Partida Rol por web

Old Truce, Ohio

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05/06/2024, 11:59
Isabel Collins

Ya puedes esperar sentado -dijo entre risas.

asintio. Los libros eran ediciones antiguas pero no incunables escritos a mano por monjes.libros de esoterismo que aquellos que eran normies tendian a ignorar mientras se enfocaban en patrañas falsas que la niebla no les censuraba. Pero salidos de una imprenta.

pero es que eso es poder. Un pantano virgen es poder para quienes sepan invocar al espíritu del pantano. Secarlo y llenarlo de casas y campos de trigo es poder si a mas gente hay, mas sangre a tu disposición tienes y mayor población de vampiros soporta el lugar. No es un asunto cultural, es poder y dinero. Hizo comillas con los dedos. Si pensamos en las cartas „mana de pantano“ o „litros de sangre“ como moneda

 

valentina? Prefiero meter la mano en la licuadora a tener nada que ver con ella y su corte de inútiles. No ella no es con quien yo me relaciono.

 

trago saliva. -no se quien es la hechicera suprema. Pero tiene mi apoyo total. Entiendo lo que hace y porque lo hace. Aunque despues del golpe en la mesa del partido, va a ser tenida mucho mas en cuenta que las anteriores. Te lo cuento en confianza, prefiero mantener esta opinión para mi mientras no sea necesario elegir bando. 

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05/06/2024, 18:45
Travis O'Connor
Sólo para el director

Travis se quedó pensativo, tras todo lo que Isa había expuesto. Según ella, todo parecía reducirse al viejo debate de Modernidad vs. Naturaleza versión Risk.

“Bueno, supongo que en cierto modo encaja con lo que me contó Desertio acerca de Vehemens y compañía. Ocupar sitios estratégicos de culto imagino que son sus “cartas” de poder. No son de este mundo, el dinero no tiene sentido para ellos propiamente. Los manitúes se manejan con almas y adoración, al fin y al cabo…”

-Ya, bueno, planteado así, supongo que puede ser… Aún me estoy ajustando a todo esto, la verdad. Hay muchas cosas que no acabo de comprender del todo. Está bien escuchar una perspectiva distinta en voz alta, la verdad- dijo con sinceridad. Su abuela tenía sus opiniones, obviamente, pero tendía a ser muy secretista. Estaba bien poder hablar algo más abiertamente, por una vez en la vida.

Respiró aliviado ante la respuesta de Isabel acerca de la Hechicera Suprema. No sabía si estaba siendo sincera o estaba mintiendo descaradamente, le daba igual. Se iba a quedar con esa respuesta. Por ahora.

-Sinceramente, no creo que tenga bando- se encogió de hombros, con indiferencia. Dio un trago a la lata de “refresco” -Entiendo que no quieras elegir uno. Yo ni siquiera formo parte de esa ecuación. Soy del bando perdedor, masacrado y expulsado. De hecho, no sé ni cómo permitieron a mi padre entrar en el pueblo cuando se vino a vivir aquí… Así que no le veo sentido alguno a estar a favor de ninguno de ellos. Pero sí he visto la cara que se le puso a mi amigo Matt al ver a un muerto y fue lo peor que he visto nunca.  Colapsó por completo. Y los aullidos de los normies… joder, aun zumban en mis oídos. Tiene que haber otro modo de cambiar las cosas sin lobotomizar a tres cuartas partes de la población, digo yo- cogió otro puñado de palomitas y se los metió en la boca.

“¿Lo hay? Realmente, ¿hay otro modo? Yo apenas conseguí revertir nada del trato, solo añadí matices y al final he acabado teniendo que asumir la deuda. Quizás no hay salida, quizás los intentos burdos de la H.S. son esos matices del contrato…” pensó para sus adentros.

-Reconozco que no estaría mal ese mundo ideal donde la gente no creyera que eres un drogadicto o un esquizofrénico solo por ser… de naturaleza distinta.

Se quedó en silencio y se puso a mirar los libros, como quien mira una revista. No entendía ni la mitad de lo que ponía en ellos, para que iba a mentir.

-No lo sé. Igual se podría, no sé, introducir mods en la niebla. Ya sabes, como código malicioso en un programa informático. No lo detectas a primera vista, pero va haciendo cambios por detrás, en silencio…- volvió a dar otro trago de la lata. Solo estaba haciendo su propio picnic mental –Solo hay que averiguar su composición y punto de origen para introducir el “código” en la fuente … De todos modos, ya está fallando. En algún momento acabará petando, es cuestión de tiempo. Solo sería acelerar lo inevitable. No puede ser difícil acabar el trabajo… Sé de algunos que estarían dando palmas si eso pasara…- sonrió algo torcidamente pensando en Vehemens y su pataleta. Tendría más creyentes a mano. Luego recordó al bibliotecario y todo lo demás y se le pasó de golpe el humor –No sé… Perdona, estoy hablando por hablar.

Levantó la mirada de los libros y clavó sus ojos castaños en Isabel.

-Así que eres una bruja todopoderosa. Mola- sonrió encantadoramente –Lo mío va por otro lado. Estoy más vinculado a planos menos terrenales. Y más terroríficos…- se quedó un momento parado, pensando si debía contar más o no -Pero salí vivo –suspiró aliviado -Por eso te pedí que cuidaras de Rob, no sabía si volvería vivo o si podría volver siquiera. O siendo yo. Solo quería asegurarme de que os protegierais el uno al otro. O, mejor dicho, que tú lo protegerías a él, Rob es un desastre para esas cosas. Sois las dos únicas personas medianamente decentes que hay en todo el pueblo- volvió a encogerse de hombros, con indiferencia -Siento haber sido críptico y dramático, no pretendía asustarte. No sabía cómo reaccionarías si ponía algo más “claro”. No quería correr el riesgo de que te diera un derrame cerebral. Loca no me sirves- sonrió pícaramente –Y lo siento, pero, como todo el mundo sabe, el puesto de psicótico ya está ocupado por mi persona- bromeó con su propio pasado y los “bonitos” apodos que le dedicaban Valentina y su cohorte de Pinchers cojos.

-Y no te preocupes, elijas el bando que elijas, llegado el momento, lo entenderé- volvió a sonreír, amablemente.

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07/06/2024, 18:12
Isabel Collins

—Puedes permanecer en el bando más sensato y lógico: preocuparte por ti mismo. 

—Si algun dia veo a Robert en peligro, lo protegeré, por supuesto. Pero no parece metido en ningún problema sobrenatural. Está en peligro por algo? 

—soy poderosa si me das unas horas para pensar un hechizo, buscar los materiales y prepararlo. Si me pillas por sorpresa...  posiblemente no lo cuente. 

—un visitante de las esferas superiores. Aunque prefiero llamarlas abstractas, no tenemos porque hacer de menos a nuestro mundo de carne y hueso. Y ahora dieme, estas metido en un lio entre teriantropos y vampiros? Puede ayudarte en algo?

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08/06/2024, 12:05
Travis O'Connor
Sólo para el director

-Ya, parece que hay mucho de eso últimamente- dijoTravis, en voz baja, respecto a lo del bando propio. El problema era que no le habían educado así, la comunidad era más importante que los individuos. Ese era el mantra de su abuela y en el fondo, de los Red Crows. Y si al final decidía seguir el camino de su abuela, era la premisa principal de un buen líder religioso: cuidar y proteger a su gente.

-No, no lo está. Por ahora. Pero me da miedo que en el futuro Rob lo esté. Tengo la sensación de que las cosas se están… yendo barranco abajo y sin frenos.

Sonrió ante el comentario de Isabel acerca de su poder. Se la quedó mirando de aquella manera en que su estómago volvía a retorcerse en sí mismo. Isa molaba de tantas maneras…

-Ehm no, más bien fui yo la visita en su casa…- rio nerviosamente por lo bajo –No sé si las llamaría abstractas, creo que se queda corto, es como intentar atrapar con la vista los reflejos de un espejo caleidoscópico. Se te escapa por todos lados…- Travis se calló de golpe. Estaba hablando de más y encima empezaba a sonar como un puto maníaco de la Sala Blanca.

-No. Por suerte no tengo tratos con ninguno de ellos. Suficiente tengo con lo mío. Pero, la curiosidad me puede, ya me conoces. Es uno de mis peores defectos- no tenía derecho a destapar el secreto de Olie o de Andrew. No sin antes hablar con su antiguo amigo. No obstante, debía saber cómo podía afectar la relación conflictiva entre ambas comunidades –Y nunca está de más estar preparado- se encogió de hombros con indiferencia – Solo intento aprehender el puzle que es Old Truce. Como has dicho antes, preocuparme por mi mismo y añadiría: y los míos. Y la mejor manera de hacer eso es entender las dinámicas internas del motor. Sin conocimiento, no hay opciones- volvió a encogerse de hombros.

-¿Qué sabes sobre los Cambia-Formas? Quiero decir, ¿solo hay lobos o hay niños-lagartija por ahí vigilando desde una de las paredes de la escuela?- bromeó levemente. Se alegraba de poder hablar de todo (o casi todo) abiertamente con alguien. Además, estaba encantado de recuperar la amistad con Isabel. Realmente echaba de menos las charlas con ella. Era quizás la más igual de todos sus amigos a nivel mental. Eso era de agradecer. Pero, también parte de su pequeña frustración personal volvió con todo eso. Ella nunca lo vería como él la veía a ella. Eso era un hecho.

“Han pasado casi dos años. Ya deberías haberte acostumbrado a eso. Acéptalo y pasa página. Ya lo hiciste una vez, puedes volver a hacerlo” pensó para sus adentros. “Céntrate en lo importante. Información. Te esperan días difíciles, entre ellos mañana, del que no sabes nada. A su lado, lo de ir a hacer pintadas para reclamar un sitio de culto no parece ni la mitad de peligroso… Y has de poder sobrevivir a Valentina y sus jueguecitos diabólicos si quieres saldar la deuda de Jon”. Su nudo estomacal no pensaba igual. Tragó saliva y respiró hondo.

-Mañana por la noche Valentina y su corte de monos voladores celebran una fiesta lunar, justo cuando acaba de pasar un cometa. Tú entiendes de estas cosas, ¿no? Aparte de pegarse un colocón con polvo de hada, ¿para qué más pueden usar a una hada?- preguntó, sin más –Digamos que han invitado a dos conocidos míos, que no rondan precisamente sus esferas de amistad… Y quiero asegurarme de que no acaban siendo cocinados en un caldero enorme o colgados del techo en ganchos para desangrarlos o algo así- vale, igual había recurrido a las primeras imágenes gore que le vinieron a la cabeza, pero es que se fiaba poco o nada de la Reina Arpía.

Notas de juego

*En realidad debería decirle que puede ayudarlo uniéndose a la Scooby gang xD

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14/06/2024, 21:19
Isabel Collins

Escuchó con mucho interés la comparación con un caleidoscopio. Se moría de ganas por saber más, pero supuso que no era algo que nadie quisiera recordar. Al menos no por un tiempo.

—Me alegro de que no tengas tratos con ninguno de ellos. A largo plazo parece una mala inversión.

—La curiosidad es una virtud. La gente se piensa que eres listo porque tienes memoria para almacenar datos, pero no es así, eres una de las mentes más brillantes del instituto porque exploras todos los senderos mentales con cada bifurcación.

—No te preocupes, cuidaremos de Rob —Bajó la mirada un instante. —Siento haberme separado de Rob, Thomson y de ti. Supongo que me puse borracha de poder. Realizar hechizos es muy adictivo. Por lo menos para mí. Me obsesiono con ellos. Cuando consigo que uno nuevo me salga es... mejor que un orgasmo. Si quieres puedo enseñarte alguno de mi grimorio personal.

—En teoría hay de todo. He leído sobre lobos, osos, pumas, leones, serpientes, pero nunca sobre lagartijas. En realidad los teriántropos son muy cercanos a los chamanes. A veces lo son. Un canalizador es una persona que tiene una antena suficientemente fina para captar señales y energías del mundo espiritual y otros planos aún más “distantes”. A veces realiza rituales o pagos a seres de esos planos a cambio de poder. Creo que es lo que tú eres, aunque poner etiquetas sea limitarnos. Los teriantropos son un alma a medio camino entre el humano y el animal. Como tener un animal totémico, pero llevado al extremo de que tu alma humana no este completa o pura sino mezclada con la de ese tótem. Eso les da una buena conexión al mundo espiritual.  Normalmente, ambos tipos de sobrenaturales han ejercido como chamanes o líderes en el pasado.

—¿Valentina? ¿Un cometa? Quiero saber todo lo que descubráis, si no es secreto, claro. Valentina es un ser fascinante. Aunque sea una pedorra pija. Mi hipótesis era que se tenía tratos con seres feéricos si no es que es ella misma un hada. Pero el cometa lo cambia todo. Sin embargo no hay ningún cometa importante esa noche. De hecho, la luna sí que es relevante ese día.

Saco su portátil de debajo de un estante y lo puso en marcha. En cuanto arrancó se metió en la página de la nasa, que por cierto, tenía en marcadores.
—¿Crees que pueda ser también una hechicera o maga?

—Cualquier sobrenatural es una fuente de energía. Mucho mejor que un humano normal, que a su vez es mejor que un pollo. Esto lo digo a nivel teórico, no estoy a favor de exprimir la energía de la gente. Además, podrían dar una dirección al hechizo o efecto. La energía de las hadas es muy buena para manipulación emocional y para el teletransporte dentro de nuestro plano o a otros.

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15/06/2024, 23:12
Travis O'Connor
Sólo para el director

Travis enarcó una ceja y se quedó en silencio, en un primer momento. “Es un poco tarde para eso. Y me da que mis tratos son bastante peores que todo eso…” pensó para sus adentros. Pero, decidió no decir nada al respecto. No tenía claro si debía mantener el secreto o no. Así que, ante la duda, mejor callarse la boca.

El joven shawnee parpadeó ante el comentario de Isabel acerca de sus capacidades mentales. Y se ruborizó, de forma involuntaria, hasta las mismísimas orejas. No se habría esperado algo así de ella. Tragó saliva y se puso a beber de la lata ya medio vacía para esquivar la mirada o lo que fuera. Luego, vino uno de los motivos por los que había decidido quedar aquel día con ella. “Borracha de poder. Eso suena a adicción. Es algo que puedo comprender bien”. Se mordió el labio inferior, recordando sus propias mierdas mentales y psicotrópicas.

-Claro- casi se atragantó con el trago de refresco. Tosió un poco –Ehm… es por eso que… bueno, el viernes en el comedor de la escuela me pareció, ya sabes, que te pasaba algo, parecías triste o arrepentida. No sé, soy malo para esas cosas, ya me conoces, si no es un cartel luminoso de 3x3 metros, no lo pillo. Pero tuve esa sensación. ¿Es por eso?- esta vez sí fue capaz de levantar algo la mirada, tras superar el atragantamiento y la vergüenza pasada.

-No eres la única con una obsesión… complicada.

De nuevo, Travis enarcó una ceja cuando Isabel lo caló tan “rápido”. Él no había dicho nada de que fuera un shaman, pero ella ya parecía saberlo. Se revolvió en su sitio ante la mención de “liderazgo” y desvió la mirada hacia los lados. Eso lo ponía bastante tenso y nervioso.

-Ehm, no sé si es un secreto. Son más bien teorías locas mías a partir de la info que voy reuniendo, la verdad. Aunque lo de Valentina sí es real…- agradeció el cambio de tema. Eso le permitió respirar un poco –¿Valentina, un hada? Pero si es mediocre como animadora… ¿No debería ser, no sé, un portento en danza o algo así para ser una? - hizo una mueca, pensativo. No se lo había planteado como opción. En vez de una reunión de brujas chupa-sangre de hadas, que fuera una convención de seres feéricos… SHIT. Y Dixon y él iban a colarse ahí mañana por todo el morro. Ufff. Demasiadas incógnitas para ir a ciegas.

-¿La luna es relevante? ¿Por? ¿Es alguna luna especial en plan Luna de Sangre o algo así?- por suerte, Isabel había seguido el hilo y se había adelantado, poniéndose a buscar antes de que se lo preguntara. Realmente, eso lo había echado de menos, esa consonancia mental con otra persona, en pie de igualdad. Se acercó a ella, hasta ponerse hombro con hombro con ella, para mirar la pantalla de su portátil, mientras ella entraba en la web de la NASA.

-Mi hipótesis era que ella y las otras dos pedorras que van con ella conforman un aquelarre, junto con sus dos perros falderos. Pero, ahora que has dicho eso, me plantea más dudas. Shit, tengo que aprender más rápido y mejor…- protestó para sí mismo, mientras se rascaba y revolvía el pelo de la nuca. Volvió a removerse incomodo con lo de “exprimir energía”. Intentó no reír nerviosamente. Se metió otro montón de palomitas en la boca para asegurarse de ello. Casi se volvió a atragantar con lo último que dijo la chica.

-¿Teletransporte?- balbuceó, alarmado. Eso sí encajaba. Felicia se teleportaba –Mierda…- gruñó en voz baja. ¿Cómo lo habría averiguado? ¿La espiaba? ¿¿Los espiaba a todos?? ¿Y a donde cojones querría ir Valentina? -¿Y, a donde iba a poder querer llevar esa su culo de arpía mojigata?- bromeó, ya perdiendo el control sobre sus pocos filtros mentales. Estaba ya demasiado desencajado con todo.

-Siento… mucho que creyeras que no podías compartirlo con nosotros y que fuéramos tan… idiotas, especialmente yo. Fui muy capullo- suspiró, sintiéndose culpable por haber sido tan corto de miras en aquel entonces. Y, sin embargo, cuando le convino no tuvo problema en buscar más allá cuando la ciencia no era suficiente –He sido un hipócrita, lo reconozco- dijo, con tono de arrepentimiento.

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21/06/2024, 22:56
Isabel Collins

Sonrió.

—Sí, me pareció muy estúpido aquel día. Los deportistas y las animadoras y todo el monarío. Y encima Caleb con sus comentarios bizarros sobre quemar cosas y tú dándole alas. Le gusta llamar la atención de esa manera rara. Aunque quien le desató fue Felicia y su oferta de darle permiso para matarla. Después estuvo haciendo escenarios mentales a cuál más psicópata. Todo ficticio, en el fondo solo es un bizarro al que le gusta provocar.

Pues algunos le llaman a la luna de mañana luna de sangre, pero no es una luna de sangre. Es decir, no se vera roja. Cada una de las lunas llenas del año tiene un nombre. La de mañana es la luna de la cosecha, aunque en las culturas americanas se le llama "del cazador". Otros nombres son "de la hierba que muere" o "de los viajes". Y marca el momento de terminar la cosecha y prepararse para el invierno. Por cierto, en la cultura amerindia la luna de la cosecha es la de septiembre, llamada de la fruta en la cultura europea. Supongo que como no había internet era complicado ponerse de acuerdo. Lo digo porque no sé por donde te viene lo sobrenatural, la respuesta más evidente es que tu abuela es una chamán de verdad, aunque en todos los lados hay magia e irlanda no es una excepción. En cualquier caso representa el fin de la abundancia y el comienzo del otoño. Los últimos días de cosecha antes de ir pensando en encerrarse en casa a pasar el invierno.

—Puedo estar equivocada, por supuesto. Ya te digo que no conozco la verdadera naturaleza de todo el mundo. Es muy complicado. Pero a que Valentia es sobrenatural, me juego la mano.

Se acomodó pegando su cuerpo al suyo y puso el portátil entre ambos. Los sentidos sobrenaturales de Travis, ahora que el telón de la niebla había caído entre ellos, le hicieron sentir su energía. Isabel era como una tormenta. Podía llover sobre el tejado trayendo el sonido de la lluvia al insomne y la vida a las plantas o podía desatarse en todo su potencial y elevar olas que se tragarían barcos. Travis también supo que su animal de poder era el cuervo y que le daba la bendición de la inteligencia.

—No te preocupes. Es la maldita niebla. Siempre la puta niebla. Yo no creía en la magia tampoco. Creía que sí, pero no de verdad, no como cuando desperté y pudo ver el mundo de verdad. No fuisteis idiotas o malvados. Simplemente, me distancié de vosotros porque soy así. Pero desperté después. Y yo misma no lo creía. Una cosa es creer en la magia y otra descubrir que es verdadera. Me aterró... a veces aún me asusta. ¡Puta niebla!

Lo miró a los ojos un segundo y bajo a la vista al ordenador.

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21/06/2024, 22:57
Old Truce

Travis sintió que aquel intercambio de energía era bidireccional, asi que o lo detenía o ella también recibiría información de él. Aunque también podía dejarlo estar o incluso fomentar ese canal que surgía. Al ser su propia energía y un canalizador, su voluntad sería más que suficiente.

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22/06/2024, 12:03
Travis O'Connor
Sólo para el director

Travis sonrió, en silencio, al principio. No sabía hacia dónde mirar y acabó fijando su vista en el suelo y en especial, a sus Converse viejas. Por alguna razón, todo aquello lo estaba poniendo muy nervioso, demasiado. “Vaya, ha deducido muy rápido que Felicia es una de esas amistades invitadas al evento de Valentina… Si no, ¿cómo iba a pensar en esa opción, que era una hada?”.

-Ehm… mea culpa lo de Caleb. Me pareció divertido “empujarlo” por ahí, tenía curiosidad por saber hasta dónde llegaría, lo reconozco- se volvió a rascar la nuca y a reír algo nerviosamente, a modo de disculpa –Lo siento. Como ya he dicho, soy un capullo. Intento reformarme, pero cuesta.

Volvió a callarse cuando Isabel reemprendió sus clases de magia para tontos como él.

-Eso de la luna de la cosecha me suena. Janice nos llevaba a mi hermano y a mí a eso. Poníamos maíz y comida para los manitúes protectores, por el grano y la caza abundante recibidos antes de la llegada del invierno, como agradecimiento, o algo así. Hace mucho de eso, la verdad- se encogió de hombros, con indiferencia. Tenía que haber prestado más atención a todo en aquel entonces. Y ahora estaba pagando el precio por ello. Travis enarcó una ceja con el comentario de Isabel acerca de su abuela y de “Irlanda”.  No es que no se hubiera planteado lo de su madre, era una posibilidad, pero el video del partido, el reboot… Si en algún momento de su vida había sido algo, ya no lo era. Y eso chocaba con que su abuela no perdió nunca sus habilidades. No tenía sentido que unos sí y otros no. Tenía que haber algún factor que cribase los sujetos.

El joven afirmó con la cabeza a lo de Valentina. Él también se jugaría la mano a que lo era. El qué, aún no estaba claro, pero serlo lo era. Cuando Isabel se pegó a él, empezó a tener mucho calor. Se quitó la sudadera, quedándose en manga corta. Mejor. Pero no tardó en volver la subida de temperatura. “Jo-der”. Tenía que calmarse, concentrarse en la tarea. “Eso es. Céntrate en lo que tienes delante”. Miró la pantalla del portátil como si le fuera la vida en ello. Y la tormenta llamada Isabel alcanzó sus “otros” sentidos. “Pues se queda corta con lo de sin preparativos estoy indefensa. ¡Una mierda, debilucha!”.

-Vale. Eso es…- le falló algo la voz por la tensión y sus sentidos totalmente nublados por el poder de la chica –confortante- consiguió finalmente decir –Yo creo que no me… petó la cabeza de milagro. O sí lo hizo. No sé… Soy un tardío- volvió a mirar al suelo. Trató de respirar hondo para entrar en calma, como había hecho tantas veces para no perder el control. Estaba pasando como en el Iron Lady, solo que, en vez del frío de la morgue, era aquella tormenta violenta. Debía relajarse, subir las defensas…

“Jon me dijo que no me abriera a nadie, que era peligroso. Podría ver todo sobre mí. ¿Eso incluye recuerdos? Si es así, no puedo dejar que sepa nada de Dixon. Por otro lado, su espíritu-guía es el Cuervo y yo soy un Red Crow, tiene que ser una señal de algún tipo. Si creyera en eso, claro. ¿Creo ahora en eso?”, su mente iba girando cada vez más rápido, como un spinningwheel. “¿Verá el monstruo que soy? ¿Las cosas que hice? Verá la Sala Blanca y el Zorro. Si ve todo eso, no volverá a hablarme, probablemente. Sabrá que estoy pirado”, más y más vueltas dentro de su cabeza.

 “¿Y si solo la dejo entrar un poco y echo una miradita en su interior para ver quiénes son sus aliados? Sería… estrategia totalmente fundamentada. ¿no?”

“Pero, en algún momento tendrás que confiar en alguien”.

Travis tragó saliva, respiró hondo y acercó su mano a la de Isabel para tocarla. Iba a abrir un canal, lo justo para que viera solo cosas de él, probablemente inconexas y guardó en una caja fuerte mental todo lo referente a Nirvana. O esa era al menos su intención. Esperaba ser capaz de controlar el intercambio de ese modo…

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28/06/2024, 11:02
Old Truce

La energía de Travis se infiltró en la ajena. De nuevo volvía a sentir aquella tormenta y una zona interior amurallada en la que no podría no entrar sin organizar un asedio telepático. Igual que él protegió a los suyos, ella misma sentía parte de sus recuerdos e información como secretos que debía esconder. Así que solo recibió información de la periferia o poco estratégica.

En ella Travis despertaba una especie de agradable nostalgia, una sensación de hogar y tranquilidad que añoraba. También admiración.

Isabel despreciaba el mundo, estaba llena de hastío ante una sociedad estúpida en la que no encajaba, ya que era incapaz de ponerse ciertas máscaras sociales sin rezumar cinismo por cada poro de su piel.

Estaba llena de potencial para la magia y, en efecto era una yonqui del poder. Su día más feliz fue el día que pudo hacer explotar una calabaza con un conjuro. Ese recuerdo era lo que empleaba cada vez que se sentía subestimada o atrapada.

Todo aquello era tan espontáneo y natural que no podía saber que estaba sintiendo ella en él. Lo que si supo es que algo de lo que vio le provocó una reacción emocional que aumentó cierto tipo de energía que algunos mojigatos puritanos consideraban más básica o primitiva. Travis tuvo algunos flashes de los amantes con los que Isabel se había acostado hasta ahora. No tenía mucha experiencia, serían unas cinco personas, pero ya había explorado su sexualidad, tanto por los motivos evidentes como para investigar la magia sexual. Isabel encontraba igual de interesantes a los hombres o las mujeres.

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28/06/2024, 11:02
Isabel Collins

—No... no sabía que me veías así
Aquel imprevisto descubrimiento le había enrojecido las mejillas y las orejas.

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29/06/2024, 12:53
Travis O'Connor
Sólo para el director

-¿Así cómo?- preguntó tras soltar su mano, bruscamente. Aquello no estaba yendo como él esperaba. Como experimento había sido interesante, como realidad, empezaba a incomodarlo. “Lo catalogaremos como fracaso”, decidió mentalmente. El comentario de ella al ver, lo que fuera que viera, en su interior no era lo esperado. Pero, ¿que esperaba realmente?

“Lo único bueno que puedo decir, es que al menos no habrá visto la Sala Blanca… Si mi crusheo infantiloide es lo único que ha llamado su atención, no ha debido llegar ahí.” Eso, por un lado, era bien, no habría visto las humillaciones, las pesadillas ni la angustia del psiquiátrico. O las liadas previas que lo condujeron allí. Nadie en su sano juicio querría que otros vieran eso. Había sido su punto más bajo en sus 16 años de vida. Por otro lado, él había dado por sentado que lo de sus sentimientos encontrados con ella, habrían quedado camuflados, de algún modo, con tanta mierda vivida. Por lo visto, no.

“Mira, ya has conseguido que te vea” pensó cínicamente “Solo has necesitado convertirte en shaman, pasar un miedo terrorífico en otro plano e intercambiar energías y ya. Si lo llego a saber, a estas alturas ya sería el rey de los shamanes.  O habría huido a Canadá”, bromeó para sí mismo. Lo malo era que ahora era consciente de que parecía absurdamente infantil todo él, si se comparaba con Isabel. Ella tenía más recorrido siendo más rancia que él, sabía más que él de un mundo con normas incomprensibles y era capaz de comportarse como una adulta, cuya única pega era todavía tener 16 años.

Si antes su frustración era que no lo veía, ahora había pasado a: “Me ve como lo que soy, un puto crio idiota e inmaduro. Geniaaaaal. Jon tenía razón, soy terrorífico”, se lamentó. No es que no hubiera hecho guarradas o burradas varias, pero las suyas eran de otro tipo, más relacionados con el Club de los 5 dedos, las drogas, las peleas y cosas por el estilo. Su momento, no, sus dos momentos más triunfales fueron la pelea de los Red Crows contra unos idiotas red necks y su victoria en el Campeonato de Ajedrez triestatal con 11 años. Igualito que Isabel explotando calabazas con magia o explorando magia tántrica.

“No, mi momento más high no fue ninguno de esos dos. Fue con 12 años, cuando hice “la Milla” y conseguí rozar el top 10 de objetivos conseguidos. La cara de StrayCat de maestro orgulloso y la de mi hermano entre horrorizado y orgulloso a la vez. Nunca olvidaré eso. Me sentí el puto amo por haberlo logrado después de tanto practicar y fracasar.” Ese era su auténtico yo. Ni el nerd científico, ni el shaman negociador. El niño carterista y marrullero, cuyo mayor hobby era abrir las cajas fuertes de la tienda de su padre, como reto personal. Ese era el Travis de verdad.

¿Qué cojones pintaba él ahí? Nada. Era un adolescente ingenuo y crío, que solo había conseguido enmascarar su pérdida de dignidad y poco más. Y ella era una Diosa de la Magia observando a una hormiga. No podía sentirse peor.

Así que decidió hacerse el tonto, que era algo que sabía hacer muy bien, después de tanta práctica a lo largo de los años. Dirigió su foco a la pantalla del ordenador de Isabel. Tecleó un par de cosas con rapidez, tomando la iniciativa. Necesitaba centrarse en algo distinto que lo alejara de aquella infinita incomodidad.

-Es este. El C2023F.

Travis se puso las gafas para leer. Ya llevaba demasiado rato viendo borroso como las letras le bailaban delante de los ojos en los libros de Isabel. Aunque intentó los dos primeros minutos concentrarse en el cometa, al final se dio por vencido. Suspiró resignado. Debía afrontar aquello de una vez.

-Bueno, vale, sí. Culpable- giró la vista hacia ella -Sorpresa, soy idiota del todo- dijo, sonriendo algo torcidamente –Ya puedes reírte un rato a mi costa. Aprovéchate- le guiñó un ojo, continuando con el tono desenfadado.

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09/07/2024, 13:22
Isabel Collins

Isabel siguió la mirada de su dedo hacia la pantalla para mirar aquel pedrusco irrelevante. No había oído hablar nunca de él ni tenía nombre ocultista ninguno ni seguía ninguna orbita llamativa.

Después, tras su comentario, lo miro a los ojos le planto la mano en la mejilla y le dio un pico en los labios

—¿Te pone nervioso que sepa cuanto te gusto y como me idolatras? —le susurró.
Ella parecía mucho más tranquila aunque le había subido color a las mejillas.

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09/07/2024, 18:20
Travis O'Connor
Sólo para el director

El beso repentino lo había pillado un poco con la guardia bajada, cosa que se reflejó en el tono rojizo repentino de su cara y orejas y en el mucho calor que estaba teniendo con la cercanía de Isabel. “¿Alguien ha subido la calefacción? Aquí hace mucho calor… “, cruzó su mente veloz como un cometa. El nudo gordiano de su estómago, que ya había invadido casi todo su interior, se había convertido, en los escasos segundos que duró el beso, en un escalofrío que recorrió todo su cuerpo y alcanzó hasta las raíces de su pelo y vello como una táser.

-Puede…- susurró Travis a su vez y sonrió pícaramente. Llevaba demasiado tiempo esperando que pasara algo parecido, que ella lo viera, tanto, que incluso había renunciado a toda posibilidad. Se había convencido a sí mismo que eso no iba a pasar nunca. Y de repente, se le presentaba sin más. Aunque no tuviera muy claro por qué ahora y no entonces, no iba a ser tan tonto como para desaprovechar la oportunidad. ¿No? O sí.

Algún sistema interno en su cabeza decidió libremente apagar su cerebro (gracias) y lo empujó a hacer lo que más deseaba: devolver el beso a Isabel, pero algo más largo, húmedo y con lengua implicada. A la mierda el puto cometa, la Hechicera Suprema y las guerras entre chupasangres y perros coléricos. Ya sólo podía pensar en una cosa: besar a la chica de sus “pesadillas” zombis y rezar al Gran Creador porque saliera bien. En ese preciso momento, era lo único y lo que más deseaba… Y que le dieran al resto.