Partida Rol por web

Old Truce, Ohio

Tuercas, tornillos y dialogos

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02/01/2024, 16:09
Felicia Baker

Tengo la fea costumbre de sólo repasar el ticket con los contenidos de mis bolsas una vez he salido de la tienda, y en verdad no sé por qué lo hago. Papá hace igual: mira primero por encima del hombro y luego revisa quieto antes de moverse hacia el coche.

Ah, el coche… No es mi caso porque ese tema sigue siendo un pendiente con los papás sin visos de avance. A parte yo tengo mis propias preocupaciones con lo ocurrido ayer en el insti, lo que ha motivado esta visita de emergencia a la tienda esotérica dejándome justita de efectivo para lo mucho que queda de mes. Que sí, que puedo pedir prácticamente cualquier cosa que necesite que me compren, pero no me gusta ser la niñita consentida cuando mis papás hicieron más que suficiente adoptándome. Es una inversión de futuro, me digo un par de veces después de volver a ver los treinta y cuatro dólares con doce tras impuestos al final del ticket.

Suspiro, cuelgo la bolsa de papel de mi brazo y recupero del bolso mis cascos, que con un toque vuelven a reproducir la música que iba escuchando de camino. Algo más de salvia blanca de lo que estoy cómoda comprando a la vez (se siente apropiación indígena y no me gusta), otras hierbas para hacer infusiones y muchos cuarzos de varios tamaños para más amuletos, y de capricho un gran anillo de turmalina negra que ya llevo en el índice derecho. Me he tirado más rato mirando libros, lo confieso, pero no he encontrado ninguno que dijera “de aquí puedo aprender algo nuevo”. No, con cada día que pasa más me parece que las respuestas que busco no están en los libros que llegan a Old Truce. No soy tampoco fan de comprar estos libros por Amazon sin poder hojearlos antes.

No avanzo ni media canción que freno en seco delante de la ferretería. No por nada más que ver pasar a Travis por cerca de la puerta de cristal. Que cómo mi visión periférica ha dado con su presencia de perfil no es lo importante porque sería como explicar la sensación de tener a alguien mirándote la espalda pero al revés. Creo que no había vuelto a pensar en él desde ayer, me refiero a “él” en el sentido de “qué será”. Con la confusión del tema de Carla no terminé de procesar cosas como esa, o lo raro que era Shadow.

Me temo que me quedo demasiado tiempo mirando antes de decidirme a entrar a saludar, el suficiente para darme cuenta de:

1. Está de trabajador, ergo

2. Ésta debe ser la ferretería de su padre, donde estuvo trabajando en verano cuando yo entré en el grupo de rol. Todo tiene sentido.

¿Estaré molestando si entro? Pauso la música con otro toque y me bajo al cuello los cascos, reconociendo en segundo de rareza disonante entre Children of Bodom y el rumorcillo de las calles de Old Truce una tarde entre semana. Siempre se siente como un viaje entre distintos planos existenciales. Me sigue dando reparo pero… ayudó con lo de Hellen, ¿verdad? Eso debe contar para algo. En todo caso, ¿no es mejor saber que ignorar?

Empujo con la diestra la puerta de la ferretería cuando vuelvo a verle pasar cerca de la entrada, para no tener que perseguirle por el local como la loca vestida de negro y rosa que suelo ser fuera de clases. El ‘hola’ apenas me sale con un hilillo y una sonrisa nerviosa una vez delante de él. ¡Cuando las cosas se pusieron locas ayer hablar me costó muchísimo menos!

Notas de juego

Outfit

La música de Feli

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02/01/2024, 16:10
Travis O'Connor

-Ya, pero esa le durará poco, en menos de 6 meses del apaño vendrá a por otra. Esta es más cara, pero le durará años. Debe…- Travis le soltó una parrafada tremenda sobre empalmes, tuberías y arandelas y un montón de tecnicismos superprofesionales aprendidos de Thomas. ¿Veis? Las Ciencias son útiles. La campanilla de encima de la puerta principal de la tienda volvió a sonar. Un nuevo cliente acababa de entrar. Travis se giró para pedirle educadamente que esperase un minuto, que en seguida le atenderían. Y se encontró de bruces con una figura cubierta en rosa, negro y glitter. La miró entre extrañado y divertido.

-Ei. En seguida te atiendo- le guiñó un ojo, cómplice. Volvió a encararse al cliente pesado: el fontanero amateur rata – ¿Y bien? ¿Qué va a ser?

El fontanero rata miró a una junta y a otra. Al final, con un resoplido, acabó cogiendo la correcta y enfurruñado se fue a pagar a la caja, donde estaba Thomas, esperando con su parsimonia habitual. Travis giro sobre sí mismo teatralmente y se encaró a Felicia. Debajo de su sudadera gris asomaba una camiseta clásica de los Ramones, de aspecto desgastado. Con una sonrisilla de diversión se la quedó mirando, mientras metía las manos en los bolsillos de sus tejanos anchos.

-No sabía que te dedicaras también a hacer apaños de fontanería y electricidad…- bromeó levemente.

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02/01/2024, 16:11
Felicia Baker

No necesito haber atendido a toda la conversación para imaginarme por qué el cliente de Travis se va hacia la caja con el producto pero cara de culo; ha debido convencerle de algo correcto pero que no era su idea inicial. Lo digo porque parece ser una cualidad suya, una inversión de puntos de Carisma a la que sabe sacarle provecho junto a los que ya tiene en Inteligencia. La idea me hace sonreír de forma un tanto más natural, hasta que su comentario me desequilibra una vez más. ¿Es eso de lo que tengo pinta? Me miro; no puede ser.

¿Y-Yo? Bueno, es que… mis papás son más de carpintería y mampostería ¿sabes? Lo demás lo hacemos entre los tres… —¿y esto por qué se lo estoy contando? Soy tonta. Carraspeo detrás del puño, pasando después a toquetearme inquieta las puntas del pelo. Por razones obvias la bolsa de papel de la tienda de magia no delata de dónde proviene pero por alguna razón me siento expuesta. No es la ropa, curiosamente en eso estoy muy cómoda.

Es que… No sabía que era aquí donde trabajabas —comento con un vistazo amplio y rápido a la disposición del local. ¿Queda raro decir que le he visto y quería saludarle? — Pasaba por aquí de vuelta, y bien…

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02/01/2024, 16:12
Travis O'Connor

Travis se la quedó mirando unos segundos. Parecía incómoda, o eso es lo que creía él.

Probablemente todavía piensa que soy un niño demonio o algo así”, pensó para sus adentros. Bueno, no podía hacer ya nada contra eso. Ya había decidido que tenía que empezar a aceptar ese tipo de opiniones sobre su persona. La visita de su abuela lo había trastocado todo. Ahora le tocaba avanzar con ello a cuestas lo mejor que pudiera.

-Ehm… si, negocio familiar. Mi padre es el que pone cara de póker detrás de la caja- contestó sin más. Estaba en campo amigo, no había razones para seguir manteniendo la fachada de la escuela. Bueno, igual un poco, que tampoco lo tenía tan asumido el tema.

-Pero, también tenemos algunas cosas para carpintería y mampostería, no tenemos madera, obviamente, pero sí herramientas de trabajo- añadió rápidamente, como excusa. Luego se quedó pensando qué cojones acababa de decir. Menuda cagada.

-Entonces estás solo de paso. ¿Alguna compra interesante?- entonces cayó en que estaba perdiendo las maneras –Por favor, pasa. Al fondo tenemos una especie de salita de descanso que usamos cuando no hay mucho que hacer…- Travis señaló a una especie de recoveco al fondo de la tienda, pasados los dos pasillos formados por estanterías repletas de material de fontanería, electricidad y obra, y el mostrador con la caja de pago. A distancia se podía ver un sofá viejo marrón de piel desgastada, un cofre congelador y una tele vieja sobre unas cajas apiladas.

-Puedes sentarte si quieres. Tenemos refrescos- se encaminó hacia la salita semi-escondida.

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02/01/2024, 16:15
Felicia Baker

Sabía que trabajaba en la tienda con su padre, así había dicho Robert cuando pregunté en una de las partidas de rol en las que Travis todavía no podía asistir. No sabía que ese era su padre. Si no llego a morderme el labio (de forma bastante evidente debo añadir) casi suelto la de: “Uy, si no te pareces nada a tu padre”. Como adoptada sé comportarme mejor que eso pese a la velocidad de mi cerebro inepto para mantener una conversación normal. Tampoco estoy acostumbrada: de nuevas a la gente le parece que debo ser la hija de papi de otro matrimonio.

Saludo con la mano y lo que debe ser la expresión más incómoda de la historia por culpa de eso. Ya debería estar acostumbrada a las interacciones sociales fallidas pero mira, no.

Sólo provisiones, ya sabes, por si la Hechicera Suprema… —no lo digo más bajito porque me dé corte sino por si la propia Hechicera Suprema tiene oídos mágicos en todas partes. Voy a abrir un poco la bolsa y enseñarle pero me arrepiento en el mismo momento en el que veo los manojos de salvia blanca y trato de salvarlo con una rama con bayas y flores de Hierba de San Juan. Genial, ahora soy la rarita de la planta en la ferretería. Hace mucho calor aquí dentro, por cierto.

¿Qué, cómo? ¿Dónde vamos? Ah bueno, no es un sitio muy apartado pero al menos no es estar hablando en medio de la tienda donde el padre de Travis, un señor claramente nativo americano, nos tiene a tiro limpio. Propiamente una salita de descanso más que modesta. Está bien, ¿no? Estoy a salvo, más que por mi propia inutilidad, ¿verdad? Tengo pálpitos, los oigo en mis oídos. Siento que se me viene el acento y en el peor lugar posible. Con la cabeza gacha, pues soy incapaz de negarme a seguirle, paso por el lado de su padre con un “disculpe” ultrasónico.

Un refresco* suena bien… —sobre todo por lo seca que se me ha quedado la garganta. El sofá cruje un poquito al ceder a mi peso, denotando su antigüedad por la elasticidad perdida de la piel que se pega contra la mía en el espacio entre la falda y los calcetines altos. El bolso lo dejo a mi lado contra un reposabrazos pero por si acaso mi bolsa de la tienda de magia se queda sobre mi regazo. — Y… ¿trabajas aquí cada día?

Notas de juego

Refresco* = dicho como 'pop' en british

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02/01/2024, 16:16
Travis O'Connor

El chico miró el interior de la bolsa que Felicia abrió para mostrárselo. Hierbajos. Un montón. Se encogió de hombros. No entendía de ello. Tampoco le sorprendía, su abuela siempre tenía hierbas colgadas por la cocina. Eso era normal, ¿no? ¿O los blancos-blancos no hacían de esas cosas? Ni idea. Su madre no lo hacía, pero tampoco cocinaba ya realmente, así que no contaba.

-Ehm…. Vale.

Y apartó la vista. Supuso que ella sabría lo que se hacía respecto a la H.S. Pero, primero había que encontrarla. Travis se dirigió al cofre y lo abrió. Rebuscó entre las bebidas que había enterradas al fresco.

-Solo nos queda naranjada. ¿Te va bien?- le preguntó, de espaldas a Felicia. Desenterró dos y las acabó sacando para enseñárselas.

-Casi cada día- cogió el abridor de botellas y sacó la chapa de ambas -No tengo mucho tiempo libre. Mantiene mi cabeza ocupada- se encogió de hombros. Acercó una de las botellas, ya abiertas, y se la ofreció a Felicia. Por un momento pensó que le parecía uno de esos conejitos acurrucados, aterrados, contra la esquina de su jaula, esperando que lo ejecutasen. Se apartó y se sentó en la esquina de la tapadera del cofre. Igual eso hacía que se calmara la chica y no lo viera como un depredador a punto de abrirla en canal…

-¿Has hablado con Dixon? Tenemos un plan para encontrar a quien-tú-sabes.

Dio un trago largo a la botella de refresco naranja. No es que no hubiera notado el acento raro de dos segundos, pero era eso, dos segundos. Por él, podría ser de Carolina del Sur y se quedaría un poco igual. No le había dado tiempo todavía a procesar eso.

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02/01/2024, 16:16
Felicia Baker

Asiento con la cabeza al ver la naranjada; lo que necesito es que esté fresco y tenga burbujas para espabilarme de una vez y Travis no se piense que tengo un problema mental serio. He hecho el gesto de ir a tomar la botella para quedarme en nada porque claro, él es quien tiene abridor para quitarle la chapa. A lo mejor sí tengo un problema serio además de mi estrés postraumático.

Qué guay, eso está bien, pero no… sé si yo podría con todo, el insti y los clubs. Ahora son tres —es mi forma de decir que me he apuntado oficialmente al de rol con ellos. Eso y Babbel apenas me dejan tiempo para pensar, y cuando lo hago es jugando a la Play.

Recibo la naranjada de un modo parecido, con un trago bien largo que se me sube casi de inmediato a la nariz. Uno de esos eructos nasales insonoros pero que se notan pero yo me cubro igual con el puño. Venga, todavía puedo acabar más bajo.

¿Quién? ¿Voldemort? —al tratarse de Harry Potter yo misma he sido consciente de mi acento al decirlo.

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02/01/2024, 16:18
Travis O'Connor

No sé si yo podría con todo. Ouch. Eso dolió.

No sabía qué decir a eso. Cualquier cosa que dijera lo iba a retratar como “persona non-grata por chiflada”. Travis enarcó una ceja al escuchar la pronunciación curiosa de aquel nombre, que conocía, pero no comulgaba. No era su tipo de lectura.

-¿Voldemort?- repitió él en su acento algo especialito, mezcla de América Profunda y nativo americano. En general, intentaba rectificar su acento en la escuela y en las competiciones regionales y estatales, pero esta vez no pudo evitar sacar su lado gamberro por unos escasos segundos.

-Creo que nuestra “amiga” se merece más el apodo de- iba a decir loca del coño, pero se mordió la lengua y retornó a su papel de siempre – ¿Lizzie Borden, quizás?- igual ahí se había pasado. Ahora sí que iba a salir por patas y sin mirar atrás.

-Ehm, estaba pensando que necesitamos un retrato de Carla Sapo. Tú dibujas muy bien, ¿crees que podrías hacer uno?- intentó cambiar de tema para evitar el desastre total de hacía unos segundos atrás.

-Es para nuestro plan de encontrar a H.S.

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02/01/2024, 16:19
Felicia Baker

Frunzo el cejo por reflejo al oír su forma de pronunciar ‘Voldemort’, porque no suena a como pensaba que él lo diría y creo que se está riendo de la mía. ¿Lo está? No encajaría, pero hay varias cosas que no encajan con la primera impresión que tenía de lo poco que vi a Travis en verano.

Por encima de esto retumba el nombre de Lizzie Borden, la asesina del hacha. Pasa algo curioso cuando alguien dice algo que crees que nadie “normal” debería saber, parecido a cuando Hellen soltó lo del panfleto con la maldición. La palabra se enciende con luces propias de Broadway en tu cabeza por un instante fugaz pero que deslumbra cualquier otro pensamiento que pudieras tener antes.

O a lo mejor sólo me pasa a mí. Me acabo riendo por la ocurrencia y lo absurdo de la misma, utilizando el cristal de la botella para cubrir lo abierto de mis risas.

¿No es algo catastrofista ponerla a esa altura? Dudo que la magia de salón de esta “Hechicera Suprema” alcance para matar a nadie —contesto como me deja el ataque de risa. La verdad es que considerarla al nivel de locura y maldad de Lizzie Borden, en mi opinión, sería enaltecer de más a una aficionada en pañales. Pero como broma ha estado muy bien, no esperaba tampoco ese humor de él.

Cuando se me pasa exhalo y me tumbo un poco contra el sofá, menos tensa.

Creo que podría hacer un retrato de memoria, aunque no sería muy exacto. Mi estilo no es muy realista… —lo pondero con la boquilla de la naranjada bajo los labios, esperando el momento de otro refrescante trago. — ¿Cuál es exactamente el plan?

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02/01/2024, 16:20
Travis O'Connor

La risa de Felicia como respuesta hizo que Travis relajara los hombros tensos por la cagada. Había estado al borde del precipicio. Tenía que controlarse, concentrarse y dejar de hacer el idiota.

-Bueno, no sé si Carla Sapo opinaría lo mismo- sonrió algo torcidamente. Control Travis. Control.

-Preparó un panfleto peligroso y se lo dio a Hellen a sabiendas de su mala relación. La cuestión es si hay más de esos iguales o solo hizo uno para esa idiota. En cualquiera de los casos, es una amenaza de las grandes. Imagínate lo del otro día multiplicado por 10. ¿Cuánto tardaría en aparecer el primer daño colateral permanente?- esquivó decir “muerto” en voz alta por si su padre estaba poniendo la oreja. Con él nunca se sabía y Thomas tenía un jodido buen oído.

Thomas asomó la cabeza por la esquina de la salita como si alguien lo hubiera invocado.

-Ho kiddos ¿Todo bien?- preguntó en su tono habitual de indiferencia y un acento mezcla nativo y sureño de Alabama, pero mucho más marcado que el de Travis.

-Tape wasi. Felicia te presento a mi padre, Thomas- y rápidamente aclaró el tema ante la cara que ponía su padre -Somos compañeros de clase.

Thomas se quedó mirando a Felicia y luego a su hijo. Decidió que de momento no quería saber nada.

-Voy a salir. Un servicio a domicilio. El Sr. Rent ha vuelto a perder las llaves de su casa. Volveré en nada. Cuida el fuerte, ¿oka?

-Oka, Pa- contestó Travis, inclinándose hacia adelante afirmativamente.

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02/01/2024, 16:20
Felicia Baker

Bueno, visto así… —reconozco, aprovechando para dar ese trago anhelado. Independientemente del nivel de peligro que suponga la susodicha Lizzie Voldien, está lo bastante loca para poner magia negra al alcance de quinceañeras rencorosas en el instituto con un pacto de intercambio o algo parecido. — A lo mejor vale la pena encontrarla antes de saberlo.

Me había tranquilizado tanto que la cabeza del padre de Travis y su voz vuelven a separarme la espalda del sofá como si hubiera estado haciendo algo indebido en presencia de un adulto de autoridad. Un momento, ¿qué…? De nuevo saludo, intentando ser más persona y menos tomate que antes en la tienda, pero lo hago pensando en que su forma de hablar es parecida a como Travis ha dicho ‘Voldemort’. ¿No se estaba riendo de mí, es como hablan ellos en casa? Suenan algo sureños. Para variar, vuelvo a ponerme en ridículo por pensar demasiado.

Es un placer, señor… —¿qué? Cállate por si no tienen el mismo apellido porque no sabes nada, Felicia Wilhelmina. Asúmelo ya. Ya, señor.

¿Que se va? ¿Cómo que se va? Vuelven a picarme las orejas de rubor. La botella se siente gélida contra mi mandíbula y ya lleva un ratito fuera de la nevera. Jopé, si hasta se me había ido el acento por fin.

Voy a preguntarlo, esto va a acabar matándome. Pero no lo hago hasta que el padre de Travis se ha marchado, que haya podido oír yo la campanilla. Es absurdo, lo sé, porque de quien soy amiga (de momento) es de Travis, no su padre.

Oi, ¿tu padre…? —el acento ha vuelto, además de la gesticulación vaga al aire con la que la bolsa de papel se va también al suelo. Ay la salvia. ¡Bueno, lo voy a decir! — ¡¿Eres medio nativo?!

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02/01/2024, 16:21
Travis O'Connor

La cara de Travis era un poema. No sabía qué cara poner. No sabía si reírse, si ofenderse o qué. Vale que su palidez le había traído problemas toda su puñetera vida, allá donde fuera. Pero hacia bastante que nadie le soltaba eso a la cara, con esa sorpresa absoluta.

-Ehm… ¿quién creías que era cuando te dije que era mi padre? No soy adoptado y no, no me secuestraron unos indios ni me criaron unos lobos en el bosque…- soltó todos los topicazos que había escuchado desde que era niño.

-Y tampoco me caí en una tina de lejía. Simplemente mi padre es Shawnee y mi madre no. Nada más. Heredé el pantone de piel de mi madre y poco más. Todo lo demás, culpa de mi padre. Incluido mi humor negro.

Tras eso, dio un trago largo al refresco y luego lo dejó a su lado, encima del cofre congelador.

-Voy al baño, si entra alguien, ¿te importa decirle que se espere un momento? Gracias.

Y se dirigió hacia el mostrador y le dio la vuelta para meterse en la parte trasera del local. Debería cerrar la puerta principal con llave, pero sospechaba que si hacia eso, con una niña blanca dentro, igual acababa en la cárcel. Así que no lo hizo y prefirió lidiar con algún posible ladrón.

-Oh, por cierto. No existe eso de medio nativo, se es nativo o no- aclaró asomando un momento la cabeza por la puerta trasera. Volvió a desaparecer en su interior.

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02/01/2024, 16:22
Felicia Baker

¡¡AY NO!! Yo lo he gritado porque me estaba comiendo por dentro la duda y no quería ofenderle diciendo cosas que no tocaban por ignorante, y resulta que le he ofendido igual cuando para nada era lo que quería hacer. Del rojo incendio paso a la palidez vampírica, seguro, al sentir sus respuestas que suenan más a una colección de comentarios que, sin haberlos vivido exactamente, se me hacen familiares. Por la crueldad y la insensibilidad de asumir cosas sobre la familia de uno.

Toda la prisa que me había entrado por recoger mis hierbas y cristales del suelo para que no viera la salvia se ha esfumado, como mi sed, mi sonrisa y cualquier otra cosa. Me paralizo. Apenas puedo hacer oír mi “no quería decir eso” antes de que salga de la salita hacia el baño. Eso ha cortado también mi impulso de ir detrás de él para detenerle con un abrazo o lo que sea.

Paralizada por la sensación de haberla fastidiado absolutamente dejo la naranjada en el suelo, recojo las piernas y me las abrazo sobre el sofá para apretar la frente contra mis rodillas. Tontatontatontatontatonta…

Claro que querría haberme ido pero no puedo hacerlo si el encargado de la tienda está en el baño, sería muy irresponsable. Estoy atrapada y mortificada. De hecho tengo ganas hasta de llorar de mal que me siento.

Nadie entra hasta que siento de regreso los pasos de Travis. Espero que no se enfade por haberme quedado, o por subir los zapatos al sofá. Al menos he tenido algo de tiempo para ensayar una disculpa que largo nada más oírle entrar.

Yonoquisedecireso… Losiento, lo siento —repito, inspirando en mi postura comprimida al darme cuenta de lo rápido que estaba soltando todo. — Mucho. Sólo quería saber si… era tu padre biológico, por… saber. No quería asumir. Debería saberlo mejor, pero es que como soy blanca… a mí nunca me preguntan por mis padres*.

Notas de juego

Padres, as in fathers

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02/01/2024, 16:23
Travis O'Connor

Travis entró en el baño, resoplando. Cerró la puerta a sus espaldas de un manotazo. Se acercó a la pila y apoyó ambas manos en los costados de la porcelana. Todavía no sabía si echarse a reír como un maniaco o liarse a patadas con la puerta. Se quitó las gafas y las dejó en la repisa.

Vale, igual eso segundo no que luego tengo que dar explicaciones por los desperfectos…”.

RESPIRA HONDO TRAVIS. Céntrate.

Cerró los ojos y respiró hondo. Puso la mente en blanco y siguió respirando. Tras unos minutos, alzó la cabeza, más calmado. Se pasó la mano por el pelo, tirándoselo para atrás. Y salió del baño con su mejor sonrisa preparada.

Cuando salió a la parte delantera de la ferretería se encontró a una Felicia echa un ovillo, asustada o lloriqueando (Travis no lo tenía muy claro, el tema le resultaba bastante confuso).

VALE, YA LA HEMOS CAGAO AÚN MÁS. SOY GENIAL. SIMPLEMENTE GENIAL.

Respiró hondo y se agachó delante de Felicia, a escasa distancia (menos de la que le gustaría). Se puso en cuclillas y sonrió mientras la miraba directamente, sin gafas de por medio.

-No pasa nada. Debes de ser la única en todo el pueblo que no lo sabe- dijo con la voz más calmada y suave que pudo sacar –Me pasa mucho. No te preocupes. Puedes… dejar de encogerte. Por favor. No estoy enfadado. Y sí, aunque cueste creerlo, Thomas es mi padre biológico. Mi hermano mayor se quedó con todo su pantone. Es era un acaparador y no dejó nada para mí- bromeó levemente. Alzó la mano y le ofreció la mano.

-¿Amigos?

 

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02/01/2024, 16:23
Felicia Baker

Le oigo bastante cerca, y esa curiosidad que ha matado cientos de gatos hace que asome la mirada por encima de mis rodillas. Por lo menos no suena enfadado u homicida, las dos opciones que temía.

Intentaba ser… respetuosa… —la ironía no se le escapa a una de mis comisuras, reaccionando con un tic hacia arriba. — Y mira cómo ha salido: no tengo remedio…

Eso más que irónico es una triste verdad a la que debo acostumbrarme de una vez. ¡La culpa es de la Hechicera Suprema, por darme una pequeña esperanza de no estar loca! La voz se me anuda en la garganta y me sale un quejido agudo que suena a animalillo herido cuando dejo caer las piernas a un lado para poder responderle también con la mano tendida.

La vergüenza, no por haberle insultado sino por él, regresa como vino y me devuelve el calor al rostro al ver lo cerca que están nuestros dedos ahora. No le había dado la mano antes.

Yo no… nunca antes había hablado tanto con gente del instituto… Hasta el grupo de rol. A lo mejor por eso no sabía… —trago fuerte. La naranjada se habrá quedado caliente, qué pena. Venga va, has sido valiente para disculparte así que sélo para darle la mano. — No sé ser amiga, pero si te parece bien… Amigos —intento sonreír lo más normal posible mientras recojo su palma entre mis dedos, estrechándosela. Y cuesta porque tiene una mano muy grande comparada conmigo, o no sé si son sólo los dedos que son mucho más largos…

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02/01/2024, 16:24
Travis O'Connor

Travis clavó sus ojos castaños en Felicia.

-Ya. Y yo comportándome como un idiota tan poco ayuda.

El chico relajó esfínter cuando por fin consiguió estrecharle la mano. Era un comienzo.

-Amigos.

Soltó su mano y se puso en pie. Se fue hacia el cofre y cogió su botella. Le dio un trago muy largo de vaciar lo que quedaba de contenido de una sola atacada. Luego salió de la salita para echar una mirada a la tienda y en especial a la puerta principal. Nadie. Volvió a la salita, pero se quedó fuera de ella, al límite del lindar.

-Entonces ¿tus padres son los Nuevos? ¿Los urbanitas?- preguntó con indiferencia. Aunque llevaran años viviendo allí, todo el mundo los llamaba así. Los Nuevos.

-Debe estar bien tener unos padres con dinero y ya sabes, con contactos en la ciudad… Museos, conciertos, conferencias de gente interesante. Librerías enormes. Eso debe molar…

Se quedó en silencio un momento y sacó su móvil para mirar la hora.

-Se hace tarde. ¿No se preocuparán si no llegas a tu hora?- su tono era de preocupación pero también algo de tensión implícita había. Cuanto más se quedara una chica blanca ahí, con un chico indio a solas, peor. Para ambos.

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02/01/2024, 16:26
Felicia Baker

Como usuaria obligada de gafas (y consiguiente víctima de la cultura de las lentillas) sé de buena mano la diferencia en la mirada de alguien que se las quita. O que de no llevarlas se las pone, vamos; papá lo llama “el Efecto Superman”. Al menos en mí no fue suficiente para convertirme en una superheroína, ni en popular.

¿Es eso, o el hecho de que nos considere amigos que me da calorcillo del agradable? Basta. Aprovecha que se ha acabado la naranjada para hacer lo mismo con la tuya aunque se haya quedado apenas fresca. Se nota mucho más el gas así pero logro no eructar. ¡Ay, la bolsa! Como tampoco ha vuelto después de salir a la tienda a, supongo, vigilar, me quedo agachada recogiendo torpe y rápidamente mi compra.

¿Los Nuevos? —¿así es como les llaman a mis padres de un modo neutral? Porque llevan más años que yo viviendo en Old Truce, aunque fuera como “compañeros de casa”, ¿qué le pasa a la gente? — Sí, ellos son…

No sé si consideraría Marietta una urbe para que les llamen ‘urbanitas’ tampoco. Es cierto que tiene hospitales, una universidad, museos y un parque acuático al que he ido alguna que otra vez de niña, pero…

En verdad voy muy poco, cuando no trabajan prefieren que pasemos el tiempo en familia en casa. Imagino que cuando tenga coche iré más a Marietta —porque aquí no me ata nada, pero no acabo la frase ahí. Travis mira la hora, a mí me da la impresión de que está dándome una salida para marchar y se la voy a tomar antes de que arruine lo que he podido arreglar al final.

Todavía no están en casa, ¡pero sí debería ponerme con la cena para cuando lleguen! —tengo tiempo de volver paseando y cocinar algo contundente en realidad, pero mi forma de colgarme el bolso, asegurarme de que lo llevo todo y subirme los cascos a la cabeza parecería indicar lo contrario. — ¡Ah, el retrato! Intentaré tenerlo pronto, antes de que se me olvide. A ver, no creo que me olvide de esa imagen, pobre Carla…

Ya abrazaba contra mí bien fuerte la bolsa de papel, no fuera que se me cayera de nuevo de los nervios, pero cuando alcanzo el lindar que separa la salita de la tienda me aprieto más. No es un lugar estrecho pero no me siento cómoda invadiendo si quiere que me marche. Está trabajando después de todo.

Ahm… —parpadeo con la boca entreabierta. Sé que iba a despedirme pero he recordado de golpe algo. Me pasa demasiado a menudo. No, ¡ahora no me atrevo! ¿Y si la cago de nuevo? Termino agachando la cabeza y finalmente la mirada. — Hasta mañana, Travis.

Mi paso se acelera después de cruzar por su lado hasta la puerta de la ferretería, y de ahí corriendo de regreso a la tienda de magia. ¡Necesito devolver esta salvia que se siente sucia en mis manos!

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02/01/2024, 16:27
Travis O'Connor

-Ehm… ok. Sí, bueno, aquí todo el mundo que no lleve dos generaciones viviendo aquí, es nuevo- se encogió de hombros, con indiferencia. Ellos también habían sido “Nuevos” pero acabó pesando más el tributo “indios” y “mestizo”. Es lo que tienen los pueblos.

-Eso está bien.

Es lo único que fue capaz de decir respecto a los hábitos familiares de Felicia y sus padres. Ellos también habían sido así. No es que no se vieran ahora, lo hacían, pero todo era distinto, distante. O eso le parecía a él.

-Vale, no te preocupes. Cuando puedas…

Y observó como la chica hacía la caminata más rápida de la historia desde el sofá hasta la puerta principal, con la bolsa pegada a su cuerpo como si pensara que Travis se la fuera a robar.

-Ok. Hasta mañana…

Continuó mirando como cerraba bruscamente la puerta y se marchaba con la misma prisa. Se cruzó de brazos, pensativo. ¿La habría vuelto a cagar de algún modo?

SIGH. NI IDEA.

-La gente es demasiado complicada.

Y se puso a ordenar estanterías y reponer blisters. Poco rato después apareció Thomas por la puerta. De nuevo había salvado la dignidad del Sr. Rent.

-No he hecho ninguna estupidez, si es eso lo que te preguntas- le dijo a su padre nada más entrar éste.

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02/01/2024, 16:28
Thomas “Moonstone” O’Connor

—Mejor.

Se fue a rebuscar unas piezas en lo alto de la estantería