—Y tu no me hables con ese tono si quieres pasar curso, jovencito.
Lanzó una mirada al café.
—Dejar seca. Secos se quedan los pollos con las que se hacen tus nuggets o el ganado del que sacan tus hamburguesas o los cerdos para tu bacon. Yo, como buena persona civilizada ando dando un sorbito de aquí y otro de allá hasta que siento un poco de saciedad. ¿Sabes lo putocomplicado que es en un pueblo de mierda como este? No, claro que no, tu vas al supermercado y lo tienes todo servido en bandejas de poliuterano que son mas inmortales que yo y que intoxicaran de microsplasticos a tus tataranietos y te suda la polla. Pero me vienes con superioridad moral. Y lo de estar por aquí... el alquiler no me lo regalan.
Dio un sorbo al café.
—Así que podemos empezar esta conversación con otro tono o puedes irte a tomar por culo. Y como se te ocurra seguir de inocente victima empezamos a hablar de cuanta gente se han cargado los tuyos.
Suspiró
—Y este café sabe a culo.
—¿Me amenazas con suspenderme? Wow, qué profesional — murmuro, bastante tenso, pero es por culpa de Shadow. Quiere prácticamente abalanzarse contra ella y no precisamente porque esté bastante buena, eso eso tengo que darle a Markus la razón — Y todo ese...discurso barato que te has sacado de la manga alegando a la moralidad — bufo — No cuela, en serio. Y si este es un pueblo de mierda, ¿por qué no te largas? Fácil, ¿no? — alzo las cejas — Y yo no tengo "míos", así que no sé a qué te refieres. Tampoco he matado a nadie, ni siquiera atacado. Y no te aconsejo que me suspendas: puedo pedir revisiones de examen, y soy el mejor jugador del equipo así que seguro van a aceptar mi petición. En lo único que estamos de acuerdo es en que ese café es una mierda —busco su mirada ahora — No te acerques a mis amigos. Es un consejo.
—Te aconsejo que hables a los profesores con respecto. Y era una broma, el asunto de las calificaciones me da igual. ¿Quieres una matricula? Te regalo tres si quieres.
—Me quedo en este pueblo porque solo quedan siete santuarios en el mundo.
Arrojó el vasito de café a una papelera sin acabarlo y alzó las dos manos con siete dedos extendidos.
—Siete. Todo el planeta. La inquisición ha ganado. Game over.
Su miradas se encontraron. Supo de inmediato que, pese a su aspecto de profesora secundaría, no era buena idea tocarle las narices.
—Ahora si no vas a preguntarme nada relacionado con mi asignatura, te pediría que me dejes en paz. Y tengo cosas mejores que hacer que mirar tu facebook para ver quien es amigo tuyo. Pero no te preocupes porque no me volverás a ver de noche nunca más. Quien este cerca de ti esta bien protegido.
Con eso me vale, creo, con que no vuelva a pillarla bebiendo de uno de mis amigos era más que suficiente. No me fío de ella pero supongo que con esto podemos dar la conversación por finalizada. Sí, sé que podría preguntarle más acerca de esos que ha llamado "los míos" o lo de los siete santuarios que quedan en el mundo y por qué iba a ser Old Truce uno de ellos, pero paso. También sé que Travis no para de insistir con estas cosas, y que el otro día en su casa mencionó algo de un asentamiento de hombres lobos en los alrededores, como también sé que me mataría por no aprovechar esta conversación para sacar algo productivo, pero Shadow no ayuda a sentirme cómodo con ella y con esta conversación.
—Bien, no tenemos más que hablar — sentencio — Nos vemos en clase de Historia.
—Que tengas un buen día.
Se marchó a la sala de profesores. No le pagaban suficiente para aguantar a estas generaciones de hoy en día. Que un crio le viniese con ese tono agresivo e irrespetuoso... Lo bueno es que no necesitaba ser ella quien le arrancase la cabeza. Ya se encargaría la vida misma de espabilarlo o arrollarlo.
Fin