aguantaban un poco, pero aunque pudiesen herirlas, invariablemente caían muertos ante su habilidad, rapidez y absoluta falta de cualquier sentimiento, tales como la compasión o el miedo. 

Los civiles eran masacrados como la guadaña siega la mies, sin que detuvieran sus carreras a asegurarse de que estaban muertos. Los heridos, algunos que aún podían andar o trastabillar por su cuenta, y otros agonizantes aguardando o suplicando la muerte, alfombraban el lugar, sin importar su edad, sexo o raza, desde recién nacidos a venerables ancianos.

Simplemente, iban a matarlos a todos.

- Tiradas (1)
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26/04/2022, 23:04
Narrador

Todo parece ir bien, al menos los primeros deseos.

Cuando lo tuvo todo preparado y se aseguró de no poder usar ningún poder del torneo, acudió al poder del anillo para pedir un Deseo.

Tras pedir el deseo, el subidón de adrenalina de saberse al borde de las normas no bajó cuando notó... nada.

Miró el anillo por si algo fallaba... Quizá, al fin y al cabo, los Deseos externos no funcionaban... ¿Sería eso?

Entonces sintió una terrible presión en la espalda y un dolor en el pecho. Cuando miró hacia abajo, una hoja de energía verde sobresalía de su esternón. Había visto aquella forma de energía antes, y sabía muy bien de quién se trataba.

No había coraje suficiente para sobreponerse al terror de saber por lo que iba a pasar. Como si despedazasen pedacito a pedacito cada trozo de su cuerpo y su alma, un dolor indescriptible inundó todos sus sentidos de una forma absolutamente agónica, enloquecedora.

Sus manos y su piel, junto con su ropa, se deshacían ante sus ojos. Cuando perdió uno de los ojos, desmoronado en aquellas gotas sanguinolentas que no llegaban al suelo (Pues se deshacían antes), podía ver con el otro sus huesos y músculos de las manos y rodillas. Poco después, ni siquiera veía u oía nada... sólo sentía dolor.

Un dolor inimaginable.

- Tiradas (1)
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27/04/2022, 16:30
Vidomina

Al ver a aquellas criaturas pensó en frío sobre la situación en la que se encontraba, no iba a poder con ellos y lo peor es que podría morir en este mundo real. Así que no tuvo más alternativa que salir corriendo, sólo sació su curiosidad y siguió el grupo de gente que iba corriendo despavorida con tal de escapar de sus garras. Sintió por primera vez en su carnes lo que era un miedo real, o tal vez las posibilidades de caer bajo ello. 

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30/04/2022, 01:14
Narrador

Vidomina fue por mucho, más rápida que cualquiera de los humanos que huían, por lo que si alguna Sombra se fijó en ella, probablemente la descartó como objetivo para poder aprovechar el tiempo y asesinar a más civiles lentos en lugar de perseguir una cervatilla veloz. 

O quizá seguía lo suficientemente invisible...

El caso es que los gritos dejaron de ser agobiantes para ser lejanos, y más tarde un murmullo en la lejanía... Y luego nada. Vidomina se había alejado mucho, muchísimo, de cualquier punto de referencia, y vagó por el bosque al amparo de la luna, que finalmente se puso tras las montañas. El amanecer llegaría, y el único refugio que había encontrado era la choza de algún plebeyo que debía usarla como base para tareas de caza o recolección, y estaba vacía y carente de lujos o comodidades.

No había rastro de sus compañeras, y buscar la baliza podría significar encontrarse con esos seres. No podía hacer nada por ellas sin ponerse personalmente en peligro.

Por fortuna, antes de que llegase el sol... el tiempo de poscombate terminó, y fue transportada de nuevo... a su cómoda habitación

- Tiradas (1)