Partida Rol por web

Old Truce, Ohio

(Interludio 2) La gran bronca

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15/12/2023, 09:05
Old Truce

El amor de su vida, la moto, estaba esperándole donde la dejo aparcada. Old Truce era un pueblo tranquilo y, normalmente, no había robos de ese estilo.

Lo que quizá sí hubiera pronto sería asesinatos; Era el momento de volver a casa y hacer frente al tornado. Podría retrasarlo, pero eso solamente empeoraría todo. Así que condujo de vuelta a casa y abrió la puerta y enfrentó su destino.

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15/12/2023, 10:13
Iris Evergreen

La primera en llegar a él fue su madre, que lo abrazo durante un segundo. En seguida se apartó, ya que sabía (o creía saber) que aquellas muestras de afecto le incomodaban mucho. Era evidente que la mujer se sentía aliviada de verlo de una pieza.

—¿Qué ha pasado? ¿Estás bien? ¿Pero dón...

 

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15/12/2023, 10:14
Thomas “Moonstone” O’Connor

Su padre la interrumpió. No estaba irascible, sino frío, que era como él mostraba su enfado al máximo.
—A la cocina. Vamos a hablar.

La habitación se sentía oscura y silenciosa. La habitual pila de vajilla a medio fregar había desaparecido y todo estaba relativamente limpio. Esto hacia el paisaje todavía menos acogedor y hogareño. ¿Había sentido alguno de ellos ese edificio como un hogar alguna vez, o era solamente donde cumplían condena por un delito olvidado?

Thomas se sentó en una de las sillas de la mesa y cuando vio a Iris sentarse le lanzó una mirada que le hacía saber que ella no era esperada en esta reunión.

Iris se quedó y le devolvió la mirada, lo que no pareció agradarle nada. Se volvió a Travis.

—¿Qué has hecho con tu móvil? Hemos tenido que mentirle al sheriff. Vino a casa a preguntar por tu móvil. Ayer. Todos los vecinos lo vieron llamando a nuestra puerta. ¿Otra vez vamos a ser los parias de la calle? ¿Hemos vuelto a los tiempos donde el sheriff nos llama cada semana por culpa de nuestro hijo? ¿Tenemos que volver a buscarnos un abogado para que no termines entre rejas por vandalismo? Si te crees que podemos ahorrar para una universidad y a la vez sacarte de lios como a John, estás muy equivocado. ¿Tienes algo que decirnos?

 

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15/12/2023, 11:25
Travis O'Connor
Sólo para el director

Travis respiró tranquilo al ver que amorcito estaba bien y a salvo y justo donde la había dejado. Sabía qué sería lo siguiente que pasaría. Pero tampoco es como si tuviera otra opción. Debía encarar todo lo que había hecho y pagar el precio por ello. Como la tienda ya estaría cerrada a esas horas, condujo la moto hasta casa y la guardó donde siempre, en la caseta de herramientas, junto con la de su hermano. Tapó su preciosidad con la lona para que no le cayera polvo ( a saber cuándo podría volver a cogerla de nuevo) y se encaminó hacia el edificio principal. Respiró hondo antes de entrar y se preparó para el chaparrón.

-Estoy bien, Ma. Yo…- no le dio tiempo a decirle mucho más a su madre. Agradeció su abrazo. Desde el psiquiátrico, no, desde la muerte de Jon que eran poco afectuosos los unos con los otros. Los enfermeros de la Sala Blanca solo empeoraron las cosas aún más. Al menos para él. Travis, tragando saliva, siguió a Thomas a la cocina. Su padre estaba realmente muy cabreado. De esta no iba a salir con meros argumentos o falsas intenciones de niño bueno. Conocía bien ese tono de voz, era el que usaba con su hermano mayor cuando se metía en líos y lo pillaban. Justo como ahora a él.

Travis se quedó de pie mientras Thomas y Iris se sentaban alrededor de la mesa de la cocina. Él se quedó apoyado contra las pilas de la cocina. A medida que su padre iba soltando su ira, el chico iba tragando más saliva, poniéndose más rojo que un tomate y sentía como la esquina de la encimera de las pilas se le clavaba en la parte baja de la espalda de la fuerza hacia atrás que estaba haciendo de forma involuntaria.

-Yo…- tragó saliva de nuevo. Tenía la boca pastosa y no sabía qué decir. Por una puta vez en su vida no sabía qué decir. No podía contarles la verdad (o no toda) porque iría de cabeza a la Sala Blanca (y más tras la discusión que tuvo con Janice hacía escasamente dos semanas) pero ninguna mentira en el mundo mundial podría salvarlo de eso.

“Joder, qué eficiente el sheriff. Tan incompetente para todo y va y rastrea mi móvil apagado y sin tarjeta. ¿¿De repente se ha vuelto sheriff de verdad??” se lamentó mentalmente.

-Yo… lo siento. No era mi intención preocuparos ni que el sheriff llamara a la puerta de casa…- balbuceó con mucho esfuerzo. Seguía con la cara ardiendo, ya a esas alturas era una enorme bola de fuego interior.

-Solo intentaba ayudar a una amiga en apuros.

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21/12/2023, 12:01
Iris Evergreen

Iris se quedó con lo de la amiga en apuros.

—¿Está bien? ¿Qué le ha pasado?

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21/12/2023, 12:01
Thomas “Moonstone” O’Connor

Thomas no le dio tiempo a responder. Curiosamente, más que enfadado, ahora sonaba triste.

—Escucha hijo. Cuando tú estés en problemas, nadie va a ayudarte. ¿O a caso te crees que Oliver se jugaría su futuro deportivo por ayudarte? ¿O que los del club de ciencias son amigos tuyos porque sí y no porque eras su mejor esperanza de ganar campeonatos? Nadie da una mierda por nosotros. Al final somos nosotros quienes pagamos los platos rotos. Endeudados o encarcelados, mientras nuestros supuestos amigos nos dejan atrás en cuanto dejamos de serles una herramienta útil.

Los blanquitos solo miran por los blanquitos. Y los negros por los negros. Y nosotros estamos solos. Los que podrían mirar por tu bienestar están todos borrachos o creen en tonterías sobrenaturales inútiles que no les salvaron de acabar como estamos ahora. Como tu abuela, que es buena gente, pero que apenas puede permitirse una vida miserable en un pueblucho.

Así que, en vez dé a ayudar a amigas, ayúdate a ti mismo. Estudia, búscate un buen trabajo, escala y así podrás permitirte abogados, médicos y comodidades.  Para ti y para tus hijos. Eso es lo que te deseo. No una vida en prisión. Y que le follen a los blanquitos.

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21/12/2023, 12:04
Iris Evergreen

Iris se veía pálida Como si el pensamiento "pues yo soy una blanquita" que le invadía la mente se hubiese materializado. Se levantó, agarró una botella de vino blanco de guisar de la nevera y se marchó de la cocina.

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21/12/2023, 12:04
Thomas “Moonstone” O’Connor

—Joder

Miró la puerta por la que su esposa acababa de irse con clara expresión de "la he cagado"

—Mira muchacho. A partir de ahora no quiero ni que te juntes con tus amigos raros ni con princesas en apuros. Tampoco vengas a trabajar. Quiero que te centres en estudiar, en los proyectos de ciencias y en cualquier cosa que te ayude a conseguir plaza en una buena universidad. Porque si algún día, que ojalá no ocurra, a tu madre o a uno de tus hijos le da un cáncer, tú eres el único en esta familia que quizá pueda pagar el tratamiento. ¿Me entiendes, no?
 
Le dio una fuerte palmada en el hombro

—Ahora voy a ver si logro que ella también.

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21/12/2023, 18:22
Travis O'Connor
Sólo para el director

-Está…. Bien. Llegamos a tiempo y ya está en casa con sus abuelos. No te preocupes, Ma- respondió a su madre, que siempre había sido de carácter preocupado y generoso con los demás. Por eso nunca entendió lo de hacer desaparecer de casa todo lo referente a Jon. Tragó saliva al escuchar a su padre. Sonaba muy… amargado por la vida. O quizás demasiado golpeado. O tal vez realmente era el dolor profundo por Jonathan hablando. Su hermano nunca tuvo una verdadera oportunidad, o eso creía Travis. La gente solo lo veía como el mayor gamberro del pueblo. Era un “indio”, ¿qué podía esperarse de él? Nada bueno. Lanzó una mirada hacia su madre. Las palabras de Thomas fueron muy duras.

-¡¿Ma?!- su repentina huida con la botella de vino hizo saltar todas las alarmas de Travis. Estaba a punto de salir tras ella, cuando la mirada de su padre y sus siguientes palabras lo frenaron en seco. No le hizo ninguna gracia lo que dijo acerca de sus amistades. El dinero estaba bien, mucho dinero mejor, pero eso implicaba llegar solo a la cima. ¿Qué hijos iba a tener si no se relacionaba con nadie? ¿O esperaba que fuera uno de esos ricachones con esposa florero solo interesada en la vidorra que le pudiera pagar? Y como afectaba esto a lo que pasaba en ese condenado pueblo… No es que no supiera como era Olie: rancio y egoísta, incluso a veces un poco pagado de sí mismo. Pero también sabía que era buena persona en el fondo. Quería creer que era su amigo y que sí le ayudaría si lo necesitase esta vez. Y Felicia y Nirvana, aunque hacía relativamente poco que las conocía (de verdad), no las definiría precisamente como “princesas en apuros” … Solo una amiga con un mal día. Y Robert era su amigo. Fue el único que lo aceptó al volver de su ausencia por “enfermedad”. No era una valoración muy justa por parte de su padre. Pero ¿qué sabía él? Lo malo es que lo conocía lo suficiente y sabía que por más argumentos que diera en favor de sus amigos, nada serviría. Esa misma frase sobre las malas compañías ya la había oído antes acerca de los amigos de Jon, en especial de los Red Crows. Nada de lo que dijera lo iba a hacer cambiar de parecer.

-Pero… necesitas ayuda con los servicios a domicilio, no puedes cerrar la tienda cada vez. Ya entran pocos clientes…- dijo Travis como toda respuesta. Le pareció muy rara la reacción de su padre. Había… aflojado de golpe. No era muy propio de él. Se acordó de repente del dinero. Lo sacó a toda prisa del bolsillo de los pantalones, junto con la factura.

-El dinero de Samuel. Casi se me olvida dártelo- se lo entregó en mano.

 -Ehm, vale- respondió a eso último de su padre, aunque tenía sus serias dudas al respecto.

-Porfa. No os divorcies. O me tendré que ir a vivir con la Abu. Me niego a dormir en esa furgo vieja- bromeó y luego sonrió levemente –Creo que hay una familia de mapaches viviendo en la parte de atrás… y muerden, los cabrones.

Salió de la cocina siguiendo la estela de su padre. Tras encontrar a su madre, le dio un abrazo desinteresado y cariñoso a ésta por la espalda y luego los dejó a solas, discutiendo “cosas de adultos”. A su padre le iba a costar mucho esta vez. En cierto modo, siempre estaban ninguneando a su madre y su parte cultural de la familia. No podía culparla por ofenderse.

Bajó al sótano y se dispuso a leer el libro de física cuántica que había comprado hace poco. Cuando el campo estuviera despejado saldría a correr o a llamar a Janice desde el teléfono fijo de la cocina. Tenía que empezar a ponerse en forma, no quería ahogarse más con un mero sprint de unos metros. A las dos líneas de empezar a leer se quedó frito del todo en su cama. Su cuerpo ya no daba para más tras tantas horas intensas acumuladas. Estaba reventado.

A la mañana siguiente, antes de ir a la escuela, fue a formalizar una denuncia por pérdida de su móvil en la oficina del sheriff. Afirmó haberlo echado en falta tras abandonar el hipermercado, probablemente se le debió caer en el parking. Si tenía que hacer eso, no iba a inculpar a nadie por su cagada aduciendo robo. Ya suficiente precio se iba a pagar al respecto.

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30/12/2023, 23:42
Thomas “Moonstone” O’Connor

Thomas asintió.

—Es verdad que las chapuzas son un buen extra, pero también son la excusa para que puedas usar la moto y escaparte del radar. No puedo castigarte con venir directo del instituto a casa si entremedias te doy una lista de tareas y repartos. Vamos a tirar así dos semanas y después iremos viendo si te mereces recuperar tus tareas y los privilegios asociados.

—Si los mapaches te molestan, no sé qué haces yendo con la abuela. En cualquier momento puede darle la paranoia de que le hablo el espíritu de tal o cual bicho y meter varios de la especie en casa. Sé que no me crees, pero es mejor no dejarse liar por ella. Tú te crees que está haciéndote un favor ensenándote el idioma para ganar puntos en la beca, pero seguro que no lo hace gratis. Seguro que al final te pide algún favor raro o te intenta comer la cabeza. Ten cuidado, hijo.

Miró la pared como si estuviese viendo alguno de sus recuerdos de la infancia proyectado en ella. Tuvo un pequeño estremecimiento.

—Además, tu madre me echaría de casa solo a mí. ¿O te crees que me iba a dar tu custodia sin lucharla?

Aquellas palabras tenían información. El tono de voz de su padre lo había delatado. Pero leer esa clase de matices era complicado. ¿Estaba diciendo que él desaparecería sin más o que ambos lucharían por ver quién se quedaba con la custodia? ¿O qué les daban tanto miedo los cambios que no harían nada, como siempre?

Aquella familia era como la prueba de las hamburguesas en el castillo de Takeshi. Concretamente cuando un concursante se quedaba en una postura extraña tras un salto poco grácil y no encontraba la manera de recuperar el equilibrio sin caerse algua y trataba de mantenerse en esa postura imposible a la espera de un milagro o un plan que nunca llegaba. Parecía que el modus operandi era moverse lo menos posible porque un movimiento erróneo sería caer, aunque la inmovilidad fuese más incómoda e insostenible.  

 

- Tiradas (1)
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31/12/2023, 00:07
Old Truce

La denuncia fue un mero trámite. El ayudante que le tomó declaración le comentó que habían acudido a su casa porque alguien había empleado su teléfono para cometer un delito, pero no dio más detalles al respecto, simplemente le pregunto si tenía algún enemigo o alguien que sospechase que podría haberle querido meter en problemas.

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31/12/2023, 11:51
Travis O'Connor
Sólo para el director

Travis se encogió de hombros ante la pregunta del ayudante de sheriff.

-Ni idea. Lo habrá encontrado en el suelo algún idiota que quiso aprovecharlo para gastar una broma. Dudo que supiera que era mío… La próxima vez pondré una clave más difícil. He aprendido la lección, agente- dijo con su mejor cara de niño bueno y voz monótona. Obviamente, había ido vestido con sus ropas más decentes de estudiante empollón repelente.  Poner la denuncia fue una pesadilla, pero nada en comparación con las últimas palabras de Thomas la noche anterior.

“¿Se van a divorciar? ¿En serio?”. No podía creérselo. No es que no entendiera a su madre, la pobre no parecía muy feliz últimamente y las discusiones en casa habían destapado su posición discriminada. “Y yo no he contribuido a mejorar eso que digamos…”. Se mordió el labio inferior mientras esperaba sentado en la silla de plástico de la oficina del sheriff a que acabaran de redactar la denuncia y lo que sea que hicieran con ella luego.

Voy a tener que comportarme de nuevo. O al menos de cara a la galería. Unos días. Sí. Debo pasar a perfil bajo por unos días. Distancia social con Olie y las chicas. Y con los demás, mero trámite. Hola y adiós. Nada más. Casa, escuela y ya. Y cuando pase lo peor de la tormenta tendré que ser algo más discreto y cuidadoso. Sí. Esa va a ser la estrategia”. La decisión estaba tomada: mantenerse alejado de ellos y de los problemas por unos días. En tres días fijo que volvía a la tienda, a los servicios ya sabía que tardaría mucho. A su padre se le daba fatal los ordenadores, era el tiempo que aguantaría antes de volverse loco con el ordenador de la tienda. Tres días. Otra cosa era todo lo demás, eso ya llevaría más tiempo. Y distancia. Mucha distancia. Que corra el aire.

Cuando por fin lo dejaron ir de la oficina del sheriff, nada más ver a su madre al llegar a casa, le dio un abrazo de oso.

-Ei Ma, te queremos- le susurró al oído, cariñosamente –Aunque a veces no lo parezca.

Y se quedó abrazándola fuerte un poco más.

-Siento mucho todos los sustos que te estoy dando… ¿Me perdonas?

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03/01/2024, 15:41
Iris Evergreen

—No seas tonto. Ya sé que me quieres —mintió.
Iris correspondió el abrazo y aferro a Travis como un cepo. Se le pusieron los ojos rojos de reprimir las lágrimas.  
—No te preocupes, cielo. Sé que tienes un buen fondo. Tu hermano también lo tenía, pero se dejó guiar por la ira. Pero tú tienes buen corazón, aunque tu abuela y tu padre inténtenten infectarte con su enfado. Recuerda que no eres un indio, ni un irlandés, ni nada. Eres un ser humano y puedes decidir quién quiere ser, por mucha mierda que hayan comido tus antepasados.  No tienes por qué heredar el enfado de nadie.
 
Se secó la primera lágrima rebelde con la mano.
—La próxima vez mándame un mensaje, ¿vale? Aunque solo sea para decir que estás bien, prometo no decirle nada a tu padre.

Y ahora, ¿qué te parece ayudarme a hacer la cena? Podemos intentar hornear algo y reírnos cuando lo quememos o descubramos que se nos olvidó un ingrediente.

—Cielo —lo llamó cuando se iba al supermercado a conseguir un par de cosas —yo también te quiero.

Notas de juego

Fin