–¡No! ¡No sobre si follamos o no! – exclamo, bufando – Tampoco te daría detalles; soy un caballero – chasqueo la lengua – Es sólo que pensé que te sorprendería o yo qué sé. Simplemente esperaba otra reacción o que me preguntaras cuándo ha sucedido o cómo...pero da igual – luego escucho toda la retahíla de cosas que suelta, paciente – No era por que te cagues en ella, tío, qué mal pensado. Es porque a veces va bien desahogarse pero si no quieres hacerlo, está bien. Me alegro de que seas tan maduro y te lo hayas tomado así– me encojo de hombros – De todas maneras, no eres terrorífico, y Baker se lo pierde. Aunque primero debería madurar y después, puede y sólo puede que se merezca a alguien como tú. Y sí, tienes toda la razón: hay muchas chicas, y otras tantas piradas – me río y le doy un codazo amistoso antes de robarle la bolsa de Doritos para llevarme unos cuantos a la boca – ¿De qué vas a querer la pizza? Porque me estás abriendo el apetito con las patatas y no tardaré en tener hambre.
Enarcó una ceja, divertido por su expectativa de preguntas acerca de sus escarceos erótico-festivos.
-Ehm, oye si te hace ilusión te lo pregunto, pero sinceramente, no es algo que quiera saber. Si hubiera sido con alguien que no conociera o una de las pedorras animadoras no me importaría preguntarte, al menos eso no sería creepy. Pero Nirvana y yo somos amigos y nos sentamos juntos en varias clases, sería luego todo muy incómodo, hileni. Cuanto menos sepa de esa parte, mejor, créeme. Otra cosa es si me quieres contar si te gusta lo suficiente como para quitarte el palo de popular del culo, eso te lo acepto. O si piensas enrollarte con Sam. Eso también te lo acepto. Pero no quiero tener que apuñalarme los ojos o los oídos por lo de Nirvana. Gracias.
Miró de reojo el tocadiscos abierto en canal. Aún le quedaban algunas reparaciones que hacer. Lo miró con algo de tristeza absurda. ¿Desahogarme?
-¿Maduro yo? Estás de coña, ¿no?- soltó una risotada al escuchar eso –No me lo tomo así porque sea maduro, Olie, me lo tomo así porque tampoco queda otra. No puedes forzar a la otra persona a que sienta lo mismo que tú. Cabrearme más no arreglaría nada- se encogió de hombros, con indiferencia –Y sí soy terrorífico, mi hermano dijo que lo era. Igual es por eso que estoy tan pirado, debería buscarme una Harley Queen como novia- dijo con cara pensativa.
–Ehm, cualquier pizza me va bien, menos la cuatro quesos. Me sienta como el culo. Si quieres podemos pedir ya, antes de que los de la pizzería se nieguen a hacer pedidos a Trashville. Por cierto, me bajé pirata la nueva de Cementerio Viviente y la última de Evil Dead Rise. Podemos ver una mientras cenamos… O si prefieres, tengo todas las de Resident Evil- sonrió pícaramente.
–¡Y dale! ¡Que no quiero que me preguntes lo que hicimos o no! – ya tengo que reírme sonoramente porque está claro que no lo entiende. No le contaría nada específico pero esperaba que al menos preguntara cómo llegamos a liarnos o cómo me siento al respecto – Mira, da igual, en serio – niego con la cabeza, suspirando – Podemos guardarle respeto y luto a tu hermano sin tener que darle la razón en todo, ¿no? Puede que seas un friki, y un genio de las ciencias, pero no un pirado. No uses ese término. Y a mi sí me parece maduro que, pese al rechazo, seas capaz de mantener intacta esa amistad con Baker; cuando uno siente algo y el otro no, las relaciones se joden. Eso es un hecho – cojo el teléfono para buscar la pizzería y repasar los diferentes sabores que tienen mientras sigo hablando – Una Harley Queen no sé, pero una medio macarra, motera, vestida de cuero, y con dos ovarios bien puestos te pega que te cagas – ladeo una sonrisa – ¿Te parece una de bacon queso y una barbacoa con pollo? – le pregunto – Las pediré familiares porque últimamente estamos que nos comemos la vida entera.
-Me parece bien. Lo de las pizzas- matizó Travis. Lo de la chica, bueno…-¿Y quién te dice que no me haya topado ya con macarras moteras?- sonrió maliciosamente. No es como si Olie conociera su vida entera, al menos una pequeña parte de ella no.
-Y estás… ¿conforme con lo pasado con ella? – no sabía ni por qué le estaba preguntando eso. Oliver era el Golden boy del insti, se había enrollado con unas cuantas –Quiero decir… ¿te sientes bien por ello? A veces es confuso, ¿no?- y aprovechó para cerrar la boca bebiendo un trago largo de su refresco. Definitivamente, calladito estaba mejor.
-Prefiero una Harley.
Alzo las cejas con eso que comenta sobre los encuentros con moteras sexys. Es cierto que yo no sé todo lo que pasa o ha pasado en su vida, y menos en el tiempo en el que estuvimos distanciados, así que me pregunto si se está tirando el pisto o realmente mi colega tiene un recorrido de chicas superior al mío. A ver, que tampoco es difícil porque, a pesar de ser pretendido por muchas chicas, no es que yo haya hecho demasiado con ninguna. No me han llegado a dar confianza para eso, y siempre he sentido que lo único que les interesaba de mi era mi físico. Y no, no estoy lloriqueando por ser guapo, ni mucho menos, pero es una realidad en mi adolescencia.
Por eso sentí que con Nirvana era diferente.
–Oh, ahora va a resultar que mi colega es un ligón – le vacilo un poco, dándole un codazo y sonriendo de lado antes de sacar mi teléfono móvil para hacer el pedido de las pizzas – No estoy disconforme – respondo respecto a las preguntas sobre Nirvana – Pero sí, es muy confuso – iba a seguir hablando, pero me cogen el teléfono en el restaurante. Y mejor, porque hablar de la hippie me pone nervioso. Es al decir la dirección que me ponen algo de pegas, pero termino convenciéndoles diciéndoles que yo saldré al camino a recogerlas para que el repartidor no tenga que meterse demasiado en la zona – Vale, ya está. Yo creo que es momento de dejar de hablar de chicas, jugar a la play y, cuando traigan las pizzas poner una de esas pelis que has mencionado antes – propongo.
-¿Ligón? Qué más quisiera…- respondió éste –Pero tampoco tengo la mochila vacía por ser un friki nerd. Tenemos nuestro público. O algo así… Y solo fueron dos, no es para tanto, no te preocupes, no te llego ni a la suela de las deportivas, hileni. Sigues siendo thou fuckin’ King- dijo esto último con su ramalazo sureño, que de vez en cuando se le escapaba.
Dio el trago final a la botella de refresco y mientras Oliver hablaba por teléfono con la pizzería, se fue a buscar más bebida arriba. Cuando bajó, el trato ya estaba cerrado.
-Así que muy confuso… al menos dime que no estabas borracho. Aunque ahora que pienso tu cuerpo es tu templo, eso no te pasaría a ti- hizo un mohín con la boca de “que fastidio de persona perfecta”. Le ofreció otra bebida para reponer las agotadas.
-Podemos comer arriba, la pantalla de tele es más grande que esta. A Thomas y Iris no les importará. Con suerte, volverán muy tarde.
Alzo las cejas, porque me hace gracia como todo el mundo asume que soy un experto en los temas de chicas. Nada más alejado de la realidad, pero de momento tampoco voy a desmentirlo, aunque bien es cierto que Nirvana ya lo sabe después de nuestro encuentro en su lámpara. Sin embargo, confío en ella lo suficiente como para saber que no es algo que vaya a ir diciendo por ahí; cosa, por otra parte, que no tengo claro que hiciera cualquier otra tía del insti.
–Ya sabes que yo no bebo. Bueno, alguna vez... Pero no, claro que no estaba borracho, si acabábamos de dejarte en casa – respondo, cogiendo la nueva bebida que me tiende – Los dos estábamos sobrios, vamos. Fue confuso por otra serie de cosas pero vamos a dejarlo, ¿vale? De todas maneras, no va a volver a pasar, así que no merece la pena darle vueltas. Vamos a viciar, hincharnos a pizza y todas esas cosas para las que hemos quedado. No convirtamos esto en una conversación sobre chicas, porque para eso ya tengo a Markus – río suave – Básicamente porque se pasa la vida hablando de tías y tetas – vuelvo a reír y choco mi refresco contra el suyo antes de beber – Va, pilla el mando y vamos a analizar zombies.
FIN