Partida Rol por web

Old Truce, Ohio

(2B) El señor Don Gato

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06/11/2023, 23:26
Old Truce

Felicia sabía perfectamente donde encontrar a Max, solo había que conocerlo un poco, o seguirlo en alguna de sus redes sociales. El chico estaba llenando internet de promesas de que el club de teatro este año iba a superarse y fotos de sus miembros reunidos. Lo triste del asunto es que los likes que recibía eran de los propios miembros del club de teatro.

Estaban reunidos en la biblioteca y prácticamente todos los libros de obras de teatro estaban sobre la mesa en torno a la que se sentaban. La luz de los grandes ventanales caía sobre ellos como la de un foco, como si ya estuviesen actuando.

Todos ojeaban internet en sus móviles intentando encontrar el proyecto perfecto para este año.

—¿Pero por qué se llama "La cena de los idiotas"si luego no sale la dichosa cena? Vaya mierda de título.
—Bueno, al adaptarla al Old Truce, podemos hacer que ocurra todo en una cena.
—Yo creo que es una liada. Solo vamos a hacer que la gente se ponga ofendidita. Deberíamos hacer algo clasicote y ya.
—El sueño de una noche de verano, ¿no? Vaya mierda

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06/11/2023, 23:28
Max Durand

Max pareció ser el único en percatarse de que Felicia había entrado en la sala. Le dedicó una sonrisa antes de tomar la palabra.

—Vamos a dejarlo por hoy. Para el próximo día que cada uno traiga una propuesta, pero sea lo que sea, hay que adaptarlo a nuestro país y nuestra época. Nada de mierdas medievales. ¿En eso estamos de acuerdo, no?

 

Tras levantarse la reunión, los siete integrantes del club abandonaron la sala. Un par de ellos, conocidos o compañeros de Felicia, la saludaron al pasar.

 

Max se dejó caer sobre la mesa, como si hubiese muerto sobre los libros.

—El peso del liderazgo me mata. Te juro que, como hagamos algo de la lista, me tiro por la ventana. Estoy hasta las narices de romeo y Julieta, Hamlet y el fantasma de la ópera.

Cada título que nombraba empujaba un libro hasta el borde de la mesa y lo dejaba caer.

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07/11/2023, 10:32
Felicia Baker

Dios bendiga a las redes sociales en abierto: aunque imaginaba que Max estaría con el club de teatro no sabía exactamente dónde se reunirían si lo hacían hoy. En vez de dar vueltas como tonta o importunar a otros preguntando busqué su Instagram para averiguar si habría alguna pista a seguir. Así es como llego a la biblioteca, a tiempo para el final de su reunión.

Respondo saludos de compañeros de algunas asignaturas con toques de cabeza gacha, consciente de que sólo me toleran porque sólo conversamos sobre las clases y son temas que tenemos en común por defecto, y sólo cuando se han dispersado me atrevo a acabar de acercarme a la mesa donde todavía resta una colección de diversos libros que, al mirarlos alrededor de un Max derrotado, descubro que literalmente son todos conocidos títulos llevados a escena. La mayoría los conozco en forma de musical, excepto los clásicos shakespearianos. He aprendido que es algo intrínseco de crecer con gays.

Ver a Max es menos incómodo de lo que anticipé. A lo mejor el incidente con Carla ha normalizado incluso el haber visto a un chico desnudo por primera vez después de destransformarse en gato. La imagen y textura de la piel anfibia ocupa más espacio en mis pensamientos.

¿Y sólo podéis hacer lo de la lista? ¿No podéis adaptar algo que os guste? Qué rollo —por reflejo pongo la mano para frenar la caída de uno de los libros que Max empuja, Las Uvas de la Ira. Pesa demasiado para esa clase de caída y yo relaciono la biblioteca como un remanso de paz y silencio que no debería ser perturbado de esa manera, incluso si no hay nadie más. No, la posiblemente contenida libertad creativa hacia el club de teatro no fue el motivo por el que desistí de unirme al club en su momento sino mi absoluta ineptitud social y mi inhabilidad para ponerme delante de más de una persona para que me mire mientras hablo. No podría ser actriz ni por arte de magia, creo.

Dejo el libro a un lado de Max, dilatando así el momento en el que vuelva a empujarlo en su arranque de fastidio.

Oye, ¿te has enterado de lo que pasó con Hellen Nelson, de décimo?

No, no tengo la habilidad social para ser sutil con mis preguntas. Tampoco lo considero necesario con él, además, me he ido dado cuenta de que la única respuesta que conseguía era que la chica se había desmayado en las puertas de la cafetería. Alguien había agregado con malicia que se habría matado de hambre o ejercicio durante el verano para empezar el curso más guapa. Ni una sola mención a un sapo gigante corriendo por los pasillos, las luces haciendo cosas raras o un panfleto con una maldición. Pero no estoy loca: sé lo que viví.

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10/11/2023, 14:05
Max Durand

—Es una forma de hablar, no hay ninguna lista oficial. Pero todos sabemos qué tostones aburridos le gustan a los profesores. O más que gustarles, les evita problemas. Cualquier clásico que nadie entienda ni le entretenga está bien porque es políticamente correcto. O, si no lo es, nadie se da cuenta porque los diálogos son de la edad de piedra. Yo quería hacer algo fuerte este año. Algo políticamente incorrecto y divertido, pero está por ver si consigo convencer al grupo.

 

Se incorporó y se sentó en la mesa.

—Ay sí. He oído que se desmayó y que por eso vino la ambulancia y estaba cerrada la cafetería. Debe de estar haciendo alguna dieta salida de internet y se le ha apagado el cerebro por falta de azúcar. Debió de gastar sus últimas energías en correr delante de un perro salvaje por la mañana. Maldita gente que deja a sus perros sueltos.

—La chica debe ser un poco tontita, desmayarte por falta de azúcar ¡en la cafetería! ¿Por cierto a ti que te va en sus movidas? No sabía que seguías los rumores sobre populares.

Volvió a poner los pies en el suelo y empezó a apilar los libros para regresarlos a los estantes, de cualquier manera y sin preocuparse por ordenarlos. Hablar de azúcar y cafetería le había recordado la tarta de almendras que había visto antes, con suerte aún quedaría.

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10/11/2023, 15:21
Felicia Baker

Abro la boca y asiento, tratando que no se note demasiado mi ignorancia al haberme tomado literal lo de la lista. Como siempre se hacían las mismas cosas asumí que era el caso.

Pues ojalá os dejen. Seguro que haríais un ‘Despertar de Primavera’ muy chulo —estoy lejos de ser una experta pero quiero ser alentadora con lo poco que sé.

La respuesta de Max no es diferente a otras que he oído por allí, algo totalmente desastroso para mis ya altas expectativas. ¿Es posible que ni él lo recuerde? Lo bueno es que no pensaba irme con chiquitas con él, una gran ayuda para mis nervios.

Como él se pone a recoger los libros yo me pongo a ayudarle, tratando de ordenar al menos los que son del mismo autor o época.

No es eso, es que estuve ahí cuando pasó. Fue como si… de su interior se hubiera evaporado parte de su energía vital, ¿tiene sentido? —claro que no, nunca nada de lo que digo lo tiene. Suspiro agudamente, cargando en mis brazos un montón de libros que dejo en un carrito cercano. Puede que sea el que han usado para traer algunos. — Fue una locura de primer día.

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12/11/2023, 14:46
Max Durand

—¡¿Qué?! ¿Puedes sacar la energía vital de la gente? No, no tiene sentido ninguno. Pero lo que yo puedo hacer tampoco lo tiene. Así que ¿por qué no?  Tiene sentido en el sinsentido. Ya te dije en tu casa que seguro que tu eras especial también. Sabía que no podía ser el único

El chico miró a todos lados. La idea de que le pillaran haciendo el mono sobre los libros le daba igual, pero la posibilidad de que alguien les escuchara hablar de esos temas sobrenaturales le horrorizaba. Por supuesto lo podían negar todo, solo era una charla, pero aun así, algo en su interior entraba en pánico solo de pensarlo.

—¿Puedes elegir como tu siguiente victima a Valentina? Esa zorra no me deja volverme popular por mucho que le haga la pelota. No hace falta que la mates, solo que la dejes en coma hasta el baile de graduación.  ¿Y luego con esa energía vital que haces? puedes volar? ¿vivir para siempre?

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12/11/2023, 15:18
Felicia Baker

¿Qué? ¡No, yo no…! —la torpeza de mi discurso hablado hace que él, como la mayoría, sea capaz de atropellarme en una conversación y a mí se me apague cualquier cosa que pretendiera decir. Así se generan todos los malentendidos que me convierten en la paria que soy.

También me deja soñar. Si tuviera ese poder, es más, si pudiera usarlo contra los populares, ¿cuál sería el plan después? Max se haría popular enseguida, ¿pero qué hay de mí? Por más que falten ellos no podría conseguir caerle bien a la gente. Un poder inútil, malicioso y peligroso. Mejor no tenerlo.

Él mira a todos lados, yo sólo en una dirección, sólo por asegurarme de que no aparece nadie a quien no quiera encontrarme más que por el tema.

Lo haría si pudiera pero no fui yo; al parecer hay una tipa que se hace llamar Hechicera Suprema que le hizo llegar una maldición a Hellen. Ella la usó contra una chica de su curso pero al deshacerla pasó eso, y se desmayó. Es la impresión que me dio, no estoy segura, pero la maldición en sí parecía vincular una deuda entre la Hechicera y quien lanzase esa maldición… —me detengo para poder reorganizar mis pensamientos, y de paso unos pocos libros más. — El caso es… Me parece que de todas las cosas raras que pasaron ayer nadie recuerda nada, sólo que Hellen se desmayó. Y es ya obvio que no somos los únicos con sensibilidad sobrenatural, no sé si tendrá eso que ver con el recordarlo o no.

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12/11/2023, 19:58
Max Durand

Max la miro con toda la atención que su díscola y rebelde mente le permitían.

—Ajá. Pues no sé. Yo no sé si la gente normal se olvida en cuanto ven algo sobrenatural. Tendría lógica. Tiene que haber más gente con poderes en el mundo, pero en internet o la tele no sale nunca nada, al menos nada real.
Max devolvió Las uvas de la ira a su estante

—Voy a hacer el amor sobre la hierba con quien quiera tenerme. Voy a soltar juramentos, a oír la poesía del habla de la gente. Antes no entendía que todo eso son las cosas buenas —sobreactuó.

—Me gustaría tener un hechizo de esa hechicera, pero que me diga un precio y decido si lo quiero pagar o no. Eso de "un favor" suena a mafia o a villano de película noventera. ¿Quién firmaría semejante cheque en blanco?

Meditó unos segundos

—¿Y qué le hizo la maldición?

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12/11/2023, 20:32
Felicia Baker

Claro, tampoco se me había ocurrido que mucha gente simplemente no vio a Carla en modo anfibio, ni a Hellen desmayarse tras un juego de luces y humo. Pero Max no me niega que somos especiales. Ni me imaginé lo del sótano ni va a intentar hacerme luz de gas sobre lo que vi. Eso en la simpleza del gran esquema de las cosas le convierte en un querido aliado y me reafirma más en mis convicciones sobre el universo.

Mi cerebro cortocircuita y me devuelve a la realidad de mi adolescencia ese instante en el que habla de ‘hacer el amor’, tensándome y sonrojándome con un libro en cada mano. Vaya, y pensaba que había superado lo de verle desnudo.

No, no quieres. Tú mismo lo has dicho: ¿quién firmaría ese cheque en blanco? Hellen se desmayó, ¡pero a saber cómo funciona en verdad su magia! —el escalofrío que vuelve a moverme y me permite acercar una de las banquetas con el pie para colocar los libros en estantes más altos puede provenir de la incertidumbre de mi comentario, o bien un remanente de hormonas que se vaporizan tal como han brotado. — Car… Bueno, su víctima —me corrijo para poder darle anonimato a la chica. Aunque casi nadie se acuerde, me parece que ni ella, no se siente correcto. Yo sí me acuerdo. — Se transformó en un sapo grande, deforme y verrugoso. No fue bonito. Algo así de “reflejar su interior”…

Bajo un escalón y brinco el último hasta el suelo sujetándome la falda.

Es un tipo de magia muy pueríl, tengo pocas dudas de que haya sido cosa de alguien en la escuela. Como parece que presentiste algo sobre mí, no sé, pensé que tendrías más idea. Hasta ahora me han tratado de loca para arriba sólo por hablar de estos temas… —entrelazo mis dedos y comienzo a jugar con los pulgares. Tampoco queda mucho por recoger. — Me parece… ¿Se te hace posible también que haya alguien como tú, que pueda transformarse en animal?

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24/11/2023, 14:48
Max Durand

—Me alegro de haberme perdido semejante evento —dijo al escuchar lo de un sapo gigante.

—La verdad es que no tengo ni idea. Mi truco me sale de manera natural, como estirar el brazo no tengo rituales ni conjuros asociados. A veces pienso en leer mas libros a ver si aprendo a hacer algo excepcional más, pero no he encontrado nada que funcione, y además esos libros suelen ser un tostón. Ya podría la bruja suprema esa abrirse un tic toc para explicar las cosas con videos. O un canal en Youtube.

—Bueno si yo puedo, otros podrían hacerlo también. ¿Por qué no? Seguro que Valentina puede transformarse en zorra. ¿Sospechas de alguien?

Los libros habían quedado más o menos ordenados o al menos lo suficiente para que Max se diese por satisfecho.

—¿Te apetece algo de la cafetería? Tengo antojo de dulce. Hacer brainstorming es agotador como un deporte.  No tenemos nada que envidiar a los del equipo.

 

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24/11/2023, 15:16
Felicia Baker

Río para mis adentros, pensando en Valentina medio zorra. No la considero tan inteligente ni astuta para relacionarla con un zorro pero comprendo por qué lo dice, y sí, sería gracioso.

Más que de alguien… Un perro apareció de repente y se me hizo sospechoso, muy espabilado. Demasiado —es más, cuanto más lo pienso más extraña se me hace su aparición y consiguiente desaparición cuando parecía haberse encariñado tanto con Travis. Está el problema de que nunca he tenido perro para saber cuán listos son en verdad, algo así como los gatos y mi experiencia con el mismo Max. — Oye, yo tengo unos cuantos libros sobre hadas y magia; si alguno no lo has mirado ya puedo prestártelos.

La idea de comer algo dulce es muy tentadora, aunque no es hambre lo que tengo. Debe ser lo que dice, cansancio mental.

Mi terapeuta dice que el dulce es el alimento del cerebro —asiento y doy un toque de cabeza hacia la puerta, como señal de que le acompaño. — Pensé que el día que diera con pruebas de la existencia de la magia iba a ser más evidente pero está resultando más complicado de lo que pensaba. Por otro lado tiene sentido, o ya se sabría todo. ¿Qué clase de prueba crees que podría hacerle a un animal si me parece sospechoso? ¿Eres capaz de pensar como un humano cuando estás transformado?

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26/11/2023, 17:01
Max Durand

—Los perros no son de fiar. Tan dóciles y amorosos por un lado y luego se zampan tus deportivas favoritas.

 

La miró realmente sorprendido por la oferta.

—¿Tienes alguno que sepas que es verdad? Hasta ahora lo único que he encontrado que coincide es la alergia a las herraduras de hierro sobre las puertas... o colgadas a traición del techo.

 

—¿Tienes que ir al terapeuta aún? Dile que no crees en la magia y que quieres llevar una vida normal y listo. Tú sabes que tienes razón, y eres lista, puedes decirle lo que quiere oír y quitártelo de encima.

Max había oído, y dado por ciertos, los rumores que decían que Felicia iba a uno porque creía en la magia. De ahí su respuesta.

—Lo suyo sería atraparlo o, aún mejor, seguirlo sin que se dé cuenta. Tarde o temprano tendrá que volver a su forma humana.

 

Reflexionó su respuesta.

—Sí, claro, puedo pensar como yo mismo. Si no, podría quedarme atrapado muy fácil. A veces tengo instintos del animal, tanto en su forma como en la mía. Pero el pensamiento soy siempre yo. Igual de tontito pero guapo en ambas formas.

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27/11/2023, 09:34
Felicia Baker

... ¿Los hay de mentira? —es algo que no me había planteado, la verdad. Había dado por sentado que, si la magia es real, todo lo que yo había aprendido de ella también. Tiene sentido que no sea así, a la vez que me planta más dudas de las que ya tenía: ¿cómo distinguir? Max lo tiene fácil, se tiene como sujeto experimental. 

Sonrío incómoda por su comentario, aunque dudo que lo diga con maldad o resentimiento. ¡Fue él quien entró en mi sótano! 

Te enseñaré los que tengo, y si no los has visto aún les puedes echar un vistazo. Seguro que te das cuenta antes que yo si son útiles para tu caso... —mantengo mi oferta, ya que no me hará daño. De todos modos tengo que poner en pausa mi investigación sobre las hadas ahora que hay una amenaza distinta a un gato feérico con tendencias histriónicas y mucho amor propio. 

Caminar a la vez que hablo por los pasillos, incluso si no están tan animados como durante las horas lectivas, me es difícil. No es algo que haga habitualmente y siento que llamo atención innecesaria sólo por hacerlo, además de ir con un chico relativamente conocido sólo por ser del Club de Teatro. Camino por ello algo encorvada sujetando contra mí la mochila por un lado a falta de peluche de confort. 

Me... gusta mi terapeuta... —sé que de haber querido podría haberme conformado, aceptar que la magia y lo sobrenatural no existen y que probablemente no perdiera a mi padre, ni que hubiera sido capturado por una patrulla lupina o cualquiera de las versiones que mi imaginación de niña creó para protegerme. En un momento de mi psicodesarrollo fui capaz de tomar una elección, estoy segura, como cuando tuve la conversación sobre el Hada de los Dientes con mi tutora del orfanato porque pretendía negociar con ella por un colmillo de lo que sería una zarigüeya por diez dólares. Mi lógica era que, ya que nunca me visitó el Hada de los Dientes y algunos niños del orfanato sí antes de llegar, debía tener algo que ver con el valor de sus dientes. Admito que tuve una fase racista de niña porque era mi primera vez ante tanta diversidad... 

El resumen es que mi tutora tuvo que explicarme que era algo que los padres hacían por sus hijos cuando se les caían los dientes. Es curioso porque de Santa Claus nunca dijeron nada hasta que lo deduje yo sola en base a eso. No fue algo que debatiera con el mismo convencimiento que la existencia genérica de las hadas, algo que escogí no creer. 

Además, tampoco voy sólo por eso; es más complicado... —e irrelevante a la conversación. Mi terapeuta es de las pocas personas en mi vida que me respeta como soy y tampoco estoy preparada para perder eso. 

Tiene razón, mi plan inicial ya había sido seguir a Shadow pero lo perdimos y además me quedé preocupada por Travis. Va a ser difícil pillarle en un descuido si es más rápido que yo... ¿Un círculo de contención, como el de mi casa? Estoy asumiendo mucho cuando quizás ni vuelve a aparecer. Simplemente ayuda tener un plan, e información. Hay cosas que son posibles si un perro verdaderamente entiende las palabras humanas. Debería investigarlo. 

Eres un gatito muy mono, es verdad —concedo, sonriéndole e intentando no rascarle bajo la barbilla. — Gracias Max, me has dado algo con lo que empezar a trabajar. Y sobre la hechicera esta, bueno, sólo puedo estar atenta a mi alrededor en busca de sospechosos. Un poco lo que he hecho toda la vida —mi sonrisa se vuelve un tanto ácida al pensarlo. Hasta ahora eso no me había dado ningún resultado y como una loca espero que dé un resultado distinto. 

Llegamos a la cafetería. No hay apenas nadie y aún así me siento intimidada.

¿Qué te apetece? Invito yo —ofrezco, un pago justo y feérico por su información.